El seleccionador José Peseiro y el constante reto de reinventarse al frente de la Vinotinto

 

Luis Vilchez/ @lvilchez8.- “Dios le da sus peores batallas a sus mejores guerreros”, puede ser un estado de WhatsApp de una tía o la calcomanía del vidrio trasero de una camionetica, pero, tranquilamente, serviría como el mensaje motivacional para José Peseiro y su cuerpo técnico desde que están al frente de la selección nacional. En lo meramente deportivo, porque lo institucional ha sido un viacrucis aparte, la pandemia y las lesiones han sido su azote.

 

Por las redes sociales Yordan Osorio hizo público su lesión y su ausencia para el Premundial (Bolivia y Uruguay) y la Copa América. En rueda de prensa el lusitano reveló dos bajas más: Yangel Herrera y Salomón Rondón. La columna vertebral del equipo. En la misma conferencia el DT juntó las dos manos y miró al cielo cuando explicó que esperaba que ambos llegaran a la cita continental. No siempre le puede salir cruz la moneda, aunque por ahora sí.

 

Ante los constantes desaires por parte de la diosa Fortuna, el ex DT del Porto y del Sporting de Lisboa tendrá que vivir su primera experiencia en la altura de La Paz -con el agregado de que al frente estará un conocedor de la Vinotinto como César Farías- y recibir a la aguerrida Uruguay sin: su mejor central, su mejor volante y delantero, este último goleador histórico de la selección con 31 dianas.

 

El dilema positivo de la titularidad en el arco entre Wuilker Faríñez y Joel Graterol queda a un lado, en la tarea de volver a armar el rompecabezas cuando el margen de error es tan finito. Empezar con tres derrotas hace que el sueño de la clasificación a Catar 2022 camine por la cornisa. Si se le suma que en el horizonte se avecinan triples jornadas, el reto de ir a la primera cita mundialista se viste más de hazaña que de una meta concreta. En el pasado reciente, el portugués sorprendió con Cristian Cásseres Jr como una grata revelación. Le tocará volver hacer gala de su capacidad de estratega para ayudar desde la pizarra a que Venezuela no sufra -tanto- unas bajas muy pesadas.

 

Una de las grandes incógnitas del universo Vinotinto es explicar, ¿Cómo es posible que Yordan Osorio solo tenga tres partidos (uno de Copa América y los otros en las Eliminatorias a Catar) oficiales con la selección? El primero fue en la cita continental de Brasil 2019, donde se ganó los elogios del reconocido periodista argentino Jorge Barraza, que definió como “monstruoso” y “extraordinaria” su actuación en el empate a 0 ante los amazónicos. Incluso señaló no ver ese rendimiento ni en Piqué, Puyol y Van Dijk. Que conste que lo dijo un columnista de larga trayectoria. El ex Zamora hubiese llegado con 23 partidos, 21 de titular, y dos amarillas en 1811 minutos con el Parma, en la Serie A de Italia. Una liga que es una universidad para los defensores. Su pasado de “10”, hasta que Francesco Stifano lo reconvirtió en zaguero, se nota en su forma de sacar la pelota. El mejor en salida de balón tanto en corto como en largo, además de brindar la posibilidad de jugar en defensa de tres atrás, tan popular en estos días. Su juego aéreo también es muy positivo, no de gratis se le apoda “Air Yordan».

 

 

¿Opciones? Varías, puesto que la selección cuenta con varios centrales, pero de distintos perfiles: Jhon Chancellor, Wilker Ángel, Nahuel Ferraresi y Mikel Villanueva. Todos hacen vida en Europa y vienen con relativa continuidad en sus respectivos clubes. De las opciones del patio están Francisco La Mantia y Christopher Rodríguez. Pero se antoja complicado que no resuelva el problema de la dupla de centrales con los legionarios, tanto para las eliminatorias como para la Copa América. Todos de buena estatura para el juego aéreo, una situación de juego que no es un fuerte de Faríñez ni de Graterol. Pero en la salida de juego la mejor opción será Villanueva, quien aparte tiene el plus de ser zurdo para jugar por el perfil izquierdo. La idea de presionar más arriba depende de un funcionamiento colectivo, en el cual Osorio por características lo hacía más sencillo para el sistema. Su ausencia puede ser sinónimo de un poco más de repliegue y más trazos largos para evitar pérdidas en salida. Con poco tiempo de entrenamiento, el pragmatismo será la bandera lógica. Por el contra parte, hay que verle la cara que Venezuela tenga cinco centrales en Europa. Hace 10 años era solo un anhelo, hoy una realidad.

 

El siguiente dolor de cabeza es la baja de Herrera, que su última presentación con la Vinotinto fue consagratoria y firmó un duelo para el recuerdo con Arturo Vidal. En Granada disputó 32 cotejos, 25 desde el inicio, anotó tres goles y vio siete amarillas en 2312 minutos con Granada en LaLiga. En Europa League jugó otros 12 cotejos y marcó cinco goles, en donde llegaron a los cuartos de final que los eliminó el Manchester United. Un box to box (volante de área a área) por antonomasia en la selección nacional. Llamado a ser el nuevo capitán del barco, luego de serlo en las categorías menores. El oriundo de La Guaira te brinda juego aéreo en las dos áreas y era una de las armas de Peseiro en la revitalizada pelota quieta. Si bien es propenso a las amonestaciones, brindaba soluciones en defensa, en las transiciones y en el frente de ataque. Todo un valor competitivo por su talento para ganar duelos. Con ochos partidos de Premundial y tres en Copa América, ya es un titular indiscutible y todo el país junta las manos, como Peseiro, para que llegue a la cita en Argentina o en la sede que escoja la Conmebol, a la que también le han crecido los enanos.

 

Por motivos de tiempo, lo razonable es que se repita el trivote en el mediocampo, una idea ya asentada en los jugadores. Tomás Rincón y Junior Moreno son los habituales de la vieja guardia del ciclo de Rafael Dudamel. El sustituto natural por su carácter de box to box sería Cristián Casseres Jr, la gran apuesta de Peseiro. El “Novillo” empezó con buen pie la MLS y con la selección no ha desentonado. Otro que viene de los Estados Unidos es José “El Brujo” Martínez, que en Philadelphia Union ejerce de “5”, pero él no esconde su predilección por jugar de “8”. El zuliano es otro volante que sufre de “fiebre amarilla”, por su rigor y vehemencia en las entradas; sin embargo, en lo acaloradas que son las refriegas en la Conmebol, un poco de pierna fuerte siempre hace falta. En esta posición sí es más probable que coseche algún fruto de la Liga FutVe: Bernaldo Manzano, Jesús Bueno, Christian Larotonda, Christian Rivas o Abraham Bahachille. El lusitano ha demostrado que no le tiembla el pulso para poner a un jugador del patio, como hizo ante Chile con el debut de Oscar Conde. Hay perfiles que pueden otorgar dinamismo y pegada fuera del área, pero el juego aéreo de Herrera sí será una dura perdida en las jugadas ABP (a balón parado), que Peseiro les ha sacado un provecho que no se veía desde el ciclo de César Farías.

 

 

Otra de la interrogantes del mundo Vinotinto es la existencia de la corriente de opinión que crítica severamente la presencia de Rondón, un delantero que desgastado al máximo fue capaz de marcar un tanto de tres puntos ante Chile. Este es su tercer ciclo de Eliminatorias y su posible cuarta Copa América, en caso de llegar. La ida a China lo puso en el paredón de fusilamiento, por más que 31 goles lo avalan. En el pasado mercado de invierno pudo volver a Europa, para jugar con el CSKA de Moscú: 10 partidos, nueve desde el arranque, y cuatro goles en los 743 minutos en la Premier League rusa. Sin embargo, el mayor aporte del oriundo de Catia no se mide en guarismos, sino en ese plus intangible que representa su figura. Esa experiencia y liderazgo que irradia fuera y dentro de la cancha. El apodo de “Gladiador” le hace honor a su forma de ser y es, junto a Roberto Rosales y Rincón, uno de los veteranos de mil batallas con la Vinotinto. Pesiero se ha cansado de reconocer ese rol de Rondón, que es una característica intrínseca en la personalidad del jugador. Eso no se entrena y va a hacer falta, tanto en la altura como ante un Uruguay, que Rondón ha sabido castigar con sus goles.

 

¿Un “9” que pueda bajar pases largas, poner a jugar de cara a los habilidosos,  que fije centrales y gane duelos aéreos? Del rendimiento de Rondón no los hay, pero sí con biotipos similares: Fernando Aristiguieta, Jhonder Cádiz, Jan Hurtado, Eric Ramírez y Daniel Pérez. Todos altos, que van bien por arriba y saben atacar el área. Capaz Cádiz con más tendencia de caer a una banda, pero el resto son animales del área. Sin embargo, la opción con más bagaje es totalmente diferente a Rondón y por eso se complementó tan bien con él en su momento, Josef Martínez. Engavetada la polémica por su renuncia y sus declaraciones incendiarias ante los capitanes, el oriundo de Valencia es una garantía de gol. El detalle es que viene de una lesión en la rodilla que necesitó hasta de cinco intervenciones quirúrgicas. Pero el ídolo del Atlanta United es otro valor competitivo, que sabe rendir en situaciones apremiantes, muy habituales en los Premundiales de Conmebol. La opción de Martínez, si está a pleno en lo físico, es la más tentadora, pero la que más cambia los planteamientos. Entre los llamados del patio no figuran centros delanteros, una posición que en la Liga Futve es común ver un importado.

 

El crecimiento del balompié venezolano hace que Peseiro tenga opciones de dónde coger, no de gratis escogió a la Vinotinto por delante de la selección de Ghana. El luso es consciente del potencial del jugador criollo que se impone ante la falta de estructuras y el desorden institucional. Sin embargo, hasta el equipo más robusto del mundo se resentirá si le quitas a su mejor: central, volante y delantero. El reto del portugués está en volver a reinventarse con el reloj como constante enemigo.

 

Si bien la trayectoria de Peseiro es bastante dilatada, este paso al frente del combinado patrio debe ser el reto más grande de su carrera en cuanto a dificultades. Con el buen humor, al que hizo gala en la rueda de prensa, le tocará armar este rompecabezas. Reír para no llorar, porque tampoco hay margen ni tiempo para lagrimas. Mientras que en las plegarias de la noche antes de dormir, les toca a los venezolanos pedir que no haya más lesiones y que tanto Rondón como Herrera lleguen a la Copa América. Con las manos juntas y la mirada al cielo, así como Pesiero hizo un poco en broma, un poco más en serio, en rueda de prensa.