Cuando un amigo se va… Enrique “Kike” Gómez QEPD

 

 

Por Jesús “Chucho” Roldán P.- Enrique “Kike” Gómez partió este sábado 15 de abril para acompañar al Dios de los cielos porque es ahí, donde estamos seguros debe estar;  de manera inesperada nos dejó con un hondo pesar por su partida, en un momento que nadie lo esperaba, ni él mismo lo esperaba, se fue jugando al fútbol, su deporte favorito.

 

Enrique “kike” como todo el mundo le decía, era natural de Argentina y amante del fútbol, casado con una venezolana de donde salieron dos hijos, cuál de los dos más seguidor del fútbol; pero “Kike” era un venezolano que hablaba con acento argentino, amaba esta tierra, su fútbol y ayudaba a todo el que llegaba a tocar la puerta de su casa.

 

Fundó en el Club Argentino de Maracay, el equipo Estudiantes de Aragua, logrando inscribirlo en Tercera división. El Fútbol era su pasión…

“Kike” Gómez deja amigos en el deporte en Aragua y en Venezuela, su andar por el país lo llevó a recorrerlo varias veces, dejando un legado de amigos en cada región.

 

Fue amigo de los amigos y de quien no fue amigo lo escuchó nombrar por su trabajo y el amor al deporte. Los vecinos de donde vivía afirman que era muy buena gente y que “Dios se lleva a los buenos, como Kike”.      

 

Cuando un amigo se va, queda la esperanza de volver a verle, de compartir con él las experiencias vividas, cuando un amigo se va, quedan los recuerdos de las conversaciones sostenidas, la taza de café servida, la nostalgia de volver a verlo, la conversación de “… quién es mejor futbolista, Messi o Maradona”.

 

La respuesta quedó para una próxima conversación, la cual no llegó a darse, por hoy desde esta tribuna te despido amigo con tus palabras y tu peculiar despedida: “Dale Kike, un abrazo”.