El seleccionador César Farías salvó otro Match Point en las eliminatorias sudamericanas

Luis Vílchez @lvilchez8.- No era la primera vez que César Farías estaba en jaque para varios sectores de la prensa y la afición en un Premundial. Era un contexto en el que coincidieron el periodista Abraham Afcha y el ex seleccionado boliviano William Ramallo, el DT cumanés tenía que sumar de a tres en esta doble fecha ante Venezuela, en La Paz, y contra Chile, en Santiago. Luego de acumular tres derrotas (Brasil, Argentina y Ecuador) y un empate –histórico para la Verde– ante Paraguay, en Asunción. El ex entrenador de Deportivo Táchira no falló en la primera prueba y venció 3-1 a la Vinotinto de local. Salvó su tercer match point, los dos anteriores fueron con el combinado nacional. Para repasar esas dos oportunidades previas en Balonazos nos apoyamos en el libro Vinotinto FC, del periodista Daniel Chapela. Ahí hace una radiografía del ciclo de Farías apoyado en sus columnas “De Primera”, que publicaba semana a semana en El Nacional.
Camino al Mundial de Sudáfrica de 2010 y tras recoger el testigo de Richard Páez, Farías cayó en un bache de cuatro encuentros sin sumar: 2-3 ante Chile, 1-0 contra Perú, 2-0 versus Paraguay y 0-4 frente a Brasil. Sobre ese último partido, el capítulo del libro lleva por título: Los fieles no creen en su iglesia (13 de octubre de 2008). “Cuesta creer que la selección levante su nivel a pocos días que restan para enfrentar a Ecuador (…) Lo de Brasil, al que pocas veces se le presenta un partido de trámite tan sencillo, fue el punto máximo de la ineficiencia en la era Farías. El crédito que hasta ahora tuvo el seleccionador se agotó en esta presentación. Si ante Ecuador no consigue que aquello que pregona –y trabaja– abandone su condición etérea para hacerse tangible, se habrá acabado la paciencia”, se puede recoger del texto.
Se puede añadir: “En Puerto La Cruz este grupo tiene que convertirse en feligresía creyente de lo que transmite su líder o habrá que replantearse el futuro con otro credo y otra iglesia”. Al final, Farías salvó su primer match ball y sumó su primer triunfo (3-1) ante los meridionales. En referencia a ese cotejo el título fue: Al Cesar los que es de la Vinotinto (16 octubre 2008). “La selección jugó el mejor partido del ciclo de César Farías. En una noche inolvidable de buen juego y regreso a las fuentes, apareció como equipo para ganar con autoridad en el momento en que las urgencias se lo demandaban. Aquello que hasta ahora no había florecido: todos los conceptos esgrimidos una y otra vez contra grabadoras y cámaras, en salones de hoteles y campos de entrenamiento, encontraron por fin su reflejo en el césped (…) Venezuela fue superior a Ecuador en todos los aspectos del juego y, salvo el enésimo despiste defensivo que costó la desventaja inicial, se impuso con claridad y carácter”, se puede leer en las primeras líneas del capítulo.

La siguiente situación de apremio llega rumbo a Brasil 2014, donde la figura del estratega se había alzado por los cielos tras la mejor actuación del país en una Copa América al llegar a semifinales y luego de vencer por primera vez a Argentina en Premundial. En aquel momento la selección hiló dos derrotas: 0-2 contra Chile y un 2-1 versus Perú. Luego del desliz ante los incas, el título fue: Dependientes del discurso (10 de septiembre de 2012). “La derrota en Perú del pasado viernes reabrió una discusión recurrente en el entorno de la selección: la dependencia de Tomás Rincón, pieza valiosa caya falta resiente el equipo. Sin el hombre del Hamburgo en la cancha la Vinotinto perdió todos los partidos que disputó en la actual eliminatoria”, escribió el periodista.
Aunque la situación es la menos delicada de los tres macth ball, fue la respuesta más contundente. En el sesudo y acertado análisis, Chapela tituló: Estilos y extremos (13 de septiembre 2012). “La selección jugó su mejor partido de visitante en eliminatorias contra Paraguay. Apartando el Centenariazo, trascendente por lo que representó y generó después, la velada en el Defensores del Chaco fue la demostración más contundente de dominio que se recuerde fuera de Venezuela. El triunfo llegó con una propuesta agresiva, de presión alta, muchos elementos de perfil ofensivo en la cancha y modificaciones sustanciales en la formación. La toma de riesgos fue significativa de un momento delicado (…) La Vinotinto ganó sin Tomás Rincón en la cancha, lo que desmontó la teoría de la dependencia”. Ese triunfo 2-0 antes los guaraníes son recordado por los debuts de Josef Martínez y Alexander González (ambos juveniles aún), aunado a la titularidad de Dani Hernández.
En su momento lo expresó Manuel Llorens, psicólogo deportivo y parte del cuerpo técnico de Farías, a este portal: “Somos expertos trabajando con equipos en situación de adversidad”. En este caso la selección de Bolivia fue superior a la de Venezuela, en un partido donde la diferencia pudo ser más abultada. “Hoy (jueves 3 de junio) felizmente tuvimos buen fútbol, mucha triangulación ofensiva, mucho rompimiento de nuestros laterales y de nuestros interiores. Tuvieron plasticidad nuestros jugadores para los cruces, para generar situaciones de gol… Tener el orden necesario cuando lo necesitamos. Adecuarnos al 4-3-3 bien y al 4-4-2 muy bien, muestra una elasticidad táctica interesante”, soltó el cumanés en la rueda de prensa, posterior al partido.
El DT aprovechó la oportunidad y mandó un mensaje: “El equipo tuvo mucha versatilidad, mostró muchas facetas hoy, me deja muy contento y esperanzado en lo que viene. Creo que esta selección se sintió representativo de todo el país, se sintió colla, se sintió camba, se sintió chapaco, se sintió cochalo y eso es lo que queremos todos”. El siguiente reto será Chile, en Santiago, este martes 8 de junio y luego la Copa América, donde se ubica en el grupo norte junto a: Argentina, Uruguay, Paraguay y la Roja. Pero todos estos retos con otro crédito de cara a la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), y con las voces adversas a su proceso con pocos argumentos para golpear. Al mejor estilo de Arya Stark en Juego de Tronos: “What do we say to the God of Death? Not today (¿Qué le decimos al Dios de la Muerte? Hoy no)».







