El arquero Vinotinto Joel Graterol, una apuesta de todo o nada

 

Luis Vílchez / lvilchez8.- Una de las grandes sorpresas de la alineación de José Peseiro en el partido ante Bolivia fue la inclusión de Joel Graterol (22/03/1997) en el once titular, puesto que ni el portugués ni su cuerpo técnico había dado indicios de sentar a Wuilker Faríñez (15/02/1998), que era el “1” de la selección nacional desde 2017. Sin declararlo en rueda de prensa postpartido, todo indica que se decantó por el carabobeño debido a la regularidad. El ex Caracas solo suma seis partidos en el último año con el Lens; dividido en tres de Ligue 1, dos de Copa y uno con el filial. El contraste con Graterol es notorio, porque solo en el fútbol colombiano sumó 32 cotejos, que se le pueden sumar otros nueve Libertadores. En su gran mayoría siendo figura del América de Cali, con quienes se coronó campeón de la temporada 2020.

 

El detalle es que fue su debut con la selección adulta, en un escenario complicado como es la altura de La Paz y con la obligación de sumar tras un mal inicio de Premundial. Si bien el ex Carabobo y Zamora hizo todo el ciclo de la sub-20 que salió campeona del mundo, siempre estuvo a la sombra de Faríñez que fue el titular en ese ciclo. La única oportunidad que tuvo el meta oriundo de Guacara fue en los Juegos Centroamericanos y del Caribe (2018), un torneo sub-21 donde disputó cuatro partidos y se colgó la medalla de plata. Mientras que en el banco estaba Rafa Romo (25/02/1990), figura en el triunfo de 2009 de visita ante la Verde y él único de los cancerberos con experiencia a tantos niveles sobre el nivel del mar.

 

Las estadísticas de Sofascore indican que Graterol en el partido ante Bolivia tuvo cinco paradas, un despeje por alto y dio 40 toques. De 26 pases solo acertó 11 (42%), mientras que solo pudo completar nueve de los 29 balones en largo que intentó. “A los porteros nos dice que cuando tengamos la pelota seamos una opción para jugar. Tengamos claridad para salir jugando y encontrar a los hombres libres, que siempre están a los costados cuando vienen a presionarnos a nosotros y tenemos en poder de la pelota. Fue una de las cosas que hizo énfasis en varios trabajos”, explicó Graterol a Balonazos, en una entrevista del pasado mes de octubre. Por eso puede preocupar la poca efectividad con los pies, pero eso es un funcionamiento que depende del colectivo, que no tuvo su mejor tarde.

 

 

Lo primero que se le pide a un portero es atajar y en ninguno de los tres goles que hizo Bolivia tuvo responsabilidad Graterol. El carabobeño fue de menos a más, y con el transcurrir de los minutos aplacó el nerviosismo y supo adaptarse a la altura. Las redes sociales se cebarán con el video del posible blooper, tras un mal cálculo de un pique del balón que pudo culminar en un gol. Pero en una de las más complicadas del partido supo ganarle un mano a mano a Marcelo Moreno Martins, que tuvo tiempo y espacio para definir, pero el guardameta supo achicarle muy bien el arco.

 

¿Debe repetir ante Uruguay (08/06)? Al no cometer ningún fallo grave en La Paz, debería ser titular ante La Celeste. Una suplencia sería señalarlo como uno de los responsables de la caída ante Bolivia, cuando solo evitó que el marcador fuese más abultado. Si el argumento es la regularidad, porque Faríñez tampoco se había comido un gol clave (si acaso el 3-0 de Colombia, en la primera jornada) en este Premundial, tampoco se comprendería el regreso del caraqueño, que sigue en la misma situación que el pasado jueves 3: sin ritmo de juego. Si la premisa era la altura, lo lógico hubiese sido jugársela con Rafa Romo, que sí tenía experiencia en la altura e hizo una buena campaña en la primera división de Bélgica con el OH Leuven.

 

En una posición como el arco la confianza del entrenador es capital. Peseiro decidió dársela Graterol, no por fallos de Faríñez, sino por falta de regularidad del caraqueño y un rendimiento altísimo del meta de América de Cali. Si sienta al carabobeño mellaría su confianza y tendría dos porteros dubitativos. Por ende, lo más sano sería apostar todo o nada con Graterol ante Uruguay y sostenerlo, incluso, en la Copa América por la proximidad temporal. ¿Intocable Graterol? Tampoco, pero sin un error que justifique su salida del arco, banquearlo solo agregaría un problema más a una selección, que le sobran los inconvenientes e «incógnitas».