Área de Peligro
Al rescate del 2015. Aunque las desandadas de la Vinotinto terminaron siendo el espeso bosque de nuestro anuario futbolístico, no es menos cierto que en el contexto doméstico se produjeron hechos notables que refieren avances, y apuntan hacia una óptica más optimista. Árboles, que en medio de la jungla, florearon y dieron frutos apetecibles.
Habría que ponderar, en medio de la estructura del balompié venezolano, la idea de sustentar con bases firmes el sentido que deben tener sus equipos para sobrevivir a los tiempos, comenzando por los proyectos de construcción de sedes deportivas que se conviertan en soportes patrimoniales y espacios fértiles para la cantera. En esa línea que marcó hace más de 20 años el Caracas FC se han insertado, con idéntica ambición, conjuntos como Mineros de Guayana, Zamora y en alguna medida Deportivo La Guaira. A partir de esta nueva visión es fácil predecir que los tiempos por venir y en todo caso ese futuro -que es ahora-, pudiera comenzar a cimentarse una especie de hegemonía de cuatro o cinco clubes que se han atrevido a dar un paso tan significativo.
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En lo estrictamente resultadista vivimos una línea de continuidad marcada por los éxitos del Zamora que, bueno es reconocer, remiten a una siembra del hoy técnico nacional Sanvicente. Una forja que ha encontrado en la juventud y la verticalidad de Francesco Stifano ese intérprete ideal para mantener en la cresta de la ola un plantel sin rutilancias, que impone un ritmo de vértigo y rescata la primacía del elemento criollo. Que su juvenil Soteldo haya sido una de sus figuras descollantes delata la esencia del escuadrón llanero, que terminó ganándole la mano, así fuera en torneo sin mucha renta, a altos pretendientes como Deportivo La Guaira, Deportivo Táchira, Caracas y Mineros. Si los amos de La Carolina siguen sin desarticular su andamiaje, van a mantenerse en esa onda de equipo intratable.
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El gran reto del 2016 apunta a la recuperación del protagonismo internacional. Táchira, Trujillanos, Caracas, Zamora, La Guaira y Lara han inscrito sus nombres en el exigente calendario extrafronteras. Nuestras desventajas en inversión son estratosféricas al compararnos con los oponentes, por lo que habrá que hacer un esfuerzo supremo para competir con las armas a nuestro alcance. Es indudable que el futbolista venezolano se ha profesionalizado y que quienes hoy están al frente técnico de los equipos tienen un bagaje que permite pensar que en lo táctico podemos encontrar un asidero a la esperanza de revertir los recientes paupérrimos dividendos en esta exigente escena. Maldonado, Matuszyczk, Leo González. Cañas y Stifano están llamados a ser protagonistas de una fotografía que debe contrastar con la incertidumbre de la Vinotinto. Esta vez, como nunca antes, jugarán más sus previsiones y lecturas para sacar el mayor provecho a sus nóminas y avanzar hasta dónde nos alcance. Materia pendiente, la incursión internacional de nuestros seleccionados juveniles masculinos, sobretodo en la Sub-20 con un Dudamel que es capaz de sacarle chispas a un buen arsenal como aquella vez con la Sub-17. Las chicas Sub-20 siguieron marcando la pauta y se montaron en su Mundial en Papúa, Nueva Guinea.
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La actividad de nuestros foráneos, los venezolanos en el exterior, confirmó la continuidad de firmes créditos como Tomás Rincón (Genoa/Ita) y Roberto Rosales (Málaga/Esp), constituidos en piezas claves de sus equipos europeos. Esperamos la trascendencia de Salomón Rondón (West Bromwich) en la Liga Premier con un equipo animador donde está obligado a ser figura. No pasa desapercibida la racha de Santos (NEC) en Holanda y mucho se espera de quienes jugando en equipos extranjeros puedan reportar notas sobresalientes. Y en este capítulo, quienes coronaron con mayores orlas el 2015 fueron dos de la liga colombiana: Luis Manuel Seijas (Santa Fe), campeón de la Suramericana, y Alejandro “Lobo” Guerra (Nacional), clave en la titulación del verde de Medellín. Uno que nos dejó con el estigma de su talento para llegar muy lejos, fue el ex Deportivo La Guaira, Adalberto Peñaranda, que con el Granada español insinuó cosas más que interesantes. Pide atención igualmente Gelmín Rivas en el mundo árabe.
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Aunque el prejuicioso egoísmo sea capaz de contaminar el juicio certero, loas para quien luego de haber sido polémico seleccionador nacional -como ha sido siempre su impronta-, hoy esté al frente de una de instituciones más señeras del fútbol suramericano. Que un venezolano, César Farías, sea hoy el técnico de Cerro Porteño de Paraguay, es un hecho que debe impregnar nuestro orgullo. Tanto, como una vez lo sentimos cuando Richard Páez fue llamado a dirigir al Alianza Lima de Perú y luego a Millonarios de Bogotá. Son palabras mayores, amigos del fútbol. Este sucreño, un tipo con propósito, multifacético, que se mueve en varios frentes, que tiene un equipo profesional (Zulia), que se fue a dirigir a la India y que seguramente hará un intensivo de guaraní, esta dejando claro que al de Guiria no lo para nadie desde aquellos días del genuino Nueva Cádiz ¿Hasta dónde llegará…?
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Finalmente parece haber fructificado la intención autonómica de los clubes de fútbol profesional de constituirse en un cuerpo jurídico, que sin desdeñar del papel que hasta ahora ha cumplido la Federación, pueda manejar de manera equitativa y orgánica la organización, comercialización y promoción de lo que seguramente será una Liga independiente a la usanza de países con tradición futbolística. Parten de sincerar el número de equipos para mejorar la competitividad y la calidad del espectáculo que a partir del 2016 estará casado con GolTV. Comenzaremos a visualizar cambios que repercutirán en una mejor puesta en escena. Algún día, ojalá podamos competir en rating con otros deportes como el béisbol y el baloncesto. Enhorabuena.







