El recuerdo de Diego Armando Maradona contra la Vinotinto en 1985

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El año 2020 será recordado como 12 meses de malas noticias y de un sinfín de pérdidas. La más reciente fue la de Diego Armando Maradona, el pasado miércoles 25 de noviembre. “El Dios sucio”, como lo describió el escritor Eduardo Galeano.

 

Un personaje polémico a lo largo de su vida por lo hecho fuera del campo, pero considerado como el mejor jugador de todos los tiempos con la pelota. En el Mundial de México 86 se convirtió en una leyenda al que le dedicaron muchas canciones y dejó postales como las de hinchas de River Plate y Boca Juniors fundidos en un abrazo, luego de fallecer. “El Diego”, como le dicen en Argentina y Nápoles. En la historia del “10” se cruzó unas cuantas veces con Venezuela.

 

En ese ambiente convulso de las redes sociales venezolanas, a la figura de Maradona se le relaciona más con su relación política de la nación y los rumores sin fundamentos como posible entrenador de la Vinotinto, que rodaron varias veces. Pero el dato estadístico es que su primer partido como entrenador de la Albiceleste fue contra el elenco patrio en Buenos Aires. Ese choque fue el 28 de marzo de 2009, camino a Sudáfrica 2010, y los sureños vencieron 4-0 ese choque en el Monumental.

 

 

Pero en Balonazos quisimos recordar un partido que jugó Maradona contra Venezuela, cuando solo era uno de los mejores del mundo de ese momento y aún no era mito que se forjó en el estadio Azteca, de Ciudad de México. El 26 de mayo de 1985, en el estadio Pueblo Nuevo de San Cristóbal. El primer partido del Premundial fuera de la capital. Esa selección nacional era dirigida por Walter “Cata” Roque y cayó 2-3 ante Argentina, con un doblete del “10” y otro de Daniel Alberto Passarella. Por la Vinotinto anotaron René Torres y Herbert Márquez.

 

De aquel cotejo todavía se habla del riflazo de Torres, que le rompió el arco a un referente del fútbol sudamericano como Ubaldo Fillol. El otro recuerdo que se tiene es la marca personal de Nelson Carrero a Maradona, la más limpia que le hicieron al oriundo de Villa Fiorito. Tanto Torres como Carrero hablaron con este portal web para rememorar ese encuentro, lo que significó enfrentarse con uno de los mejores de la historia y la forma como recordarán al, posiblemente, último jugador contra sistema.

 

René Torres, el autor del cañonazo

 

“Maradona era considerado el mejor jugador del Mundo. Tuve la fortuna de enfrentarlo en el mejor momento de su carrera. Él demostró lo que era a pesar de la marca perfecta que le hizo Nelson (Carrero)”, recordó Torres, del choque en San Cristóbal. El defensor recordó que el astro argentino no debió participar en ese encuentro al ser expulsado contra Brasil, en la segunda fase del Mundial de España 1982.

 

Este encuentro fue el primero en que Pueblo Nuevo recibió a la selección nacional por eliminatorias.  “En ese partido se agotaron las entradas y hubo una gran cantidad de gente que se quedó con las ganas de ver a Maradona y a la selección nacional”, indicó el actual entrenador de la selección de fútbol de la Universidad de los Andes. El estratega opinó: “Para mí esa selección era Maradona y 10 más, por más que había jugadores importantes como (Daniel) Passarella, (Jorge) Valdano o (Jorge) Burruchaga. Pero es que Maradona era más del 50% del nivel futbolístico que tenía esa Argentina

 

Pero ¿qué le sorprendió de este jugador que solo se veía por Venezolana de Televisión? “Me llamó la atención el biotipo, que no era de un tipo trabajado o dedicado al gimnasio, sino pequeño y no era musculoso, pero con una agilidad y una técnica impresionante. Lo que hacía él, lo hacía él nada más. Era muy difícil marcarlo. Ese partido, a pesar de que se perdió, Nelson le hizo una marca perfecta, porque nunca lo dejó recibir solo. Se sintió incómodo. Solo nos pudo marcar en táctica fija (tiro libre y córner)”, rememoró Torres.

 

En cuanto los que les solicitó Walter “Cata” Roque previo al partido comentó: “Nos pidió que cada uno cumpliera su función. La tarea más importante era la de Nelson (Carrero) en tratar de anular a Maradona y lo cumplió. Recuerdo que en esa eliminatoria contra Perú y Colombia le cayeron a patadas a Maradona, fue difícil lo que vivió porque le dieron muy duro. Él luego destacó la marcar de Nelson, que no su a dar patadas sino a anticipar en todas las jugar”.

 

La noticia lo tomó por sorpresa por los reportes de una mejora en su estado de salud y que estaba cerca de volver a dirigir a Gimnasia y Esgrima de La Plata. “Uno no sabe si su muerte fue secuela de cómo vivió o consecuencia de la operación”, soltó el merideño. ¿Cómo lo recordará? “Ha sido una persona polémica, prefiero recordarlo como jugador. No como persona fuera de la cancha. Todos cometemos errores, pero como ser humano cometió muchos errores y siempre quiso vivir de esa manera, con sus pensamientos y sus amistades. Él sabía quién era bueno y malo, esas son sus decisiones y hay que respetarlo. Prefiero recordarlo más como jugador que otra cosa”, cerró Torres.

 

Nelson Carrero, la marca más limpia

 

“Ese partido lo iba a jugar Laureano Jaimes, pero se lesionó dos semanas antes (…) ‘Cata’ nos preguntaba en los entrenamientos que quién quería marcar a Maradona y todos se quedaban callados. Quería jugar y después del entrenamiento me acerqué y le dije al profesor que lo quería marcar. En la noche se aparece en la cena con tres videos, me dice que los vea y que lo hablamos mañana. Cuando los observo me dije: ‘Me metí en este problema [risas]’. Pero le dije al profesor que iba para al frente, no tenía nada que perder, era el mejor jugador del mundo”, dijo Carrero. El entrenador destacó esa experiencia junto a las del cierre del Premundial 1982, cuando enfrentó al Brasil de Zico. “Son extraterrestres, esos tipos no caminaban, sino levitaban”, agregó.

 

De aquel partido en San Cristóbal recuerda la “camaradería” de Maradona con sus compañeros, a quienes no les dijo improperios ni reclamos, sino mensajes de ánimo. Pero las buenas vibras no eran solo con los de albiceleste, porque luego del primer gol de tiro libre, donde falla César “Guacharaca” Baena, el volante dice: “Ese gol no puede ser, cómo nos meten ese gol”. Cuando comenta eso los jugadores argentinos regresaban tras los festejos y el “10” lo escuchó. El ídolo de Boca Junior le respondió: “Vamos pibe, que ahora es queda partido”.

 

“En ese momento me dije: ‘Este tipo si es bárbaro, me hace el gol y todavía me da ánimo para seguir jugando’. Luego entendí que el tipo disfrutaba con estar en la cancha y era competitivo en todo punto de vista”, expuso el abogado. Luego le siguió la carrera y cada domingo que pudo, vio los partidos del Napoli. “Era un placer verlo jugar. Es como la canción de Frank Sinatra, A mi Manera (My way), que lo describe bien. Vivió a su manera y muy adelantado en los años. Con esa misma intensidad que vivió, se fue y ojalá, Dios lo reciba allá”, reflexionó Cerrero.

 

En una época donde había más permisividad para el juego brusco, ¿cómo marcar a Maradona sin caerle a patadas? “Antes del partido veía como le daban con todo y decía: ‘Mientras más le dan, más se molesta y pide más la pelota’. Entonces me dije que le voy a jugar lo más limpio posible. No le voy a dar patadas. No sé si fue porque jugué béisbol y me tiraba bien con los pies hacia adelante, pero le saqué muchas veces la pelota sin pegarle. Cuando lo marcaba por detrás le decía: ‘tranquilo que no te voy a pegar, voy a tratar que no toques la pelota’. Él se reía. Eso me ayudó a que si tirara a un costado de la cancha. Él reconoce que no jugó el partido”, confesó uno de los candidatos a la presidencia de la FVF, en las próximas elecciones.

 

Para Carrero el “10” argentino tenía lo que los griegos llamaban la “metis”, que lo hacía especial. “Tenía esa habilidad e inteligencia para resolver los problemas que se le presentaban en el momento. Pienso que Diego tenía eso, como lo han tenido grandes hombres como (Simón) Bolívar. En el deporte son pocos los que han contado con eso y si alguien lo tuvo fue Diego Armando Maradona”. Para el jugador que supo estar en los Juegos Olímpicos de 1980, el máximo referente de Napoli venía “alineado de allá arriba” para quedar campeón del mundo, por detalles como poder jugar el partido en San Cristóbal, que no debía por la suspensión en España 1982, o el gol con la mano a los ingleses, que nadie vio.

 

En esa época se hablaba del ex Barcelona como uno de los mejores jugadores del mundo, pero se encontró a un futbolista bajito y algo regordete. ¿Qué pensó en ese momento? “Que el fútbol es el deporte más democrático que hay en el mundo. Lo puedes jugar así seas gordo, flaco, alto, chiquito. Ese es el mejor ejemplo. Uno físicamente lo ve y dice que no puede ser un atleta. Pero el tipo era de acero, uno lo tocaba y su musculatura estaba muy bien forrada. Era algo genético y por eso digo que Dios lo mandó completo”, explicó el entrenador.

 

De aquel encuentro recuerda que Pueblo Nuevo fue una fiesta. “Estábamos concentrados en San Juan de Colón y en autobús era como una hora y 20 minutos de camino para San Cristóbal. En ese trayecto hay pueblitos y había personas con la bandera de Venezuela cuando pasaba el autobús”, recordó de ese ambiente festivo que se vivió en el primer Premundial fuera de la capital. Después de ese partido mantuvo buenas relaciones con Maradona. Cambiaron camisetas en Buenos Aires en esa eliminatoria y cuando dirigió a Unión Atlético Maracaibo en la Libertadores de 2008, recibió un saludo “con mucho cariño” del astro argentino desde su palco en la Bombonera.

 

Se enteró de la noticia por la llamada de un amigo. “Me conmocionó y fue un momento bien desagradable. Sentí la noticia como si fuese un familiar”, confesó. En referencia a cómo lo recordará a Maradona, dijo: “Lo voy a recordar como el genio que fue dentro de la cancha con la pelota. Que nos dio la satisfacción de demostrarle al mundo que Latinoamérica no solo saca gente mala, sino que hay gente muy valiosa. Maradona lo demostró en Europa y Nápoles. Errores hemos cometido todos. El que se sienta libre que tire la primera piedra. También hay que ver de dónde viene Diego. No es fácil, lo digo porque vengo de un barrio y siempre lo digo: ‘yo vencí al barrio, el barrio no me venció a mí’. Criticar es lo más fácil. Siempre lo recordaré como un gran futbolista”.