Manuel De Oliveira: “El Zulia FC es un equipo que se ha caracterizado por hacerle frente a la adversidad”

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- Los dos últimos años para el Zulia FC fueron muy dispares, en uno de los estados más afectados por las diferentes crisis que sufre Venezuela. En 2019 hizo historia y logró acceder a los cuartos de final de la Copa Sudamericana (la mejor actuación de un equipo criollo en una competición internacional desde que Deportiva Táchira pisó los octavos de final de la Copa Libertadores, en 2016). Pero la llegada de la pandemia trastocó los planes petroleros y, junto a Lala FC, decidieron no participar en el Torneo Normalización 2020. Luego de varios meses sin acción, el Zulia volvió a la cancha y lo hizo con un resultado impactante: victoria 5-0 contra los aurinegros. Para saber de la realidad del equipo y sus planes, Manuel De Oliveira, Vicepresidente del cuadro marabino, habló con Balonazos.

 

“Zulia es un club, que desde que lo asumimos entre finales de 2014 y principios de 2015, se ha caracterizado por hacerle frente a la adversidad. Pareciera que es una constante que nosotros enfrentamos año tras año. Ese desafío frecuente nos ha hecho muy fuertes y tenaces, para no amilanarnos ante los obstáculos sino superarlos”, dijo el directivo caraqueño que llegó de la mano de César Farías, a quien le adjudica gran parte de los logros junto a Luis Farías, presidente del cuadro azul. También recordó que en sus inicios tuvieron que salvar al equipo del descenso, sanearlo en lo económico, para luego triunfar e incluir dos Copas Venezuela (2016 y 2018) y un torneo corto (Clausura 2016) en sus vitrinas. Aparte de la participación en la Copa Libertadores 2017.

 

“2020 fue terrible para todos y todavía sufrimos los embates de lo que fue año. Ante una posibilidad que se nos abrió desde la Federación Venezolana de Fútbol, tomamos una decisión que terminó redundando en el largo plazo del equipo y nos ha permitido volver más fuerte este 2021. Otra vez desafiando la adversidad. Entendimos que elegimos la opción más responsable ante el contexto, donde se pensó en el futuro de la organización y en  las personas que lo  componen”, afirmó el gerente. Las metas de Zulia son claras: “Ser competitivos, tratar siempre de estar en una competición internacional y ser promotores de talentos para nuestro primer equipo como para el fútbol internacional”.

 

En la goleada ante Táchira los zulianos usaron hasta seis juveniles: Junior Paredes, Jesús Paz, Frank Chávez, Francisco Rivas, Heiderber Ramírez y Lewuis Peña. “Uno de los pilares como club es el desarrollo y promoción de talento joven. Si haces un balance, de los últimos seis años, de las ventas hacia el exterior de clubes venezolanos, Zulia junto con Zamora son los equipos que más han sacado jugadores (…) Va más allá de competir y jugar partidos, es un trabajo de desarrollo de futbolistas, que se realiza con la inteligencia deportiva que posee el club, la cual utiliza para trabajar en scouting  y para exportación”, indicó De Oliveira. Entre las ventas más sonadas están la de Junior Moreno, Jefferson Savarino, José “Brujo” Martínez o Brayan Palmezano.

 

 

Todo es parte de la política del club para generar recursos y sostenerse en el tiempo. Una filosofía que se aplicó desde el inicio y que en los últimos meses ha profundizado. “Lo hemos llevado a otro nivel desde 2020. Hay un mayor énfasis en potenciar la exportación del talento de muchos jugadores jóvenes, no solo para que sean futbolistas de la primera división de Zulia, sino de la selección nacional y puedan jugar en el exterior en el futuro. Configuramos la plantilla con un grupo de jugadores de experiencia más esta camada de jóvenes, que va a dar de qué hablar”, comentó el directivo.

 

Pero la apuesta no es solo al talento local como se ha visto con Abel Casquete (Ecuador), Hervé Kambou (Costa de Marfil, con pasaporte peruano) o Brayan Moya (Honduras). Para 2021 repiten fórmula con el paraguayo Iván Cañete (22 de abril de 1995), con pasado en las inferiores de Atlético de Madrid y en Cerro Porteño. “Cuando hablo de scouting e inteligencia deportiva, que va desde los propietarios hasta la dirección deportiva del club, no solo se limita a los jugadores venezolanos. Estamos convencidos que podemos traer jugadores importados no solo para contribuir para un objetivo deportivo, sino para ser exportados (…) El caso de Cañete puede ser el más llamativo por su pasado, tiene 26 años apenas y jugó hasta la sub-23 con Paraguay. En condiciones normales no estaría en Venezuela, sino en una liga con posibilidades superiores. Hay varias circunstancias mundiales más las posibilidades que le puede ofrecer Zulia, que permiten que esté con nosotros en la Liga Futve”, expuso el caraqueño. La misma visión la mantienen con los otros tres foráneos: Elías Zimnavoda, Víctor Mejía y Mauro Sabatini.

 

Todo esto desemboca en una plantilla interesante, que desde el anuncio de sus altas daba la impresión de ser un equipo con posibilidades de competir por los hexagonales finales. “Este equipo está diseñado con mucho cuidado y con bastante antelación. Por nuestra estrategia comunicacional se dio a conocer tarde, pero todo se hizo con un tiempo dilatado. Tuvimos varios factores que nos ayudaron a diseñar un plantel como queríamos con jugadores experimentados y una cantidad de jugadores jóvenes, nacidos entre 2001 y 2005, que van a jugar con regularidad, y otros que irrumpirán la siguiente temporada, pero tendrán minutos en esta”, reveló el gerente. Otro de los factores claves en la confección del equipo fue la búsqueda de profundidad, para paliar las lesiones o contagios que puedan mellar el rendimiento del equipo en un tramo de la temporada.

 

Al frente de este proyecto deportivo para este  año, los petroleros apostaron por Frank Flores (36 años), que viene de buenos trabajos en categorías inferiores en la región y de un paso en la primera división criolla con JBL. “Frank (Flores) tiene un gran potencial, es un técnico muy joven y hemos visto varias de sus fortalezas que se puede desarrollar en Zulia. Su manera de trabajar está alineada con la filosofía del club. Tiene un futuro mucho mayor a lo que haya hecho en el pasado. Es una muy trabajadora, le gusta estar actualizado y aprender.  Tiene todas las posibilidades de tener éxito aquí”, opinó De Oliveira.

 

 

Infraestructura e imagen

 

“Desde 2016 asumimos una responsabilidad, que no estoy muy seguro que le corresponda al club, del cuidado de la cancha del ‘Pachencho’ Romero. No somos propietarios ni responsables de un comodato, somos simplemente usuarios. Hemos asumido el cuidado y siempre esperamos que se nos unan los otros usuarios, pero hasta hoy no ha sido así. El estadio requiere cambio total del césped del campo de juego y eso puede ser un trabajo de pocos meses”, manifestó el directivo. De Oliveira espera que se dé una unión entre los propietarios y los otros equipos que hacen vida para rescatar el terreno de juego y volver lo más pronto. En años anteriores pudieron resolver estos problemas para participar en competiciones internacionales, pero con la pandemia es muy cuesta arriba. “En el contexto actual es muy difícil que un solo club de fútbol se encargue del mantenimiento de una infraestructura tan grande”, soltó.

 

Por esta razón recibieron a Táchira en estadio La Victoria y allí harán de locales este 2021.  Un recinto que se le cambió de nombre al de “Sede Deportiva Lino Alonso”, este mes de abril. “Tenemos la disposición de la cancha desde 2015 y en 2017 se recibió un comodato por más de 15 años. Era una cancha de tierra y las oficinas estaban prácticamente vacías cuando llegamos. La directiva realizó una inversión importante para adecuarla para el desarrollo de los jóvenes y el primer equipo”, exteriorizó. Se sembró césped natural, se ampliaron los servicios como camerinos, las salas médicas y se puso un  gimnasio. La parte administrativa opera al 100 por ciento en esas instalaciones.

 

“Con la situación actual del ‘Pachencho’ Romero previmos que pudiese suceder algo y llevamos a un nuevo nivel la instalación para disputar partidos de primera división, mientras lo del ‘Pachencho’ llega a buen puerto”, afirmó. En cuanto al cambio de nombre a Lino Alonso lo considera un “minúsculo homenaje para todo lo que nos dio en vida”. El exentrenador es un padre futbolístico para César Farías, al que en el seno del club le tienen una gran admiración y un agradecimiento eterno por todos los aportes que le dio al fútbol venezolano, tanto en clubes como en selecciones nacionales.

 

Pero la cancha donde hace de local Zulia no fue lo único que se modificó para este año, sino también la imagen comercial del equipo. “Siempre hemos buscado estar cerca de la afición y tener una identidad bien reconocible, bastante cercana a los valores tradicionales del zuliano. Que es una persona bien regionalista. Queremos que sienta que el Zulia FC es uno de los símbolos más importante de su tierra. Que consideren que hay un vínculo firme entre club y afición, no solo con resultados”, argumentó el gerente. Esto se ve reflejado en una campaña de rebranding (rediseño de identidad) con un refrescamiento del escudo.

 

“Es un escudo más fiel a la cultura del club y de las personas de Zulia. Realza valores del zuliano como el sol, el rayo y el nombre del estado en un tamaño importante, que de cierta manera evoca el puente (General Rafael Urdaneta) sobre el Lago de Maracaibo. Los colores ahora son exactamente los que están en la bandera del estado”, agregó De Oliveira. Todo esto acompañado con el eslogan “Soy del Zulia”, que engloba al aficionado en el sentido de pertenencia de la región con el club. “Esperemos que la situación mejore para hacer muchas más estrategias, que por el contexto actual tuvimos que ponerle una pausa, pero con lo que estamos haciendo queremos que la gente sienta que el equipo está cerca de ellos de alguna manera”, concluyó.