Pedro Acosta: “Nuestra filosofía es trabajar con gente joven con ADN ganador”

Luis Vílchez / @lvilchez8.- En los libro de historia y en la memoria colectiva de Pedro Acosta siempre se asocia al gol contra Bolivia que otorgó el primer triunfo de la Vinotinto en un Premundial (rumbo a España 1982). El caraqueño también participó en los Juegos Olímpicos de Moscú 1980 y es considerado como uno de los mejores centrales del balompié criollo. Pero en su historial ahora tendrá una nueva página, pero esta vez en los banquillos. El ex Deportivo Galicia fue el encargado de devolver a la UCV FC a la primera división, luego de transitar por el desierto de la categoría de plata desde 1988. El estratega habló con Balonazos de los secretos de la tan ansiada promoción y los planes del conjunto universitario en la Liga Futve.
¿Cuáles fueron las claves del ascenso de la UCV? Primero y principal el grupo humano, tanto cuerpo técnico como jugadores. Tuvimos un mes de trabajo antes de llegar a la burbuja de Barquisimeto. También a la disciplina táctica, fuimos un equipo que recibió nada más cinco goles en 13 partidos y tuvimos ocho arcos en ceros, para ser el equipo menos goleado. Eso te indica que el equipo fue sólido siempre y que en cualquier momento podíamos ganar los partidos con transiciones rápidas.
¿Existió algún tipo de presión o ansiedad por el ascenso por los más 30 años buscándolo? ¿Cómo manejar estos aspectos psicológicos? El equipo estaba preparado para un torneo largo de segunda división en 2021, con gente joven y muchos jugadores de la regla, sin futbolistas que pasaron de 25 años. Para tratar de hacer un buen torneo de segunda división en 2021 y ver si en el segundo semestre se competía para subir. Pero este cuerpo técnico de trabajo y los jugadores nos hicimos muy sólidos. Tal vez los equipos rivales no nos vieron como un contrincante fuerte y esas debilidades las supimos aprovechar.
A nosotros nos pidieron hacer un torneo digno para la UCV. Que no diéramos pena y no fuéramos goleados, porque la mayoría, incluso el cuerpo técnico, éramos principiantes en este tipo de retos. Pero sacando un poco de nosotros mismo y con lo que el rival ofreció, se dio la oportunidad de que partido tras partidos nos consolidáramos y fuéramos respetados. Un ejemplo es que cuando transmitían los partidos por televisión a los jugadores de la UCV los llamaban por los números: “El número 5”, “el número 10” o “el número 7”. No tenían un cartel, no se sabía quiénes eran, porque no eran conocidos. Fuimos a la cancha con ese pensamiento de que no nos conocía nadie, que no había vencido a nadie y que todo lo que teníamos por delante era ganar respecto de los rivales y sumar experiencia.
Se dice que los equipos plasman en la cancha el estilo de juego que tenía su entrenador cuando era futbolista. Usted fue uno de los mejores defensas de la liga y de la selección nacional. ¿Cuándo habla de esa solidez defensiva se refleja un poco ese sentir suyo del fútbol, de ese pasado como central? Siempre mis equipos han jugado de la forma que yo pienso que se desarrolla el fútbol, que es piramidal del arquero hacia adelante. Con la base sólida en la defensa, para después ir hacia adelante construyendo el equipo. Eso lo he hecho siempre, inclusive en mis equipos infantiles y juveniles, en toda mi trayectoria de fuerzas básicas. En los cuatro años que estuve en el Deportivo La Guaira hubo un cambio, desde mi llegada, de la filosofía de la tenencia de la pelota más hacia una solidez defensiva, construcciones en la mitad de la cancha y transiciones rápidas en el ataque.
Esa es mi filosofía de fútbol y también la de mi ayudante Jhonny de Freitas, que también es ayudante de la Vinotinto sub-17 con Tamanaco (Frank Piedrahita). Plasmamos eso en el terreno de juego y los jugadores comprendieron lo que queríamos: la vigilancia estrecha en la defensa, tenencia en la mitad de la cancha y velocidad en el ataque. Eso fue lo que se plasmó.
Comenta que el equipo tenía poca repercusión mediática y que se conocía poco del equipo. ¿Qué nombres propios de la UCV pueden sorprender al fanático y los medios en la primera división en 2021? La mayoría. No es lo ideal que como entrenador nombre a diferentes jugadores. Pero como ejemplo tenemos un arquero muy sólido como (Jesús) Lamas, que viene de una experiencia en segunda división y ha sido ganador. En lo que se fundamenta nuestra filosofía es trabajar con gente joven, pero que tenga un ADN ganador. Casi todos los jugadores jóvenes que nos traemos han sido campeones con Caracas, Estudiantes de Caracas, Deportivo La Guaira, eso es muy importante. A pesar de que no tengan un nombre, buscamos tener futbolista que desde las categorías inferiores tenga mentalidad ganadora. Eso te va a dar un extra en el juego.
Vamos a tratar de mantener la mayoría de los jugadores para el campeonato que viene, pero seguramente con unos cuantos refuerzos para consolidarnos en la primera división. Inclusive no es un sueño que se aleje de la realidad buscar un cupo (a competición internacional), porque no nos vamos a quedar defendiendo para mantener la categoría, sino que vamos a pelear. Viendo a los equipos de primera división pienso, con mucho respeto, que con un buen trabajo a largo plazo y unos buenos refuerzos nos puede dar para estar entre los ocho primeros el año que viene.
¿Quién sabe? No prometo nada, pero sí vamos a buscarlo. Porque nos debemos a una afición grande que está latente, que podemos rescatar y hay que darles buenas expectativas desde un principio, no esperar cinco o 10 años para formar un grupo consolidado. Queremos el respeto dentro de los equipos de primera y tratar de tomar el ejemplo de la Universidad Católica o Universidad de Chile, que son universidades que representan su país (Chile).

Este año fue paradigmático para los ascendidos porque tenemos el ejemplo de un Yaracuyanos que cambió mucho la fisonomía de su plantel y un GV Maracay que mantuvo a la gran base de su plantel. Antes respondió un poco esta pregunta, pero ¿qué quisiera reforzar, luego de estudiar la primera división, para que el equipo no sufra la transición de la categoría de plata a la de oro? Jugamos con un solo delantero nato, lo que se llama tanque o de área, durante todo el torneo que era (Manuel) Lugo, que viene de las categorías inferiores de Atlético Venezuela. Tuvo que participar en 13 partidos y terminó el campeonato muy agotado. Deberíamos tener más efectivos en esa posición para darle descanso y hacer rotaciones. Por las bandas necesitamos un poco más de velocidad. Consolidar una línea medular que tenga más experiencia, porque siempre es necesario.
Estamos un poco cortos de jugadores, ya que tenemos 22-23 futbolistas y una plantilla para jugar el año que viene debe ser de 30, para poder hacer rotaciones. Pero estoy muy contento con el grupo que tuve. Un equipo joven, con poca experiencia y no amplió, con el que tuvimos que jugar partidos cada 48 horas. La Liga Futve se jugaba cada tres o cuatros días, pero nosotros en la AC2 tuvimos partidos cada dos días sin descanso, en canchas pesadas como la de Barquisimeto, que estaba muy mojada. Debemos tener un poco más de plantilla y desde el lunes (14 de diciembre) vamos a empezar a trabajar en ello.
Uno supone que luego de este éxito deportivo tiene la plena confianza de la directiva? La directiva está haciendo un esfuerzo, porque son personas que de corazón quieren que la UCV avance y tenga más prestigio nacional. Somos un equipo de presupuesto corto, no vamos a despilfarrar dinero, pero es una institución que paga el día 28 antes de que termine el mes. El presupuesto está hecho para pagar todo el año, sin deberle nada a nadie. Es un plus a favor de nosotros. Hay jugadores medianamente caros, pero con cuatro meses sin cobrar, a ellos le digo que con nosotros pueden ganar menos, pero sabrán que tendrán sus 12 meses pagos y sus premios, además buena calidad de hoteles, comidas y traslados.
En mi vida como jugador prefería jugar con equipo como el Galicia, Caracas o Marítimo que me pagaba menos dinero, pero lo hacían al día, que en otros elencos que te ofrecían un poco más de dinero, pero no te daban la seguridad de cumplir. Nunca se me retrasaron en mi sueldo y eso es sagrado para un jugador de fútbol, que piensa en el desarrollo de su familia y en su futuro. La UCV es un equipo que va cumplir.
Tuvo la oportunidad de dirigir al Deportivo La Guaira como interino en primera división. ¿Qué significa para usted esta oportunidad de dirigir en la categoría de oro? Más usted que la enfrentó en su momento como jugador y ahora estará en su banquillo… Esa transición entre Pedro Depablos a Daniel Farías la tuve que asumir yo por un partido, a Jhonny de Freitas, que era entrenador de la sub-17. Como era el coordinador de categorías inferiores la tomé con gusto, pero dentro de mi historia no la tomo muy en cuenta. Siempre he sido un entrenador de categorías inferiores, de formación y fútbol base.
Pensaba que algún día me iba a tocar agarrar el sartén por el mango y siempre soñé tener un equipo de esta filosofía: de presupuesto bajo, pero que le den la oportunidad a la gente joven. Se está dando con la UCV todo esto. Asumo este reto con el conocimiento que puedo tener de tantos años trabajando y sabiendo que a la gente joven se le puede sacar mucha ventaja sobre los equipos que conforman la primera división. Tenemos que ser un equipo veloz, resistente, que luche todas las pelotas, con presión alta e intensidad. Vamos a ver muchos partidos de primera división para ver cómo vamos a afrontar el torneo del año que viene.
La UCV fue el primer campeón del fútbol profesional y viene de estar más de 30 años sin jugar en primera división. Como referente de nuestro fútbol nacional ¿Qué significa el regreso de esta institución a la categoría de oro? ¿Qué representa este equipo para el balompié criollo, el cual los más jóvenes nunca lo vimos competir en estas instancias? Tengo más de un año trabajando con la UCV y comentaré lo que me pasó en la calle. Por el tema de la pandemia salía a los entrenamientos con mi tapaboca que decía “UCV DT”, y a donde fuera, ya fuese mercados o bombas de gasolina, todo el mundo tenía que ver con el equipo. Hasta los policías de tránsito cuando me paraban me decían: “¿Eres en el entrenador de la UCV? Oye , cuándo va a subir a primera división? Les respondí que era un sueño a futuro. Pero había una gran cantidad de gente. Inclusive mi hermano (Luis Acosta) que jugó en ese equipo como profesional me llamó desde España y me dijo: ¡Pedro que bueno que agarraste la UCV!”. Luego de todo esto me pongo a pensar lo que es la UCV para Venezuela y, sobretodo, para Caracas.
No tengo la cifra exacta, pero pongamos que hay 50 mil graduados, más de 10 mil alumnos, junto al personal de la universidad; puede pasar de las 100 mil personas vinculadas a la UCV y no sé si me quedo corto. Hay un gran potencial de fanáticos, que queremos traer y llenar el estadio, quien sabe si se puede formar un clásico contra el Caracas FC. Para mí es un orgullo estar como entrenador de la UCV, por toda la historia que conlleva.
Su último año en primera fue en 1988 y a lo mejor contribuí para que bajaran (jugaba con el Caracas), pero ahora contribuyo para que vuelvan. Para ser competitivos e ir a la Libertadores se necesita mucho dinero y una sola familia no lo puede costear. Tocará mercadear bien el equipo, ya hay gente que quiere comprar la nueva camisa. Pero lo que me llenó fue que al final del torneo en la televisión decían los nombres de los jugadores. Uno lo veía y narraban: “La lleva Elías Romero” o “el gol fue de Lugo”; ya no tienen que decir el número que llevaban en la espalda.







