La Vinotinto Femenina y los detalles que desembocaron en la derrota ante Chile en Manaos

 

Luis Vílchez @lvilchez8.- La continuidad de una idea fue el plan del cuerpo técnico de Pamela Conti,  quien no viajó con la delegación al dar positivo por COVID-19, en la caída 1-0 de Venezuela contra Chile, en el cuadrangular de Manaos, Brasil. La premisa es alinear la mayor cantidad de talento ofensivo sin perder equilibrio, con una propuesta de toque y de protagonismo. Lo que se vio ante Ecuador y Yaracuyanos; sin embargo, ante la Roja se vio una cara más similar a la del torneo en el País Vasco. ¿La diferencia con aquella ocasión? En esta contó con el plantel de gala.

 

El arco es para Nayluisa Cáceres. La dupla de centrales parece bastante definida con Sonia O’Neill y Yenifer Giménez. Los laterales son las posiciones que más duda puede generar, al utilizar a Petra Cabera por derecha y Daniuska Rodríguez por izquierda, a la espera de la recuperación de Michelle Romero. La sala de máquinas fue para Lourdes Moreno y Gabriela García. De enganche y con plena libertad de movimiento Deyna Castellanos, que al igual que la reina en el ajedrez puede pisar cualquier casilla. Como alas, por izquierda Joemar Guerecuco y por derecha Paola Villamizar. Como punta de lanza Oriana Altuve, goleadora del proceso Conti. Un once que poco a poco sale de memoria.

 

¿El problema? No hubo sostenimiento de pelota. Chile supo desactivar circuitos de juego con su presión y esconder el balón, al siempre encontrar la mujer libre para oxigenar la jugada. Pocas veces buscó a las espaldas de las laterales o lastimó por los costados, salvo el primer minuto cuando María José Rojas desbordó con comodidad a Daniuska y lanzó un centro, pero Cabrera estuvo atenta para apagar el peligro. Incluso el primer remate del partido fue de las australes luego de un centro y un rebote al medio.  A pesar de no tener un biotipo que invitara a explotar los balones al segundo piso de la cancha, hubo acciones como el testarazo de Yastín Jiménez entre “Kika” y Daniuska, que alentaban a los centros cruzados, por las facilidades en la toma de las marcas.

 

Ante la dificultad para llegar con la pelota dominada al campo rival y un Chile que presionaba arriba, la ruta que tomó la Vinotinto fue la de los balones al espacio para buscar a Guarecuco, Villamizar y Altuve. En muchos casos la armadora fue Daniuska, que desde su posición de lateral izquierda lanzaba pases largos a Guarecuco y Altuve. En una de estas primeras combinaciones se da la escapada de la delantera del Valencia, que forzó un penal al ganarle bien la posición a Fernanda Ramírez. Luego pidió derecho de autor al haber conseguido la infracción, pero no pudo canjearla por gol y su remate se fue por fuera. Aunque si iba adentro, igual su tiro fue adivinado por Christiane Endler, portera nominada al premio The Best de la FIFA.

 

En las reposiciones sufrió Venezuela, que en muchas ocasiones tuvo que recurrir a Nayluisa Cáceres para reiniciar la jugada, que terminaba en trazos largos, donde no siempre se ganaba la segunda pelota. A diferencia de Quito, García y Moreno no pudieron hacerse dueñas de la mitad de la cancha, ni robar muchos balones como tampoco administrarlos. Castellanos también se vio afectada por esta dinámica, ya que pocas veces tuvo la pelota en la frontal del área, donde es letal con su remate o sus pases filtrados. La jugadora del Atlético de Madrid tuvo que ponerse el overol y manejar los hilos del encuentro más cerca del bombo central, que del arco defendido por Endler. Por momentos el parado era un 4-1-4-1, con “Kika” por delante de la zaga, y Altuve como única punta. Entre ellas: Guarecuco, García, Deyna y Villamizar.

 

 

Aunque la Roja tuvo la tenencia del balón, más allá de los centros o balones filtrados, por una Karen Araya que tomó la batuta del cotejo, no hizo que Nayluisa fuese figura. Ni remates de larga distancia, ni tampoco pisaba el área con contundencia. Era descansar con el balón, esconderlo y buscar fisuras en la defensa venezolana. Pero en los momentos que fallaban, se activaba el efecto ballesta y Venezuela buscaba las espaldas de su última línea. En una recuperación de Altuve, combinó rápido con Villamizar que se la devolvió al hueco, la caraqueña corrió la banda y le lanzó un centro a Guarecuco, que en el control de pecho, dentro del área, le dio tiempo a la defensa de recomponerse. Una jugada casi calcada se dio cuando Deyna abrió al costado con “PV7”, que desbordó y habilitó a “Kika”, que entraba desde atrás pero no pudo conectar el balón.

 

Asimismo, las criollas intentaron hacer daño desde la larga distancia, primero con un remate muy desviado de Garcia. Luego en una de las contras, tras perdida de Chile, Deyna intentó sorprender a Endler con remate de media cancha, pero el tiro fue defectuoso. En el inicio del complemento parte las guerreras pisaron más el campo rival y adelantaron mejor las líneas. Tras un primer tiempo de estudio, el combinado patrio auguraba más acciones de peligro. Sin embargo, en ese momento de efervescencia, en pocos toques verticales, Chile logró desarticular la presión y filtrarle a María Rojas, Nayluisa tomó la decisión de salir muy lejos de su arco y cortar, pero el rebote le cayó a Yanara Aedo. La “10” chilena, desde el costado izquierdo y sin mucho ángulo, sacó un remate de casi 28 metros, que no le dio chance ni a Cáceres ni a Danisuka de repeler. Un golazo.

 

Desde el banco entró Dayana Rodríguez por “Kika”. La ex Estudiantes de Guárico acostumbrada a ser volante de primera línea dio otro aire. En su primera recuperación rompió líneas en conducción y poco tiempo después le filtró un balón globeado a Altuve, entre las centrales. Un acierto el ingreso de una jugadora que venía dulce tras darle el título estadual a Atletico Mineiro con una diana. También ingresaron Kimberlyn Campos y Mariana Speckmaier, por Altuve y Villamizar, respectivamente. Por último, otra modificación habitual, la entrada de Maikerlin Astudillo por Petra Cabrera, quien abandonó el campo por molestias. En el banco quedaron piezas como Nairelis Gutiérrez, lateral natural y finalista de la última Libertadores, Ysaura Viso o Bárbara Olivieri.

 

En un centro de Daniuska en el que Endler chocó con su central, la pelota le quedó en buena posición a Campos para aprovechar el arco desguarnecido, pero le erró al esférico en el momento de conectar la sub-20. Mientras que más adelante Speckmaier hizo de la suyas, al escabullirse por la banda derecha, enganchar y sacar un remate que dio rebote la portera chilena, ese segundo balón le quedó a Guareuco, quien había habilitado a la “Gringa” desde la frontal del área y luego fue a zona de remate; sin embargo, le quedó muy encima y también le rebotó el esférico, para que la guardameta de Lyon embolsara.

 

Los balones de costado dieron fruto a las chilenas cuando Yenny Acuña se pudo postear y entre la marca de Giménez y O’neill, la pelota rebotó en la mano de esta último para que la colegiala pitara penal. Con el grito en la grada del: “¡Vamos muchachas, no se desanimen!”, Nayluisa se hizo gigante y le tapó la pena máxima a Araya, que esperaba redondear un buen partido. Luego de esa acción no hubo mucho tiempo para más. Más allá del resultado, lo importante son las sensaciones, como declaró Andrea Tovar antes del partido, en rueda prensa. Ante un rival mundialista y que fue los Juegos Olímpicos quedó la impresión de que aún falta mucho trabajo para pelearle la posesión de la pelota y que la vía más pragmática es la de las transiciones rápidas, un sello del fútbol femenino de ciclos pasados, con sus matices.

 

Chile es un contrincante directo por la lucha de los cupos (tres directos y dos al repechaje) al Mundial de Australia y Nueva Zelanda 2023, en la próxima Copa América 2022. La Roja subió el nivel de exigencia y en el tetris se empezaron a acumular las piezas. Lo positivo es que a este cuerpo técnico extranjero le queda camino para pulir esos detalles que hicieron falta y que, tanto jugadores como entrenadores, reconocen en cada intervención con la prensa la necesidad de trabajar más. En el horizonte estará Brasil, el coloso de Conmebol, que viene de golear 6-1 a India en la despedida de Formiga. Ante las amazónicas será otro duelo para enfocarse más en el funcionamiento, que en el resultado final.