El trabajo no cumplido de la Vinotinto

 

Una de las principales prioridades en la vida de las personas es su trabajo, en lo laboral los individuos se plantean objetivos a largo, como a corto plazo, se crecen en los obstáculos que se les presenta día a día, buscan escalar posiciones, regularidad con el tiempo, la autoeficacia se maximiza.

 

Asimismo en el trabajo se plantean retos a consagrar, el reconocimiento por parte de la organización a la ardua labor y nuevas ideas, entre muchas más, pero más allá de que el escenario laboral deja grandes satisfacciones, este funciona si se ejecutan las tareas, las responsabilidades se cumplen a cabalidad, además si hay un grado de sacrificio para hacerlo mejor en cada jornada; todo esto para que dentro de la estructura empresarial funcione y se alcancen las metas, que es por las que todos trabajan y reciben un pago cada mes.

 

El trabajo de la Selección de fútbol de Venezuela en las tres fechas de las Eliminatorias Sudamericanas no fue cumplido frente a los conjuntos de Argentina, Perú ni Paraguay. La principal labor de hacer un buen partido no se consiguió en los 270 minutos de duelo, cumplir con las tareas individuales como colectivas para sumar de a tres puntos en cada salida no se alcanzó, no regalar ninguna pelota y pelearlas con el “cuchillo entre los dientes” no se logró, el no dejar al equipo indefenso con diez hombres en cancha en dos encuentros por expulsiones no se pudo, que fueran menos los errores y más las virtudes desplegadas en cada juego fue una de las deudas pendiente en el gran trabajo que había que hacer en el terreno de juego.

 

De igual manera y otras de las grandes dificultades para cumplir con el trabajo Vinotinto fue la falta de precisión en cada entrega, solvencia en el uno contra uno, que la línea defensiva no fuera sorprendida, que la pelota le llegará a la zona ofensiva, además que los creadores de las jugadas no estuvieran tan solos.

 

El no cumplimiento del trabajo ha ocasionado que el sueño mundialista esté más lejos que cerca, por apresurarnos a decir que terminado, que la Vinotinto no pueda salir de la última posición de la Tabla de la Clasificación del Premundial, que parte de la fanaticada se sienta decepcionada, asimismo que la prensa se enfrente entre unos y otros por ese sentimiento de amor y odio a la Vinotinto, que el nivel futbolístico mostrado hasta las fechas no es el que todos esperan ver de la selección de Venezuela.

 

Hay una deuda de cumplimiento de los objetivos, de las tareas y de las metas, las cuales el país espera que se alcancen cuando se decida definitivamente “poner orden en la casa” la cual lleva rato desordenada.