Las categorías formativas del Atlético Venezuela volvieron a los entrenamientos

 

Juan Andrés Adrianza @juannadrianza.- Desde que la pandemia llegó en marzo de 2020, las categorías formativas de Atlético Venezuela cesaron sus actividades, esperando que las condiciones mejoraran para poder reactivar los espacios de trabajo. En enero, se armó un grupo selectivo para que los canteranos se hicieran un espacio en el primer equipo, pero luego de que se definiera la lista oficial, volvieron a cesar las actividades. Sin embargo, ayer 4 de agosto, los canteranos volvieron a los entrenamientos en el fuerte nacional, en esta ocasión para crear una fortificada estructura para lo que resta del año, pero sobre todo para el 2022.

 

En vista de esto, se conversó con Víctor Castro, coordinador de las categorías formativas del club, quien destacó la importancia del regreso de la cantera y los objetivos a cumplir: “Lo primero y más importante ahora es adaptar a los jugadores del club, los que ya venían haciendo vida con nosotros, recuperar la mayor cantidad de jugadores posibles, que son chamos que tienen tres o cuatro años en la institución y a eso hay que darle valor, retribuyéndoles el tiempo en el cual no se pudo trabajar por la pandemia y lo que costó comenzar post pandemia. Sin embargo, también estamos viendo jugadores nuevos, talentos que vienen llegando de afuera, que están recomendados, que hemos venido siguiendo, para ir llenando puntualmente esas vacantes disponibles. En la segunda semana iniciaremos formalmente la preparación, tratando de darle forma a ese grupo selectivo, que nos va a permitir competir en primera instancia en el torneo de Distrito Sub-19, y posterior a eso, hacer partidos amistosos para que esos juveniles que ya tienen contrato profesional puedan ver minutos, ya que en este torneo distrital no es posible. A mediano plazo, la intención sería irle dando forma a la estructura de menores, para comenzar la apertura del resto de las categorías, ya que tenemos personas que están interesadas en volver y nosotros queremos dar un paso de calidad para que esto sea posible”.

 

 

Además, Castro explicó cómo será la metodología de trabajo, destacando que muchos de los jugadores vienen con trabajo previo, punto positivo para el proceso de adaptación: Lo positivo del fútbol caraqueño es que muchos de esos jugadores comenzaron a hacer vida en otros clubes, colegios o academias de tecnificación. Esto les permitió competir al máximo nivel que permiten estas instituciones, y nosotros empezamos a hacerle seguimiento hace un par de meses para ver qué estaban haciendo, cómo lo estaban haciendo y con quién lo estaban haciendo, sobre todo haciendo énfasis en esos talentos que ya habían pertenecido a la institución por muchos años y que hoy queremos recuperar. A partir de ahí, priorizar las categorías 2003, 2004 y 2005, para hacer una estructuración para el 2022. En cuanto al período de adaptación, va a ser corto por lo que mencioné anteriormente, muchos jugadores ya venían trabajando, por eso, nosotros vamos a trabajar con el conocimiento del juego, debemos incorporar contenidos, refrescar conceptos, para que al momento de la competencia todo esté más fresco. La competencia nos irá marcando el camino”.

 

Por último, Víctor dio detalles sobre la metodología de las sesiones y la importancia del trabajo tanto individual como colectivo del jugador, enfocándose en que es importante el conocimiento del juego para que en el momento en el que los jugadores reciban el llamado del primer equipo, estén preparados: La idea es que de aquí a diciembre sumemos 75 sesiones de entrenamiento y 30 partidos entre oficiales y amistosos, para un total de 105 días de trabajo que nos van a permitir acortar esa brecha de todo el tiempo que se perdió, por eso no podemos perder mucho tiempo en cosas que estén descontextualizadas o fuera del juego como tal, porque se nos haría mucho más largo el camino. Para lograr que se den los 105 días de trabajo, debemos ejecutar una metodología de entrenamiento coherente que nos permita trabajar individual y colectivamente, si estructuramos esto de esa manera, ganaremos mucho tiempo en esas 75 sesiones de entrenamiento. También debemos planificar sesiones complementarias para trabajar todas las capacidades condicionales y en el momento en que nos toque entrar a la cancha, desarrollar y potenciar al jugador en su posición. Queremos que el jugador interprete y descubra jugando pero que haya un entendimiento del contenido y a partir de ahí el propio jugador pueda influenciar en el juego”.