Actualidad de la selección de Perú bajo la óptica del periodista Miguel Villegas

Luis Vílchez @lvilchez8.- Venezuela cierra el año futbolístico contra Perú, en Caracas, el próximo martes 16 de noviembre. Para conocer más a fondo la actualidad del rival de la Vinotinto, Balonazos contactó al periodista Miguel Villegas (@prakzis), con más de una década de experiencia en el diario El Comercio, uno de los periódicos más prestigiosos del país inca. El redactor también es autor de dos libros: “Padre Nuestro, cinco historias reales sobre la pasión por Lolo Fernández” y “Amor a la Camiseta”. En la conversación se pone la lupa sobre el cuadro de la franja con un verbo ameno y literario.
¿Qué sensaciones dejó la goleada (3-0) ante Bolivia? ¿El mejor primer tiempo del ciclo Gareca? Revisaba una estadística que eleva el estado anímico de la selección pensando en Venezuela. Debe ser el primer tiempo más efectivo de la selección peruana desde que (Ricardo) Gareca dirige, nunca en un partido, ni oficial ni amistoso, nos habíamos ido al descanso 3-0. Un poco porque la selección no es contundente en ese sentido y porque hemos tenido que luchar desde el lugar de equipo chico a nivel continental, tanto en eliminatorias y Copa América. Siempre nos cuesta y caminamos por la cornisa.
No solo está estadística es importante, sino también las conclusiones del partido que están directamente ligados a cómo entendemos el fútbol de Perú, que no es necesariamente sacrificado ni aguerrido, no es pata dura, no es muy sólido en defensa, no andamos goleando. Somos más bien una selección que gana con contundencia a partir de un estilo de juego que nos representa y que nos sentimos orgullosos, que es la pelota al piso, la asociación de nuestros mejores futbolistas y a partir de ese colectivo eleva y pone en estado de gracia a los líderes futbolísticos de esta selección que son Christian Cueva, Andre Carrillo y, ahora, Gianluca Lapadula.
Cuando eso ocurre la crítica queda mucho más tranquila. Si me pides una conclusión, hoy (viernes 12 de noviembre) que se amanece con mucha euforia y se irá disipando porque no estamos en puestos de clasificación, lo que nos reconforta es, que, con el paso de los partidos, el fútbol peruano recupera esta idea con la que se pelea cualquier posibilidad de cualquier torneo. Su identidad de juego, esa es su gran conclusión.
Otra conclusión puede ser que llegó el esperado gol de Lapadula en eliminatorias… Hemos vivido, el Perú país futbolero, cobijados por el prestigio y dominio de Paolo Guerrero, probablemente el delantero más importante a nivel selección en los últimos 40 años. Siempre se nos hizo difícil pensar en la vida sin él, ¿qué hacer cuando esté lesionado o no esté? Fuimos al Mundial, porque Paolo Guerrero fue decisivo cuando se necesitaba un goleador de ese tamaño. La aparición de Gianluca Lapadula, en un momento muy particular, es como si los dados de Dios hubieran salido a nuestro favor, porque Guerrero se lesionó, jugó poco y nada, arrastra molestias. Ahí aparece Lapadula, ya hace un par de años en el radar.
Sobre todo, con la jerarquía de un delantero centro, posición en la que se le puede pedir muchas cosas, pero se le entrega el diploma por hacer goles decisivos. Los marcó en Copa América y ahora en el estadio Nacional pudo marcar. Además, continúa sumando minutos en una selección que lo ha cobijado como si hubiese hecho inferiores aquí. El año pasado, el día que es convocado para la fecha de eliminatorias hay una suerte de bautizo en la concentración. Lapadula era un extranjero, hablaba más o menos el español. Los líderes positivos que tiene esta selección, Christian Cueva y André Carrillo le piden en este acto cantar o bailar algo.
Aquí se estila bailar música peruana, música criolla. Lapadula no sabía, pero delante de todos les ofreció otro espectáculo y cantó una canción de Frank Sinatra, que además tocó al piano. Ese momento de integración y de romper el hielo con un desconocido, ayudó mucho ese episodio. Aparte de gol de ayer, se valora el sacrificio y el despliegue que aporta. Es el “9” titular de Perú.
La triple fecha anterior no contaron con André Carrillo a plenitud por lesión. Mientras que Christian Cueva se le abre otra vez al arco en medio de críticas, incluso con una celebración particular. ¿Qué decir de ambos? A nosotros como a Venezuela, Bolivia, quizás, Chile, no nos ocurre como a brasileños y argentinos que levantan una piedra y hay un crack. Nos cuesta mucho. Nuestra fábrica de futbolistas no entrega la abundancia que quisiéramos. En ese sentido los líderes futbolísticos que quedaron de la eliminatoria pasada y que han asumido son ellos dos, Cristian (Cueva) y André (Carrillo).
Con Christian hay una relación amor-odio que siempre tienen todos los cracks con sus países. Se le quiere cuando está bien y hace goles, y se le cuestiona mucho porque deja la vara muy alta. Hay muchos ojos sobre su vida, lo que hace y deja de hacer. Sospecho que ocurre en todos los países. Claramente es el rostro de la gestión Gareca, cuando lo convoca por primera vez no era ni la primera ni la segunda, incluso diría que ni la tercera opción para esta suerte de volante creativo o titular en una selección que empezaba un proceso. Ricardo vio cosas en él, que quizás no veamos nosotros.
Como decía el “Flaco” (César Luis) Menotti: “Los periodistas no ven la semana, no hablan todos los días con el jugador, entonces jamás van a entender por qué tomó tal o cual decisión”. Cueva le ha cumplido con creces esta titularidad y liderazgo. Con el gol de ayer (jueves) igualó los cinco de Edison Flores y Paola Guerrero, que la eliminatoria pasada fueron los goleadores. Cuando a Perú le va bien es porque Cueva está en un estado de gracia. Me gustaría tener dos o tres como él, pero es sobre él que camina el equipo. Hay una discusión de lo que nos hace recordar al (Roberto) “Chorri” Palacios, que fue nuestro gran volante creativo entre los 80 y 90, o al “Cholo” (Hugo) Sotil en los 70. Va a Venezuela con estas credenciales.
Con André Carrillo ocurre más o menos lo mismo. Cuando uno imagina el ataque de Perú, en la última década, siempre lo ha hecho con Paolo (Guerrero) y Jefferson Farfán. Hoy en día no están en plenitud de condiciones. Más bien André, con pasado en la Premier League (Inglaterra con Watford) y Portugal (Sporting y Benfica), que ha asumido ese liderazgo en sociedad con Cueva. El equipo peruano juega desde el ritmo de ellos dos. Capaz Cristian es mucho más dulce de cara a gol, pero si repasamos las opciones de Perú, el narrador repite dos, tres o hasta cuatros veces el nombre de Carrillo o de Cueva.

En Caracas pudiese estar Pedro Aquino, considerado el mejor volante de primera línea del fútbol mexicano con América. ¿Qué tanto puede influir? ¿Es necesario por más que llegue tocado? Cuando uno imaginaba el equipo de Rusia 2018 no podíamos hacer el equipo de 11, lo hacíamos de 12 porque incluíamos a Pedro Aquino. Es probablemente el volante de marca más importante de la liga mexicana. Pero hay altísima competencia en esa área. Ayer (jueves) Renato Tapia, que juega en la Liga española (Celta de Vigo), entregó 85 minutos de altísimo nivel. Está con otra velocidad y ha vuelto con otra velocidad, es el titular.
Pero además hay una suerte de renovación con dos apellidos en el medio de Perú de volantes jóvenes, menores 25 años y que se han redefinido desde sus primeras posiciones como volantes ofensivos. Sergio Peña era un 10 y Christofer Gonzáles era lo mismo, hoy son una suerte de volantes mixtos, que, si bien no tienen la agresividad de Aquino ni de Tapia, completan un mediocampo de Perú que nos da de fiar. Sospecho que el equipo va a ser el mismo, sino hay un lesionado. (Alexander) Callens terminó sentido el partido contra Bolivia. Alexander Callens será baja para el encuentro contra Venezuela.
Habla de Alexander Callens. Hay dudas en la dupla de centrales, que antes eran Alberto “Mudo” Rodríguez y Christian Ramos. Hubo muchas críticas a Anderson Santamaría. ¿Se ha consolidado una pareja de centrales? Lo que nos puede llevar al Mundial o lo que nos puede dejar fuera es esa indefinición que hubo en todo el proceso por la dupla de centrales. Hacia Rusia 2018 fuimos muy fiables con una dupla que salía de memoria, Alberto Rodríguez y Christian Ramos. Este alto han jugado todos, (Carlos) Zambrano, (Luis) Abraham, (Anderson) Santamaría, (Christian) Ramos y (Alexander) Callens. No hubo una zaga que se consolidara.
Hasta esta de Callens, que milita en la MLS (New York City) y Ramos que juega en el torneo local (Universidad César Vallejo). Que cumplen dos estándares, que para mí tiene cumplirse en nuestra selección, que es chica en Sudamérica, que es que tenemos que defendernos bien, proteger el cero. Tenemos un portero de altísimo nivel como Pedro (Gallese) pero no podemos exponerlo siempre a que sea Superman y que nos salve.
Están en proceso de consolidación y dar esa tranquilidad de medio en adelante para que Perú desarrolle su juego es la gran lección de los últimos partidos. Son seguros, fiables y hacen la sencilla. Hemos estado acostumbrados en el Perú a Julio Meléndez, en los 70, a Héctor Chumpitaz, a Juan Reynoso, al “Mudo” Rodríguez. Defensas que se calzaban guantes en vez de botines, muy elegantes. Pero para jugar partidos decisivos necesitamos centrales fiables.
En la triple fecha Perú quedó tocada. En rueda de prensa Juan Carlos Oblitas, director deportivo de la selección Federación Peruana de Fútbol, había comentado que Gareca había decaído y tuvieron que levantarlo. Había cierto pesimismo. ¿Cómo está el estado de ánimo de la selección y del peruano de a pie? Un resultado como este eleva los aplausometros. El comando técnico de Perú sabe que estas fechas, desde Bolivia en adelante, por diferentes razones, básicamente por resignar puntos de local y no haber sumado afuera, no tiene margen de error si quiere entrar en puestos de clasificación. La triple fecha pasada llamó a 30 jugadores, casi todos los que había convocado en el ciclo. Un sector de la prensa hemos tomado esto como un mensaje al vestuario de que necesitamos a todos, esto lo ganamos o perdemos todos.
Ricardo (Gareca) es poco de dar mensajes hacia afuera, nunca va a tirar un titular de portada excesivo. Pero sí manda mensajes hacia adentro en los momentos que siente que hay que hacerlo, para movilizar lo anímico o futbolístico de su vestuario. Perú va a ir a Venezuela con la necesidad de ganar, no puede perder un partido de aquí al final. Tiene que sumar y luego sacar la calculadora. Sabemos que la selección de Venezuela hace un mes fue durísima en Lima. Y de local han entendido que la casa se tiene que respetar. A Perú le ha costado sacar un triunfo en Venezuela.
No es una plaza fácil, como ninguna en Sudamérica. Un resultado así (3-0 ante Bolivia) entrega otro tipo de confianza para lo que Perú pueda desarrollar en la cancha. Dependerá mucho de cómo lo plantee Venezuela, el estado de la cancha, de si llueve mucho, porque Perú necesita una cancha como la del estadio Nacional, una mesa de billar, para echarse a jugar. La guerra por la guerra le cuesta. Nadie da por sentado que los tres puntos en Venezuela, es un resultado que tiene que ir a buscarlo.
¿Qué es lo que más preocupa de Venezuela a Perú? Es un equipo que está en reconstrucción y cuando eso ocurre las individualidades, quizás, no destacan. A mí me encanta (Yeferson) Soteldo, que es una versión venezolana de (Christian) Cueva. Pero creo que Venezuela es muy fiable, tiene una defensa bastante sólida, que, en este proceso de afirmación de estos apellidos, se protege mucho. Me imagino un partido durísimo. No imagino necesariamente a Venezuela saliendo a arrollar, pero sí un encuentro difícil para Perú que pueda entrarle. En esta protección y la solidaridad del equipo venezolano está su fortaleza.







