La Copa Libertadores Femenina para Venezuela: de rozarla a padecerla en el 2021

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El fútbol femenino no solo le ha dado alegrías al balompié nacional a nivel de selecciones con tres Mundiales sub-17 (Trinidad y Tobago, 2010; Costa Rica, 2014; Jordania, 2016) y uno sub-20 (Papúa Nueva Guinea, 2016). Los clubes también han otorgado resultados interesantes con los subcampeonatos en la Copa Libertadores de Caracas (2014) y Estudiantes de Guárico (2016).
Sin embargo, desde 2017 ningún equipo criollo supera la fase de grupos, a pesar de que en 2019 cambió el formato para darle boleto a la fase final a los dos primeros de grupo, cuando antes eran solo los líderes de cada sector más el mejor segundo. Para analizar esta situación en Balonazos contactamos a los dos DTs finalistas: Enzo Tropiano, con las avileñas, y Omar Ramírez, con las académicas.
“Nuestro peor enemigo es la fuga de jugadoras. Ves las plantillas del Caracas y de Guárico que fueron finalistas y todas esas jugadoras están en Europa o equipos sudamericanos (…) Estaban Oriana Altuve, Ysaura Viso, Paola Villamizar, ‘Dingui’ (Lisbeth Bandres) en un buen momento, ‘Mariu’ (María Eugenia Rodríguez), Marialba Zambrano, Lisbeth Castro o Yaribeth Ulacio. Ahora tu no consigues en Venezuela jugadora de ese peso, más que todo hay juveniles, sub-20 y sub-17 de la selección, y futbolistas que no han tenido ese roce como tuvo Caracas y Guárico”, dijo Ramírez, actual estratega del Junior de Barranquilla femenino.
El estratega del Caracas, con más de 20 años de experiencia en el fútbol femenino, coincidió en el diagnóstico. “Las mejores del fútbol venezolano están en el exterior. Las que quedan se van formando, pero todavía no tienen ese roce de competencia intencional. Se ha quedado rezagado el fútbol femenino porque nunca ha tenido dolientes. Antes tenías todo un año de competencias entre la Liga Nacional y los torneos estadales. Ese roce era importante para nosotros, pero de unos años para acá los torneos no duran ni tres meses”, señaló Tropiano.

Ambos coincidieron que la preparación previa a las copas que fueron finalistas contó con amistosos con equipos masculinos juveniles, además de una identidad muy definida con el club por parte de las jugadoras. “Competíamos los fines de semana en la liga, pero en la semana jugábamos contra equipos masculinos desde la sub-12 hasta la sub-20 del club. Eso te da un desarrollo de los gestos técnicos, de la rapidez, de la fuerza, de manejar los tiempos y las pelotas divididas. Las jugadoras eran monitoras y entrenadoras del Caracas, estaban desde la mañana hasta la noche en el club. Respiraban fútbol. Hoy en día tengo que jugar puro con femenino, porque tengo que hacer actos protocolares para jugar con los equipos masculinos”, explicó el timonel de las avileñas.
En el caso de Guárico contaron con dos refuerzos: la vinotinto Sandra Luzardo y Vanessa Santana (mundialista con Argentina en 2019 y actualmente en Sporting Huelva de España). “Era un equipo que el 80 por ciento vivía en los apartamentos que tenía el club con el apoyo del Estado y otros entes. Tuvimos una buena preparación contra la sub-16 de Secasports y del Caracas. Nos sirvió para pasar en un grupo que tenía a Colo Colo y al campeón defensor de ese momento, Ferroviaria”, comentó el ex DT de Unión Magdanela.
Con su experiencia como DT en el extranjero dio su opinión sobre las criollas en el mercado internacional. “La futbolista venezolana es cotizada. Tú ves la liga colombiana y las goleadoras son venezolanas. En casi todos los clubes hay una venezolana, no solo en Colombia sino Paraguay, Ecuador o Europa. Es lo mejor que le ha pasado a nuestras jugadoras para poder mantenerse y para la selección porque tienes un filtro enorme para hacerles un seguimiento. Contamos con la mejor generación en cuanto a la Vinotinto de mayores”, expuso Ramírez, que ante la constante rotación de futbolistas ve un rol “fundamental” en las canteras y considera que deben fortalecerse. También definió como “muy interesantes” a las jugadoras de la categoría sub-17 y sub-20 del país.

Ambos mostraron preocupación por el tema de la pandemia y como ha cortado la competitividad. Los dos estrategas consideran que puede ser tomado como la excusa perfecta para no brindarle a las categorías femeninas el tiempo necesario de campeonatos. Recientemente se vio afectado Atlético SC, que fue el primer representante venezolano que no sumó ni un punto en el certamen, luego de un Torneo Invitacional Femenino de solo seis partidos, al que se le sumaron muchas bajas antes de emprender el viaje rumbo a Argentina para disputar la Libertadores. “Lo que liquidó al Atlético SC, y se lo dije a Lisbeth Bandrés, es que no fueron con su plantilla completa y la falta de ritmo”, reveló Tropiano, que también compitió en el TIF.
¿Qué hacer para que un equipo venezolano vuelva a una final de Libertadores? “Tiene que haber departamentos de fútbol femenino en la Federación Venezolana de Fútbol, en las asociaciones y los clubes. Personas con sentido de pertenencia y que les duela el fútbol femenino. Que se profesionalice, tener 10 meses de competencia y que se tenga la misma disponibilidad de canchas que el masculino”, analizó Tropiano. El estratega también pidió por la vuelta de los permisos para poder alinear jugadores menores de 16 años y recordó la presencia de Verónica Herrera con 12 años a Libertadores (un récord Guinness), una práctica a la que le adjudicó parte del éxito en las categorías sub-17 por el roce con el que llegaban las jugadoras.
Ramírez opinó: “Los resultados que tuvimos en clubes y en selecciones era por el formato de nuestros torneos, con un Apertura y un Clausura. Jugábamos muchos más partidos que otros países. Se tenía una liga sub-17 y los equipos estaban en la obligación de tener una chica sub-14 en cancha. Ahora una jugadora de 18 años con un buen rendimiento se va por temas económicos y por mejorar su calidad de vida. Es difícil retenerlas en el país”. El DT de Junior concluyó: “La FVF como ente rector tiene que tomar cartas en el asunto, porque los clubes no quieren al fútbol femenino, nunca ha habido recursos y con la pandemia será más difícil. La responsabilidad está en los clubes de apostar a la juventud, creer en las niñas sub-17 y sub-20, que les brinden apoyo logístico y económico”.







