Darwin Machís y el desafío de romper la pared

 

Luis Vílchez  @lvilchez8.- En septiembre se dudó de su compromiso en redes sociales, pero en octubre y noviembre dijo presente. En la pasada doble fecha ante Ecuador y Perú fue lo mejor en ofensiva de la selección. También hubo mucho ruido en torno a su persona previo a la Copa América. Pero el oriundo de Delta Amacuro ha respondido con dos goles, ambos en el estadio Olímpico. Tendrá que cargar con la cruz de errar el penal ante los incas, pero es una acción más del fútbol. Ante la falta de artillería, fue el que más luchó por romper con esa pared que separa a Venezuela de la contundencia.

 

Sin Salomón Rondón ni Josef Martínez, cuando se suman los goles del resto de centrodelanteros en partidos oficiales la operación da uno: Eric Ramírez contra Brasil. En una selección que hace gala de sus extremos, aún se espera el gran partido de Jefferson Savarino. Luis “Cariaco” González no ratificó sus buenas cifras en Junior. Eduard Bello se lesionó y Brayan Hurtado está en maduración. Jhon Murillo no fue convocado y Yeferson Soteldo no fue de la partida por lesión, aunque lo precede informaciones de indisciplina. Cabe destacar que el portugueseño ha sido el que más goles ha producido: un tanto y tres asistencias.

 

En ese escenario Machís fue la referencia en ataque, a pesar de vivir una campaña aciaga con el Granada que está más cerca del descenso que pelear por puestos de competición continental. El ex Mineros de Guayana fue el encargado de poner el 1-1, tras rematar de buena forma un centro de Ronald Hernández. También fue el encargado de la pelota quieta, más allá del penal, en ocasiones pecó de no soltar el balón por su confianza en el regate. Estuvo cerca del 2-2 en el 90’, pero Pedro Gallese fue la figura. El portal de estadísticas le dio una puntuación de 7,3 y al llegar a par de dianas es el máximo artillero de la Vinotinto en este Premundial junto a Jhon Chancellor.

 

 

El jugador del Granada tuvo 65 toques, dio 19 pases precisos (79,2%), completó un pase clave, solo un centro a un compañero de 10 intentados y el único balón largo que ensayó no tuvo buen destinatario. Disparó tres veces a puerta y le bloquearon dos. Acertó en seis de los ocho regates que hizo.  Ganó 12 de los 20 duelos por el suelo, y venció en las tres que tuvo, una vez fue regateado e hizo una entrada. Perdió 23 posesiones, realizó tres infracciones y recibió cinco. Todas cifras de Sofascore.

 

El extremo entró con fuerza en el seno de la selección nacional de la mano de Rafael Dudamel, que apostó por él cuando vagaba por la segunda división de España y Udinese. Hoy en día graduado como jugador de la categoría de oro hispana y con 28 años (7/02/1993), el rol de Machís es liderar la misión de evitar colistas, cada vez más complicada, y ser uno de los experimentados para el camino a 2026. Nunca es fácil romper la pared y el primero que lo hace siempre termina malogrado. Pero el tucupitense supo lo que es luchar contra la adversidad en su carrera en Europa y luego comerse las maduras. Hoy tiene que cumplir el mismo trayecto con la selección.