El FutVe y el Juego: El análisis con el Director Técnico Pedro Acosta del UCV FC

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- En Balonazos continúa con el seriado de “El FutVe y el juego”, en donde se busca hacer una radiografía del balompié nacional y entender más los porqués de los hechos que suceden dentro del campo. En la intensión de visualizar el juego, en esta segunda entrega se habló con Pedro Acosta, actual entrenador de la UCV FC y que regresó al equipo universitario a la primera división luego de 33 años. Con un largo recorrido en categorías menores y un pasado histórico en la selección nacional, donde siempre se le recordará por su gol ante Bolivia en el Premundial de España 1982, que significó el primer triunfo de la Vinotinto en un Premundial.

 

Con el ex central se habló de los jugadores que más se producen en Venezuela, de la posición que más dará de qué hablar a futuro, la escasez en ciertas demarcaciones en el campo por el biotipo criollo, la influencia de la tecnología en balompié nacional, las falencias en el juego aéreo, en cómo la pandemia cambió la forma de preparar los torneos, entre otros temas. Con una forma de entender el juego muy claro, pero respetuoso a las diferentes posturas, Acosta fue generoso en sus respuestas y firme en sus ideas.  En una charla aderezada por la emoción del arranque de la temporada 2021 de la Liga Futve, abundaron los conceptos para reflexionar sobre esta disciplina.

 

Se dice que Venezuela es una tierra de porteros. Pero los juveniles que más salen o los jugadores que más se exportan son los extremos. Como formador y entrenador de plantillas profesionales. ¿Qué posiciones están predominando en Venezuela? ¿Qué tipo de jugador está saliendo más?

Eso tiene que ver con el mercado mundial, que se emociona más con los que hacen goles como los atacantes. En el mercado pesa más la venta de un delantero que de un arquero, como de un volante por fuera que uno por dentro. Últimamente que he estado dentro de las categorías de formación me parece que hay presencia importante de volantes “5”, “8” y por fuera. Capaz tengamos déficits en la parte defensiva, con los laterales izquierdos en todas las categorías.

El tema de los centrales también es difícil, porque un jugador de esa posición a nivel internacional debe medir 1,85 metros para arriba si quiere llegar a Europa o clubes importantes, más allá de la calidad que también debe tener. Están buscando al jugador venezolano rápido y habilidoso como (Yeferson) Soteldo o (Jefferson) Savarino. Pero para un futuro hay gran cantidad de chamos que son volante “5”, así como Yangel (Herrera) que está proyectado.

 

Más allá de lo que pide el mercado, ¿Siente que el biotipo del venezolano genera que de afuera busquen jugadores del perfil de Soteldo o Rómulo Otero, ambos en Brasil? ¿El biotipo nos complica al momento de producir defensores o porteros, como es el caso de Wuilker Faríñez que se le pone peros por su estatura en Europa?

El biotipo es un aspecto importante en el fútbol internacional hoy en día. Los jugadores que podemos exportar son habilidosos y rápidos, no de mucha corpulencia. Gente desequilibrante por banda. Tenemos una deficiencia con los delanteros centros tanques, esos “9” natos, con respecto a las demás posiciones. Siempre sale alguno, a mí me gusta mucho (Saúl) Guarirapa y también está el caso de Jeriel (De Santis). En la UCV tenemos Carlos Subero, seleccionado sub-15 y año 2004, que tiene el biotipo.

Pero el fútbol venezolano no se destaca por un biotipo grande. Primero porque no somos un país de personas de esas características como los europeos y segundo tenemos un problema de alimentación como de formación que es muy grave a nivel de categorías inferiores. Se pasa hambre en muchos sitios y no es caer en política, porque es una situación que paso en muchos lados de Sudamérica. En Brasil los que más venden y son sus estrellas son los jugadores habilidosos por banda.

 

En Europa se habla de la pérdida del fútbol de calle, de ese regateador. En la actualidad los niños se la pasan más dentro de sus casas por los hostiles que se han vuelto las ciudades y lo envolvente de la tecnología. ¿Siente que en Venezuela aún se mantiene la producción de ese jugador creativo?

Nosotros tenemos una gran ventaja con respecto a Sudamérica y es el fútbol sala desde las categorías inferiores. Muchos de los jugadores que tienen habilidad, mano a mano y regate vienen del fútbol sala; que empiezan desde los 4-5 años tanto en el barrio o en el colegio. Todo liceo tiene una cancha de basquetbol que se transforma en una cancha de fútbol con un par de arcos.

Sacamos esa ventaja como los brasileños que juegan futsal cuando empiezan. El siguen paso es trasladarlo al fútbol campo, porque tenemos una formación que no es muy estructurada. Son muy pocos los entrenadores de fútbol sala, es más impulsado por las personas del barrio. Venezuela es una potencia mundial en fútbol sala y nos da un plus enorme con respecto a otros países.

 

¿Cómo ve a la Liga Futve con respecto al ritmo de juego y al tiempo efectivo, que es diferente al que se juega en Copas Libertadores o Sudamericana? ¿Últimamente se juega más o hay más pausas?

Lo que puedo ver es que hay una deficiencia en el torneo local al ser solo 24 partidos, cuando en Brasil o Argentina disputan 40 o 50 encuentros al año. La ventaja es grande porque se acostumbran a jugar domingo-miércoles-domingo. Lo que llamo el entrenamiento extra, que es jugar tres partidos topes a la semana.  El jugador adquiere otro ritmo. En Venezuela un futbolista juega de domingo a domingo, porque lo que deberíamos implementar torneos más largos y con más partidos, para que los jugadores tengan más experiencia y ritmo.

 

 

Usted es un entrenador que le gusta el orden. ¿Siente que en la Liga FutVe se ven equipos ordenados o hay más tendencia al desorden? ¿Hay jugadores con cultura táctica?

Lo veo equiparado a toda Sudamérica. Tenemos equipos muy ordenados y otros desordenados. Pero cada uno usa sus armas. A veces tu teniendo un equipo desordenado llegas a conseguir grandes resultados, porque lo que quieres hacer es que el equipo ordenado entre en desorden, para que este en tu terreno de juego.

Con los entrenadores que tenemos en Venezuela hay muchos equipos que juegan muy ordenados y los que no juegan tan ordenado lo hacen premeditadamente para buscar caos, que les pueda servir para sacar provecho. A mi gusta el orden y no hay misterios de cómo mis equipos juegan. La virtud es de los jugadores de poder saber lo que tienen que hacer en cada momento del juego y aprovechar las oportunidades. En ese aspecto estamos al nivel de otros países.

 

Se vive en un fútbol de menos espacios y cada vez más presión. ¿Siente que en el futbol nacional hay equipos más de presión alta, muy de frecuente en el mundo, o por las características de los jugadores somos más de presión media y repliques?

Eso depende de los jugadores que tengas en tu equipo. Si tú tienes jugadores de buen pie y lo que quiere es jugar a lo Guardiola, estaría de acuerdo con jugar con una salida limpia desde atrás y no importa que te presionen. Siempre el fútbol de calidad se impone al rustico. Pero cada uno tiene sus armas. Cuando no tienes jugadores de tanta calidad si no del promedio, tienes que jugar más directo.

Depende de cómo te va a plantear el partido el rival. Hoy en día, más allá de tener un sistema fijo, los equipos se preparan durante la semana para el rival del domingo y ver de qué forma hay que jugarles. Si con dos o con un solo punta, si vas a dejar que el rival te domine o si crees que presionándolo alto puedes hacerlo cometer errores y ganar partidos. Hay muchos aspectos. Hoy es muy importante el recurso de los videos y del estudio del contrario.

 

¿Cuánto ha influido el análisis de video y la tecnología en el desarrollo del fútbol venezolano? 

Es un elemento muy importante, porque en el fútbol moderno la tecnología se está imponiendo en los trabajos del campo. No solo te sirve para ver cómo puedes controlar al rival, sino para ver tus errores y determinar cómo mejorar tu juego. Le puedes mostrar al jugador cómo está haciendo bien o mal las cosas a través del video. Con los análisis de GPS puedes ver las zonas calientes del campo. También tienes métodos como InStat y Wyscout, que te hacen un seguimiento a los jugadores a nivel de campo y te dicen: cuántos pases malos dieron, en qué zona del campo son más efectivos, cómo están sus pases con izquierda y con derecha; todo eso es un volumen de información que le tienes que sacar provecho.

 

Se suele decir que la salud de un torneo es el estado de su segunda división. Viene del ascenso en el pasado torneo de la categoría de plata en formato burbuja. ¿Cómo ve las diferencias entre la AC2 y la Liga Futve entre la calidad de los jugadores, la calidad técnico-táctica y el apartado físico?

En la burbuja vi equipos bien formados, muchos implementan el uso de muchos juveniles y eso es un hándicap cuando los comparas con equipos grandes que manejan mucho dinero. La diferencia es que la estructura de segunda división no puede competir contra la primera por motivos económicos. Los jugadores caros y de nivel siempre van a ser mejores a los de segunda división, que se están formando y vienen de las escuelas. Puedes ver dos o tres jugadores de experiencia que están quemando sus últimos cartuchos, pero el resto son de inferiores. Pero si te armas bien y les das las herramientas a los jugadores en etapa de formación, como es nuestro caso en UCV con gente joven, puedes competir.

 

Cada vez es más común ver en Europa o en Argentina equipos que usan una línea de cinco ¿Siente que se adoptara más ese esquema en el fútbol venezolano?

Pienso que todavía no. En la Copa Libertadores vemos que están afianzados los cuatro en el fondo en todos los equipos de Sudamérica. Es muy raro que veas a tres o cinco atrás. Hay casos, pero la mayoría lo hace con línea de cuatro con sus dos centrales, dos laterales, uno o dos volantes “5”. En Venezuela también es la mayoría. Hay equipo que han jugado diferentes esquemas el torneo pasado, como Deportivo La Guaira que jugó a veces con tres atrás y otros momentos con cuatro, en los dos casos le fue bien. Es un arma para que en ciertos momentos del partido cambiar la estrategia, en su mayoría cuando necesitan ganar, quitan un defensor y dejan a tres atrás.

 

 

En una anterior entrega de este seriado, el profesor Alí Cañas habló de las deficiencias en el gesto técnico del centro y en la pelota quieta. ¿Coincide?

Estoy totalmente de acuerdo en que tenemos falencias en el juego aéreo. Muchas veces es por lo que hablamos antes, que hay defensas pequeños y a la hora de los cruces no llegan. Es una deficiencia técnica y nosotros todos los días lo practicamos en la UCV. Lo de corregir los centro al primer palo, al segundo, rastreros o por elevación. Hay que entrenarlo porque es una deficiencia a nivel de formación y últimamente la idea guardiolista de la posesión de la pelota ha hecho que muchos equipos jueguen sin tirar centros, quieren tener posesión hasta dentro del área contraria.

En las categorías inferiores analizaba que, con esta nueva moda, a veces, los porteros tocan más la pelota que el delantero centro. No estoy de acuerdo con eso. Soy un poco a la antigua de jugar por las bandas y tirar centros. El delantero lo queremos para marcar goles y si no lo alimentamos no va a poder. En categorías inferiores nos volcamos a la posesión de la pelota y al reducido, pero no ejecutamos centros ni cambios de frente largas en el entrenamiento. Otro aspecto es que el fútbol moderno ha hecho que mucha gente juegue a pierna cambiada y eso dificulta los centros, porque el extremo tiene que enganchar para centrar. No solo se puede trabajar posesiones en corto, a veces hay que jugar al espacio libre y ser más directos.

 

Esta temporada la Liga FutVe cuenta con 21 equipos divididos en tres grupos de siete. La mayoría de los entrenadores son jóvenes, pero con largo recorrido como Juan Domingo Tolisano o Daniel Farías. A diferencia de ligas como la paraguaya con una idiosincrasia de juego muy marcada ¿Siente que hay varios estilos de juego en Venezuela?  ¿Por la variedad de entrenadores el torneo criollo es más variopinto?

Hay diferentes entrenadores y todos tienen sus proyectos personales al dirigir. Todos son respetables. Destaco a (Noel) “Chita” Sanvicente que tiene su método trabajo que le ha dado beneficios al club y tiene 8 estrellas (seis con Caracas). El profesor Ali Cañas ha sido un tipo granador y muy metodológico, cuando estuvo con Zamora lo demostró y ahora está armando un buen equipo con Portuguesa. Todos tienen su forma de trabajar y son respetables, pero puedes contrarrestar sus métodos con los propios. Espero poder contrarrestar este año con mi método a todos esos entrenadores con gran cartel y dentro de la táctica hacer buenos partidos.

 

¿Que sea una liga con estilos tan heterogéneos y con jugadores de características distintas lo exige como entrenador más a la hora de preparar los partidos?

Claro. Se tiene que trabajar todos los días y todas las semanas, porque cada domingo son diferentes rivales. Tienes que analizar el rival para ver con qué cuentas para contrarrestarlo. Con el tema de la Covid-19 no sabes quién va a dar positivo el viernes y no te pueda jugar el domingo, debes tener varios planes “B” dentro de tu equipo. Hoy tienes cinco cambios y eso cambia mucho el fútbol, porque puedes jugar con medio equipo descansado en el segundo tiempo. Puedes renovar fuerzas y atacar por donde ves que ese equipo esté más cansado.

 

Este es un fútbol más laborioso para el entrenador y su cuerpo técnico, porque tienen que pensar cómo hacer daño con los 12 que tienes en el banco. Ha cambiado la forma de pensar cómo plantear el partido. En la semana tiene los 11 titulares y los cambios premeditados como plan A. Puede implementar otras cosas, como usar tres delanteros distintos en el mismo partido, dependiendo de los centrales. Si ves que necesitas un tipo rápido que haga diagonales o uno alto que remata bien de cabeza. Esta pandemia cambio como enfocar un partido el domingo.

 

Otro tema son las lesiones y los contagios. Le pasó a Águilas Doradas de (Francesco) Stifano y Aucas de (Héctor) Bidoglio que jugaron con siete futbolistas. Por eso la Federación (Venezolana de Fútbol) y la Liga (Futve) tienen que entender que con 35 jugadores estamos cortos. Tiene que ser mínimo 40 jugadores o 35 jugadores, pero poder usar los juveniles que no tienes en nómina. ¿Para qué tengo categorías inferiores si veo un chamo y no lo puedo subir sin hacerle contrato? Económicamente no le funciona al equipo. Recuerdo que a uno lo promovían del juvenil y luego te volvía a bajar. Eso daría un descanso, porque con una nómina cerrada de 35 te puedes quedar corto.