Respeto!

 

Hace pocos días la revista Rolling Stone actualizó su lista de las 500 mejores canciones de la historia y quedó como número uno “Respect”, de Aretha Franklin. Sobre este éxito de 1967 de la “Queen of soul”, el medio publicó: “Las demandas sin complejos de la canción resonaron poderosamente con el movimiento de derechos civiles y la revolución feminista emergente, lo que encaja con una artista que donó al Partido Pantera Negra y cantó en el funeral de Martin Luther King”. También agregaron: “En sus memorias de 1999, Franklin escribió que la canción reflejaba ‘la necesidad del hombre y la mujer promedio de la calle, el hombre de negocios, la madre, el bombero, el maestro; todos querían respeto’. Todavía lo hacemos”. Una de las definiciones de la RAE a la palabra Respeto es “consideración” o “deferencia”. En el caso del fútbol femenino la mayor muestra de respeto sería módulos y amistosos, a nivel de selecciones. Y en lo que respecta a los clubes campeonatos largos, no torneos relámpagos.

 

Desde la llegada de la pandemia el fútbol femenino ha caído en un punto muerto en muchos países. Los grandes logros del Mundial de Francia 2019 quedaron opacados en esta reedición del “Día de la Marmota”, donde se repiten los mismos inconvenientes y las mismas excusas –la mayoría de índole económica. En una disciplina que no es 100% profesional en Latinoamérica, las chicas tienen que trabajar y jugar (si es que hay torneos). En un trabajo de Prodavinci se determinó que Venezuela retrocedió 21 años en esa labor de cerrar brechas entre la proporción de mujeres y hombres activos en el mercado laboral. Mientras que la tasa de participación laboral femenina cayó al 43% y es la segunda más baja de América Latina y el Caribe.  El virus no solo trajo luto y pobreza, sino que ahondó las desigualdades.

 

En este contexto, la selección nacional femenina debe afrontar en nueve meses la Copa América Femenina 2022, que aún no tiene sede definida –en masculino sería insólito que a menos de un año no se sepa dónde se va a jugar.  En la última fecha FIFA, solo Venezuela y Bolivia no tuvieron partidos amistosos con otras selecciones nacionales. El caso de la Verde tenía unos amistosos contra República Dominicana, pero se cayeron por temas “logísticos”. Las criollas tuvieron su primer módulo en suelo criollo desde que fue presentada Pamela Conti, el pasado 17 de octubre de 2019. La actividad fue en el CNAR de Margarita y culminó con un duelo ante Yaracuyanos, campeonas de la Liga Futve Femenina Torneo Adecuación, el estadio Olímpico de Caracas. Por la diferencia de jerarquías el choque se saldó con 6-0 para el elenco patrio y con un ritmo más de entrenamiento. Por su parte Argentina se midió con Brasil, Paraguay chocó contra Estados Unidos (bicampeonas del mundo), Colombia retó a México, Chile hizo lo propio frente a Uruguay, mientras que Ecuador jugó ante Perú. Una selección inca que tiene sus propios problemas extra cancha con su entrenador, el brasileño Doriva Bueno.

 

En lo futbolístico se puede rescatar poco, porque el amistoso no sirve como vara de medir. “Nos falta mucho para poder decir que este es un equipo completo para ir al Mundial. Tenemos buenas posibilidades, pero necesitamos trabajar más”, explicó la italiana luego del partido. En declaraciones en Tercer Tiempo de Meridiano TV, días después, profundizó: “La fecha de ahora ha sido exitosa en muchas cosas, pero necesitamos trabajar mucho más”. En dicho programa confirmó un amistoso contra Ecuador, una buena noticia para recuperar el tiempo perdido.

 

La pandemia estropeó la participación de la Vinotinto en la Copa Turquía 2020, donde se iba a medir a Hungría, Rumania y Hong Kong. A partir de ahí llegó la neblina. La Junta Normalizadora, que FIFA anunció sus nombres el 10 de septiembre y en un acto de astucia se lavó las manos y seleccionó a puros criollos (Laureano González, Carlos Terán, Gilberto Velasco, Bernardo Añor Guillamón, Luis Eduardo Fernández), solo pudo brindar un módulo al femenino en abril de este año: ‘Basque Country Internacional Women’s Cup’. Un Torneo donde se cayó la representación de Nigeria. En esa cita Conti tuvo su primer amistoso contra otra selección al medirse contra Argentina (0-0). Luego solo disputó 45 minutos: de nuevo frente a la Albiceleste (caída 1-0) y luego contra el País Vasco (0-0).

 

Muy poco rodaje para un cuerpo técnico liderado por una novel estratega. “Antes de ser anunciada como seleccionadora de la Vinotinto femenina, Conti dirigía al AD Torrejón de España, institución a la que se vinculó en mayo de este año. Asimismo, estuvo al frente de la categoría cadete del Atlético de Madrid y trabajó como supervisora de campos en los equipos femeniles del Real Madrid”, reseñó El Diario, en una nota escrita por Manuel Alejandro Ramírez. Es el debut de la italiana al frente de un banquillo de selección y tampoco cuenta con recorrido de clubes de primera división femenina en Europa. A su favor tiene el bagaje de ser capitana de la Azurra, jugar la Champions League femenina, participar en dos Eurocopas (2005 y 2009) y desempeñarse en varios países (España, Italia, EEUU y Rusia).

 

Si se es riguroso se puede decir que tiene dos amistosos contra selecciones. Si se le suma aquel triunfo 1-0 ante Paraguay, el pasado 8 de octubre, en el CNAR “Evelio Hernández” con gol de Milagros Mendoza, que es reseñado por la web de la FIFA como suyo, aunque oficialmente era dirigido por José Catoya, ya que la italiana fue presentada el 17 de ese mes. “Profe, gracias a usted hemos ganado. ¡Venga a celebrarlo con nosotras!”, es una de las citas que se leen en la web del ente rector del fútbol, que tituló texto: “Pamela Conti y la Vinotinto, amor a primera vista”. Incluso la italiana comentó: “Me han hecho sentir desde el primer día como si fuera una de ellas. ¡Estoy viviendo un sueño!”. Luego del lauro ante las guaraníes las jugadoras la alzaron en hombros y la mantearon.

 

En los partidos se le ha visto muy activa y vocal, como si en cualquier momento fuese a entrar de cambio. Capaz ese fuego y esa manera de vivir el fútbol, aunado a su experiencia de elite ha generado empatía con el grupo, que es una piña. “Hoy @deynac18 nos dijo que había sido la concentración donde había estado más feliz. A sus 22 años, estado en la sele desde los 12… cada día agradezco más que las malas personas están bien lejos de este grupo”, tuiteó Alejandra Blasco, psicóloga deportiva y parte del equipo de trabajo de Castellanos. La carabobeña es de las personas que más conoce a la atacante de Atlético de Madrid y referente de la selección. Cabe destacar que la falta de experiencia no significa que no esté capacitada. Tuvo una preparación académica de primera en España y es muy metódica. Cero improvisaciones. Pero enfrentará a rivales con entrenadores curtidos en el continente y la única que no es el caso de Pia Sundhage con Brasil, pero la sueca come en una mesa aparte. Solo con buena química no se gana, es un buen paso, pero no suficiente.

 

Por eso la importancia del respeto al trabajo de Conti y la posibilidad de amistosos. La mejor actuación de Venezuela en una Copa América fue la pasada (Chile 2018), donde quedó sexta. El nuevo formato es más flexible, ya no son dos cupos directos y un repechaje. Ahora tres equipos irán al Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, mientras que otros dos irán a un playoff muy similar a los del baloncesto. Por eso el roce con otras naciones reduce el margen de error y ayuda a aceitar la máquina. Un repechaje no se puede celebrar de forma excesiva porque el sistema las enfrentará a otras 10 selecciones del mundo por tres cupos. Las etiquetas de favoritas las llevan la representante de UEFA y las dos de AFC (Asia).

 

Por los momentos la relación entre la italiana y la nueva junta de la FVF es saludable. “Con la nueva directiva hemos trabajado muchísimo, casi sin parar, para que crezca el fútbol venezolano. Pero que crezca diferente, que no sea solo masivo. Que haya una liga regular y unas selecciones juveniles, que siempre importantes. Desarrollar el fútbol base”, dijo Conti en la rueda prensa luego del partido ante Yaracuyanos. El mensaje lo ratificó en Tercer Tiempo. “Desde que llegó la nueva gerencia nos ha dado todo el apoyo. Las jugadoras están contentas. Ahora podemos decir que la selección venezolana está trabajando a nivel profesional”, aseveró. Lógico de parte del ente rector, que en un mismo verano no podía perder a José Peseiro y a la oriunda de Palermo, por más que su llegada está muy ligada a la figura de Jesús Berardinelli (†), que ha caído en desgracia con el cambio de timón federativo. Un acierto que lo deportivo se impusiera a lo político.

 

Pero, ¿Más allá de la selección adulta y sus amistosos? Ni la sub-20, dirigida por Carmelia Rojas, ni la sub-17, por Leonardo Lara, han tenido un solo módulo desde que inició la pandemia. En 2022 tendrán los Sudamericanos clasificatorias al Mundial de Costa Rica sub-20 y la India sub-17. ¿Seguirán ambos estrategas carabobeños? ¿Todas las selecciones las dirigirá Conti, como pasó con Catoya en 2018? ¿La italiana pondrá a una persona de su cuerpo técnico? Muchas interrogantes, en un país que produce jugadoras de calidad como arroz comen los chinos. En 2018 pasaron a la segunda ronda, en ambos Sudamericanos, y se quedaron cortas. En 2020 la pandemia las privó de competir hasta el final. En 2022 la falta de preparación –la peor en muchos años– será un plomo en el ala para esas camadas. El palo en la rueda esta vez no es por un virus o avatares del fútbol, sino desde las oficinas.

 

Regresar a las raíces

 

Si Venezuela ha competido en femenino es por la creación de la Liga Nacional Femenina en 2004, un torneo amateur y lastrado por los forfeits, pero que le brindó al país dos finalistas en Copa Libertadores: Caracas FC (2014) y Estudiantes de Guárico (2016). En sus entrañas se formó Yusmery “Miku” Ascanio, la primera venezolana en ganar una Copa Libertadores al ganarla en 2012 con Colo Colo, cuatro años antes que Alejandro Guerra con Atlético Nacional. En 2017 los torneos dieron un paso adelante con la creación de la Superliga como torneo profesional y a la par continuó la Liga Nacional. Los dos primeros años de la Superliga fueron con torneos Apertura y Clausura. En 2019 fue un solo torneo, mientras que la LNFF si mantuvo sus dos campeonatos cortos. Luego llegó la pandemia y en dos años solo ha habido dos torneos relámpagos para buscar un representante en Libertadores, primero el Torneo Invitacional Femenino y luego el Torneo Adecuación. Lo más rescatable es que ambos tuvieron transmisiones por redes sociales (Facebook y Youtube, respectivamente).

 

“Lo que nos reúne acá (en San Felipe), es ese fondo del fútbol femenino, entendiendo la necesidad específica y el golpe que sufrieron. Ya muchas federaciones se han puesto en marcha para tratar de rescatarlo y qué mejor manera que lo ha hecho la FVF, con la campaña de Nace un Sueño (…) Después de dos años de cierta inactividad, volver así y tener la presencia de la seleccionadora nacional, los compañeros de la confederación y mi presencia acá, representando a la FIFA, creo que marca un poco el camino a seguir de ahora en adelante”, indicó Javier González, coordinador de proyectos de la oficina regional de la FIFA, para dar luz en medio de la oscuridad, en una nota de prensa de la FVF.

 

Pero el ex Atlético Venezuela también dijo una verdad aterradora: “Uno de los problemas que vemos es que se pierde mucho talento. Muchas chicas jóvenes deciden optar por otra carrera o tomar un camino distinto. La idea es generar ese camino de crecimiento para ellas para que puedan hacer esta carrera y vivir del deporte eventualmente”. No se pueden tirar las joyas al mar. Las guerreras se han ganado la admiración, el respeto y el derecho de un trato que les permita explotar todo su talento.

 

En el siglo XXI las mujeres marcan la pauta. Una de las más notables representantes femeninas se despide de su rol, luego de 16 años, en pocos días (26 de septiembre son las elecciones): Angela Merkel. “Que una mujer, especialmente una alemana del este, haya ascendido tan rápidamente y casi sin pausa es algo que nunca había ocurrido en Alemania”, dijo el periodista y biógrafo Hugo Müller-Vogg sobre la canciller germana. Un ejemplo de superación y buen hacer del género femenino. ¿Qué sería de las mujeres sin tantas trabas? ¿Qué sería de nuestro fútbol femenino con apoyo constante?

 

When you come home (re, re, re, re). Or you might walk in (respect, just a little bit). And find out I’m gone (just a little bit). I got to have (just a little bit) A little respect (just a little bit). Como pidió Aretha Franklin hace más de 50 años: respeto, solo un poquito de respeto. Para luego no endilgarle la culpa de no ir a Mundial adulto a Conti o no asistir a una Copa del Mundo juvenil por falta de talento o de una generación dorada.