Directo y Sin Barrera
Y DONDE ESTA EL NUEVE?
En mi equipo soñado el nueve siempre hubiera sido alemán. Esos panzer diseñados para convertir en gol todo cuanto centro llegara de las bandas. Entreverados entre los centrales rivales remataban, generalmente de primera, las pelotas servidas, los rebotes o cualquier cosa parecida que pasara por el área. Los pies y la frente eran sus herramientas prioritarias, pero eran frecuentes
las rodillas, los muslos, el vientre y hasta los glúteos. Poco importaba el miembro a utilizar o la posición en la que se usara. El objetivo no era otro que el gol. Gerd Muller fue el primero de esos teutones certeros que conocí. La lista se fue engrosando generación tras otra. Fisher, Voeller, Klinsmann hasta llegar al rompe records de Klose.
En Suramérica Artime, Fisher, Bianchi, Vavá, Morena, Hugo Sánchez y Romario fueron los mas parecidos a los arietes alemanes. Por estos lares, el nueve fue mas movedizo y recursivo.
Huyéndole a las marcas personales arrancaban unos metros mas atrás y terminaban siendo letales ante los arcos rivales. Kempes, Forlán, Batistuta y el mas efectivo de todos, Ronaldo, encajan en ese molde hasta llegar al gran ausente: Radamel Falcao.
Apenas a horas de arrancar cuartos de final repasamos la lista de los goleadores encontrando a James de líder con cinco tantos, seguido por Messi, Muller y Neymar, todos con cuatro. Ninguno con características de delantero centro. Me pregunto…dónde están los nueves?
Se ha hecho mas que repetitiva la expresión “ es mejor llegar, aparecer que estar” para referirse a las jugadas en el área rival. El fútbol no es de posiciones sino de funciones. Donde todos deben ejercer varias a lo largo del partido y eso ha condenado a la desaparición de los especialistas, entre ellos los que acostumbran habitar en el área. Garrincha, aferrado a la cal de su banda derecha, muy probablemente tampoco hubiese tenido chance.
El 4-2-3-1 que patentó Alemania hace cuatro años, con Klose como ariete; es el esquema mas usado. Así se paran Brasil, Colombia, Argentina y España por nombrar solamente los mas mediáticos. Me dio un escalofrío cuando el técnico alemán llevó un solo delantero natural en su lista de convocados, Miroslav Klose, y se me acentuó cuando en su primer partido prescindió del
nueve para enfrentar a los portugueses. Me imaginaba el colmo de la tacañería y un monumento a las precauciones. Craso error Jaimito. Lo que presencié fue un recital ofensivo donde los cuatro volantes en teoría pisaban constantemente el área lusa, llegando por todos los sectores, rotando, sin posiciones fijas y con Muller a la cabeza arrollaron a Cristiano y su combo.
A algunos se les ha ocurrido llamarlo en teoría : jugar con un falso nueve. A mi me recordó a la Naranja Mecánica del 74. Lo cierto es que hay que tener esa clase de volantes ofensivos talentosos y movedizos para adoptar ese riesgo de salir a la cancha sin un delantero definido. Ya el Barcelona jugó muchas veces así y generalmente era Messi ese falso nueve. Con falsos de ese calibre
cualquiera sería Judas Iscariote.
Otro sistema muy usado en este mundial es el de los tres defensores acompañados por dos laterales de constante salida, pero muy atentos en regresar cuando el rival recupera el balón. Una especie de 5-2-2-1, muy flexible a la hora de atacar cuando los carrileros se suman a los volantes ofensivos. Así salió Holanda ante España. Muchos pensaron en su momento que los tulipanes salían a defenderse con cinco ante la furia y se llevaron tamaña sorpresa, en especial Del Bosque y su tropa, cuando los carrileros naranja se apoderaron de las bandas y comenzaron a lanzar, cual volantes creativos, pelotas a las espaldas de la zaga española. La goleada fue escandalosa.
Con este mismo sistema plantean sus partidos USA, Méjico y Argentina en el primer tiempo de su debut. Rápidamente volvió al ya mencionado anteriormente pues los sistemas son según los jugadores, no por los devaneos tácticos de la pizarra del DT. Viste Sabella?
Mutar de un sistema a otro ha sido usual. Bélgica, Chile y Francia han sido los ejemplos palpables de cómo reinventarse en la cancha, sobretodo a la hora de mover los banquillos. Cambian las circunstancias y los rivales.
Lo cierto es que aquí vamos, al cierre de un Mundial de volantes ofensivos y de arqueros maravillosos, pero… y el nueve dónde está? A falta de arietes buenos son James. Ya nadie pregunta por Falcao.







