Las Gandulas de “Temis”

 

 

Las redes más allá de la actividad de mucha gente empeñada en salvar el mundo o terminar de hundirlo con sus publicaciones, tienen para mí un valor inmenso en eso de sacarnos del marasmo de los días cuando encontramos emocionados a personas con quienes un día compartimos extraordinarios momentos. Hoy fue uno de esos.

 

En 1987 se me ocurrió mover cielo y tierra para traer a Venezuela un entrenador de base del Fluminense de Río Janeiro, que había conocido en el Torneo “Por Los Niños” del Perú, organizado por Deportivo Zúniga en Lima.

 

Tuve, junto con el organizador empresario del Mundialito de Caracas –el original del Olímpico y RCTV- Luis Enrique Vargas, que aguantar los ataques de unos cuantos entrenadores caraqueños que cuestionaban la presencia de aquel humilde brasileño, muy cristiano por demás, educado y criterioso.  Todo porque no tenía un bendito “carnet FIFA”, el mismo que lucían personajes que jamás habían pateado una pelota y hasta una rubicunda colega periodista de tacones bien altos y cimbreantes caderas para la época.

 

Temistocles Buarque, Temis cariñosamente, introdujo en la preparación de los porteros, una técnica en la que llegaba una hora antes al campo y ponía cintas por todas partes. Fue peor la cosa cuando se enteraron los personajes estos…Que un brasileño no sabía nada de porteros porque los porteros brasileños eran malos. Uno de los que aprovechó todo aquel bagaje fue precisamente quien sería el portero con mayor trayectoria internacional que ha tenido Venezuela…Nada menos que Rafael Dudamel.

 

Yo sólo replique a los obtusos, que tenían razón que Brasil no contaba con buenos porteros porque no los necesitaba, pero que se estaban preocupando cada día más por cubrir con eficiencia ese renglón, como terminó ocurriendo poco después. La guerra contra el invitado se mantuvo hasta que se marchó nostálgico a Río.

 

Hoy me apareció Temistocles Buarque… El amigo al que llevé a comer cachapas el primer día de su arribo a Venezuela y su estómago desacostumbrado al maíz tierno a las 10 de la noche, sufrió las consecuencias. El sigue poniendo cintas en su escuela de fútbol y es el supervisor de las “gandulas” -recogepelotas- del Vasco da Gama. Unas garotas que están más buenas que el carajo y que alimentan el show del futebol carioca.

 

Si viene a implementar esa modalidad en Venezuela estoy seguro que nadie lo va a protestar. Y no tendrá que recurrir a una genial y oportuna respuesta que dejó sentados en sus posaderas a los técnicos celosos…”A FIFA nao joga Futebol”.

 

Perdónalos Temis porque no sabían lo que hacían. Un abrazo.

 

 

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