Kike García: “Hay que respetar los tiempos en la formación profesional de un jugador joven”

 

 

Luis Vílchez / @lvilchez8 y Víctor Sánchez Valdivieso / @vesanchezv.-  Ratificado hace pocos días como Director Técnico del Aragua Fútbol Club que disputará en los próximos meses la Liga FutVe y la Copa Suramericana 2021 (ante Mineros de Guayana en primera fase) donde necesitará de una amplia reserva de jugadores, en Balonazos conversamos con Enrique “Kike” García para conocer – basado en su experiencia – cómo se forman los juveniles en las categorías formativas en instituciones con objetivos definidos, de su desarrollo de capacidades, identidad por los colores e interés por sobresalir en las canchas nacionales ávidas de estrellas noveles para mejorar y exportar la calidad del balompié venezolano.

 

 

¿Cómo se determina cuando un juvenil está listo para el primer equipo? O basado en su experiencia ¿Cuáles son los pasos que determinan que un muchacho de 16, 17 o 18 años se encuentra listo en lo técnico, físico o mental para jugar en el profesional?

Desde que se están realizando torneos a un nivel más organizado, el jugador que está despuntando, que viene siendo diferente en la Sub 17, ya es observado por las instituciones que tienen seguimiento en esas categorías. Ellos los llevan a los entrenamientos del primer equipo para que tenga el roce a temprana edad. Obviamente hay unos que desarrollan mucho más su potencial mientras que otros se quedan o no terminan de desarrollar el talento que se atribuía en las divisiones menores. Normalmente se ven sus cualidades técnicas, sus cualidades en la toma de decisiones y la ejecución que hace de los mismos durante los entrenamientos y sobre todo en los partidos cuando compite. 

 

 

¿Cómo hacer que esas cualidades que un joven tiene en el entrenamiento, a pesar de su corta edad, pero con ese buen roce con jugadores de mayor edad, pueda trasladarlo al contexto del partido donde la situación es diferente y donde tiene la oposición de un rival? ¿Cómo hacer que el contexto del juego, que es diferente a una práctica, no le pese a ese muchacho?

Desde nuestro trabajo como entrenador orientamos que el jugador de cualquier edad, primordialmente los más jóvenes, se enfrenten a las situaciones / realidades más parecidas a la que puedan encontrar en los partidos y que en los entrenamientos puedan desarrollar esa capacidad de toma de decisiones y de ejecución que después se le hará familiar en la situación real de juego.  Obviamente cuando existe presión al jugar, pero la única manera de prepararlos es dándole la confianza y ante el error no recriminar sino más bien corregir e insistir en el crecimiento del jugador que está finalizando su etapa de formación para dar el salto hacia el profesional.

 

 

¿Qué tan importante es la comunicación del entrenador y del cuerpo técnico con esos jugadores jóvenes en ese aspecto de asimilar el error, corregirlo y evitar que ese joven se prive de demostrar su talento, sino que a través de su error pueda crecer?

Es fundamental (la comunicación). Yo no percibo el crecimiento de cualquier profesional o de una persona en cualquier ámbito laboral sin la comunicación con sus superiores o compañeros para tener un crecimiento e intercambio de ideas y conceptos para poder crecer…Nosotros tratamos de tener una relación muy cercana con el jugador, independientemente de la edad que tenga, pero entendemos que trabajamos con seres humanos que también padecen situaciones en la casa. Por eso buscamos que tengan la confianza para expresarse fuera de la cancha para que dentro de la cancha tengan la confianza necesaria en la toma de decisiones cónsona con lo trabajado en la pretemporada y durante la semana.

 

 

Importante que la metodología de trabajo vaya desde el primer equipo hasta las categorías inferiores – independientemente de la visión de fútbol o la metodología que se aplique – ¿Es vital que exista de arriba para abajo una misma forma de trabajo, de ver el juego, de sentirlo, para que esa transición del jugador de menores al profesional sea más digerible, más asimilable?

Tiene que haber una metodología de trabajo institucional, no del primer equipo, institucional, en el cual se reconozca a esa institución por la manera de trabajar y que va a desarrollar jugadores potenciados dentro de ese sistema, más allá del que pueda jugar el primer equipo. Creo que en las categorías menores hay que formar al jugador para que sea de alta competencia y tengan la capacidad de adaptabilidad a lo que se le presente cuando esté arriba. Las categorías menores son tiempos idóneos para probar diferentes sistemas de juego, que el joven se adapte a jugar con tres defensas, con tres carrileros, con tres volantes medios…con diferentes sistemas tácticos para que cuando llegue al profesional esté familiarizado a lo que le pida el técnico y se desenvuelva sin problemas.

 

 

 

Una de las virtudes que puede tener un jugador juvenil son hojas, lienzos en blanco donde el entrenador puede dibujar, puede trazar conocimientos y ser comprendido ¿Qué tanto le permite usted a estos jugadores que están abiertos a asimilar, a verter ideas de juego, tanto o más como un jugador experimentado?

Pienso diferente. Un jugador juvenil ya no es un lienzo en blanco, porque ya tiene 13 años de entrenamiento, donde ha manejado información y ha conocido conceptos de juego…El lienzo en blanco empieza su verdadera etapa de formación desde los 6, 7 años hasta los 14 años, siendo allí cuando realmente tu puedes marcar el desarrollo de un jugador para su formación como profesional. Desde ese momento, los entrenadores deben dejarle el protagonismo al juego en sí para que los jugadores tengan la libertad de tomar decisiones, de aprender mediante el mismo y no tomado por conductas inducidas.

 

El técnico hoy en día…y desde hace bastante tiempo en categorías menores, imparte sus directrices en lo que se tiene que hacer y no le permite al jugador tener la capacidad en la toma de decisiones y convivir con el error. Por esa razón se hace mucho más difícil en el profesional que el jugador tenga esa tranquilidad, esa confianza para asumir el error, saberlo manejar y entender que forma parte del juego. A esa temprana edad (14 años) es que pienso que se puede dejar huella en el jugador y marcar su desarrollo de ese muchacho como atleta de alto rendimiento.

 

 

¿Qué tan importante para una institución es que tengan clara la idea de trabajo con los diferentes cuerpos técnicos y que haya comunicación e interacción con las categorías menores para que el muchacho llegue lo mejor formado posible al primer equipo?  Que cada técnico sepa en qué etapa está y cuál será su aporte dependiendo la edad de los jóvenes

Todo parte del proyecto que tenga cada institución. Las directrices tienen que ser institucionales, porque si no cada vez que llegue un técnico diferente al primer equipo se cambia toda una estructura de trabajo. Cada institución debe tener una estructura definida, con un modelo y una metodología de trabajo establecido, y a partir de allí los cuerpos técnicos que lleguen deben manejar y adecuarse con esa metodología para desarrollar jugadores con las capacidades y las cualidades en las cuales cree la institución que son las mejores para beneficiarse en el primer equipo como para futuras ventas al mercado interno o al exterior del país. Por tal razón, la comunicación debe ser constante, el entrenador que llegue al primer equipo tiene que entender y comprender cuál es la forma en que trabaja la institución para que luego se haga responsable del desarrollo de todas las fuerzas bases de las categorías menores.

 

 

El fútbol venezolano, a raíz de la situación país o la situación económica, se ha visto forzado en la necesidad de apostar cada vez más por las canteras, invertir en los juveniles y no tanto retener talentos o importar extranjeros. ¿Cómo los cuerpos técnicos pueden ayudar a los directivos para que tengan más paciencia en los proyectos, convencerlos sobre la viabilidad de los mismos como lo hacen otros clubes suramericanos?

Cada institución tiene un modelo y una estructura definida. Hay organizaciones que salen año tras año a pelear por títulos locales y copas internacionales porque trabajan e invierten para eso, mientras que hay otras instituciones con un norte definido de otra manera. Por eso cada entrenador que llega a determinado equipo sabe a lo que se va a enfrentar, sabe que presión tiene que manejar: desde obtener campeonatos, como por ejemplo Caracas o Táchira, referentes del fútbol venezolano por muchos años y con títulos ganados, aun cuando se hayan esforzado en categorías menores, siempre estarán peleando por el campeonato y estarán aunado a los resultados que puedan tener. Si son positivos se va a extender en el tiempo, si son negativos siempre será más sencillo sacar al entrenador. Pero los ciclos o el tiempo que pueda estar un técnico en un club va de la mano también de la estructura y de la manera de pensar de cada institución, de cómo se manejan y cuáles fueron los objetivos planteados a comienzos de cada torneo.

 

Los entrenadores entendemos que dirigimos con una maleta hecha detrás de la puerta porque en el profesional – justo o injusto como lo quieran ver – nos debemos a los resultados, más allá que hagas un buen trabajo o estés pendiente de las categorías menores, siempre te debes a los resultados del primer equipo. Lo importante de los ciclos o de los proyectos no es el primer equipo sino las categorías básicas, es ahí donde los técnicos tienen tiempo para trabajar.  Si quieres ganar o ser competitivo, eso lo logras en los entrenamientos, no en la competencia del fin de semana. Tienes la necesidad de desarrollar jugadores y ese es el tiempo que hay que respetar. Después cada institución definirá cuáles serán sus objetivos al inicio de los torneos y a partir de ahí cada entrenador sabrá para qué tiene que estar y el tiempo que tiene de espera por si los resultados al principio no les son favorables.

 

 

¿Qué tanta importancia tiene la identidad del juvenil que viene de la cantera, de su región…por ejemplo que venga un aragüeño a jugar con el Aragua FC o que un muchacho de Valencia o Caracas se haya ido formado en las categorías aurirrojas? ¿Qué importancia tiene sentir los colores, tener la identidad a la hora de jugar en el primer equipo y cómo el cuerpo técnico pueda aprovechar esos sentimientos, esa emotividad para sacarle el jugo dentro de la cancha?

Es importante si esos muchachos realmente salen de las fuerzas bases de la institución. Por ejemplo, hay jugadores aragüeños en el primer equipo que fueron formados en los clubes del estado, otros que fueron formados en localidades adyacentes a Maracay que al final llegan a jugar en el Aragua Fútbol Club como equipo que está en la primera división. Esa identidad por los colores se logra en ese trabajo de formación, donde sienten y representan a su estado…aunque también pasa que hay otras zonas del país donde hay 3, 4 equipos ubicados en una misma localidad que si carecen de fuerzas básicas en las categorías formativas, esa identidad se pierde.

 

Obviamente en el Aragua FC tener un jugador que salga de la Sub 9 y que se proyecte para estar en el primer equipo lo va a sentir mucho, se va a sentir más identificado porque ahora no va a dar el 100 por ciento en lo deportivo sino también en lo personal. Estará mucho más involucrado en el desarrollo institucional del equipo, esa es una de las diferencias que tenemos. Por ejemplo, en Caracas – que hay cinco equipos en primera división – la mayoría de ellos tienen jugadores que no salen de sus fuerzas bases, sino que vienen de un colegio o de un club y que luego son llevados a ellos por su calidad, así como también hay jugadores que se forman en las categorías menores del Caracas y terminan debutando con Deportivo La Guaira o Metropolitanos. En todos los casos vale el tiempo y la calidad que inviertas en ese muchacho para que él se identifique con el trabajo.

 

 

 

¿Qué tanto afecta a un cuerpo técnico cuando llega un muchacho a primera división que en sus categorías formativas no pulió aspectos básicos, tácticos, que llega con ciertas deficiencias? ¿Qué tanto tiempo se puede corregir al jugador? ¿Qué tanto puede afectar la dinámica agregarle otros conceptos a ese chamo que tiene deficiencias? ¿Cómo lidiar con esa situación?

Eso es lo complicado y lo que enfrentamos en nuestro día a día. Tú cuando quieres dar resultados en categorías menores te preocupas por la formación del jugador que es lo más importante, sin embargo, los entrenadores en primera división encuentran que muchos jugadores tienen deficiencias sobre el conocimiento del juego, más allá que en lo técnico o en lo físico, que se mejora con entrenamientos, repeticiones y trabajo. Pero el conocimiento de juego en sí, el conocimiento real de su posición, para tomar decisiones, para saber si tiene que atacar o tiene que defender…para esas situaciones, hay un déficit muy grande del conocimiento del juego en nuestro país y esa es una de las cosas que en las cuales tenemos que trabajar.

 

 

Hablando de posiciones en el juego, siempre está el central, el portero, que son posiciones que se apuesta a la experiencia mientras que al juvenil se le da más rienda suelta a puestos de ataque como extremo, delantero – antes era más común de lateral – ¿Cuánto puede definir una posición por la edad? ¿Cómo apostar por un joven como guardameta o central en un primer equipo?

Eso va dependiendo de la confianza que se vaya ganando el jugador y el conocimiento de la metodología de trabajo y objetivos que su institución quiere alcanzar. En Aragua FC hay la tranquilidad de tomar decisiones, de apostar por los chamos en momentos cuando había que hacerlo…nosotros no hemos tenido problemas en ponerlos porque apostamos a eso y sentíamos que era el momento de hacerlo sobre todo en el Torneo Normalización. Eso aunado a las características del jugador, a lo que gana en los entrenamientos, a sus cualidades y capacidades que tiene para competir, es simplemente darle la confianza de jugar y hacerlo que tiene que hacer. 

 

No obstante, para una posición en el campo depende de lo que necesite el equipo. Nosotros hemos tenido laterales, volantes ofensivos, porteros, diferentes extremos y se ha alcanzado un buen rendimiento de lo que han hecho los jugadores porque hemos trabajado con todos para tener la capacidad de comprender todo el juego de la misma manera. Tratar al juvenil como un jugador más, entendiendo que el periodo de adaptación y de rendimiento va a llevar más tiempo para lograrlo o alcanzarlo.

 

 

¿Cómo ve la estructura del fútbol menor y los trabajos que se han hecho en los últimos años de cara al fútbol que nos viene, porque no es solo el Torneo Normalización, no es solo el 2021, vienen más temporadas donde los jóvenes seguirán llevando la bandera, y, mientras mejor lleguen formados, mejor fútbol? ¿Cómo ve el nivel del juvenil y en que se puede mejorar de cara al futuro próximo?

Es como la vida misma. Si tú tienes un hijo inteligente y lo metes en un colegio donde quizás el profesor no tiene la pedagogía o la formación adecuada para desarrollar esa inteligencia al máximo, tu hijo será inteligente pero nunca va a desarrollar esa cualidad al máximo. Igual pasa en el fútbol, en las categorías menores: tenemos que capacitar más y mejor a nuestros entrenadores, la remuneración debe ser acorde para que puedan dedicarse solo a la profesión de cuerpo y alma…todo eso facilitará mejores técnicos, mejor formadores y un mejor nivel de juego. Las cualidades de nuestros jóvenes no están en duda, solo hay que trabajar mejor para darle las herramientas para que puedan establecerse en el torneo venezolano y luego dar el salto a equipos de mayor trascendencia donde han estado jugadores nuestros.