Yordan Osorio, la primera piedra de la defensa Vinotinto

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El líder de la zaga en la pasada doble fecha FIFA ante Brasil y Chile fue Yordan Osorio. El oriundo de Barinas no pudo venir en el mes de octubre y la defensa sintió su ausencia. Pero en noviembre ratificó que es una de las pocas piezas intocables en la selección. Todo con tan solo tres partidos por los puntos (uno de Copa América Brasil 2019 y dos por el Premundial a Catar 2022) en su historial con la Vinotinto a sus 26 años.
Su debut fue el cuatro de junio de 2017 ante Estados Unidos bajo la tutela de Rafael Dudamel. En aquel duelo entró en lugar de José Manuel Velázquez. Para el yaracuyano la figura de Osorio no fue fija hasta el final de su ciclo. Aun cuando el “10” reconvertido en central, por Francesco Stifano en Zamora, cruzó el charco en 2017 en donde ha rendido con regularidad en Portugal. La falta de minutos con el Zenit de Rusia o un debut tardío con Parma en la Serie A no evitó que el barinés fuese clave.
Para el portal de estadísticas SofaScore tuvo un puntaje de 6.3 ante Brasil, en donde disputó los 90 minutos. En San Paulo registró: cuatro despejes, un regate, recibió una falta, perdió siente balones, ganó un duelo de tres por el suelo, venció en cuatro de siete duelos por arriba, tuvo 30 toques, acertó 17 de 23 pases (74% de efectividad) y completó un balón en largo. Una actuación positiva que hizo recordar su partidazo en Copa América ante los amazónicos, donde el reconocido periodista Jorge Barraza los comparó con el campeón del mundo español Carles Puyol.
En Caracas sus números también fueron positivos con una valoración de 6.5 en 90 minutos. Sus estadísticas fueron: un despeje, una entrada, un regate, uno de dos duelos ganados por los suelos, cuatro de seis duelos vencidos por arriba, nueve posesiones perdidas, 39 toques, 27 de 35 pases acertados (77%), acertó tres de seis pases largos. A diferencia del mapa de calor contra la Canarinha, ante La Roja se vio que vivió más fuera de su área.
Pero más allá de los números, el ex Zamora transmite una seguridad diferente al resto y hace ver a sus compañeros mejor. Una característica de los buenos centrales. Wilker Ángel se vio muy correcto junto a él, aunque no se descarta que su compañero sea Mikel Villanueva, por el perfil zurdo y la salida de balón que tiene el jugador de Santa Clara (Portugal). La pareja Osorio-Villanueva fue el artífice de ese arco en cero ante Brasil en la Copa América pasada y no han podido repetir desde ahí en un partido oficial.
El barinés sirve para un partido de mucho repliegue, como contra Brasil, donde va a cortar muchas jugadas tanto por el suelo como por arriba. Al igual que en una propuesta más ofensiva, como con Chile, en la cual por su buen pie puede salir jugando o realizar un cambio de frente. Tampoco tiene problemas para romper líneas de presión en conducción. ¿Es un riesgo? Sí, al minuto 79 perdió un balón sin una presión del rival que lo justificara. Pero cuando se valora los beneficios que otorga no depender de un balón largo a Salomón Rondón y la seguridad de Osorio, la apuesta porque el ex Zamora salga jugando es positiva. Más cuando se repasa que un pase suyo inicia la acción en la que Darwin Machís termina mano a mano, previo paso por Yangel Herrera y Jefferson Savarino, que con pelotazo no se hubiese podido gestar una acción así.
El llanero tampoco tiene problemas para jugar con varios metros a su espalda, que sí le pudiese costar Jhon Chancellor por tener otras características. También tiene juego aéreo en el área rival, porque, aunque no haya marcado con la Vinotinto sumó cinco goles en la Liga FutVe y lleva otros cinco en Europa (todos en Portugal). Si Peseiro quiere construir una muralla para conseguir su primer arco en cero de cara al Premundial o la Copa América del año entrante, su primera piedra debe ser Yordan Osorio.







