Clásico es clásico, pero Final es final

Que tal amigos lectores, empezaremos esta entrega felicitando al DEPORTIVO TACHIRA por haber obtenido su estrella número 9.
Creemos que muy merecida ya que el cuadro aurinegro demostró total ganas y deseos de hacer bien las cosas, prueba de ello es que en los últimos 2 torneos estuvo en la final, el año pasado se quedó a “un paso de la gloria” cuando La Guaira le gano el cetro.
Este año fue más duro, le toco luchar hasta último momento para lograr pasar a la final, de verdad fue duro y angustiante, aquí podemos decir que cabe aquel refrán consolador: “DESPUES DEL SUSTO VINO EL GUSTO”.
Pero revisemos esa final única que gracias a la organización se pudo jugar sin ninguna consecuencia para lamentar, todos los protocolos previstos se cumplieron, inclusive al final se pidió que la barra del subcampeón salga primero y así el otro grupo pudiera “festejar tranquilo” excelente maniobra y todo salió muy bien.
Pero vayamos al partido ¿fue más clásico o final? Yo pienso que lo segundo, como toda final se tomó las precauciones del caso, en algún momento se notó claramente que de “seguridad ante todo”, Caracas trato al inicio de ir arriba pero se topó con una defensa bien plantada, la respuesta tachirense no demoraba y se presentó en más de una oportunidad, al terminar el primer tiempo todo seguía igual, un 0 a 0 que decía del respeto mutuo y con los dos guardametas que se dieron íntegros, diríamos que al término de los primeros 45 minutos si fue justo esa igualada.
Para la etapa de complemento la técnica más o menos parecida, a momentos un “ida y vuelta” que puso de pie a las tribunas y asusto en su debido momento a más de uno.
Pero…llego el problema para el Caracas cuando pierde a un hombre de manera ingenua ya que a poca distancia del árbitro el caraqueño lanza un golpe al rival, el juez no vacila, saca la amarilla y de manera continua la fatídica roja.
Todo hacía predecir que Táchira la tendría “más cómoda” pero no fue tan simple, los aurinegros nunca se arriesgaron a un ataque masivo, guardaron la calma esperando la opción para dar el puntillazo, jamás se desordenaron y Caracas a momentos perdió la orientación pero logro llevar bien el partido, así las cosas 0 a 0 y a la prórroga, 30 minutos más de agotamiento y cero producción, hasta que llegó la HORA CERO, donde todo sería definido desde los 11 metros, que pasa en esta situación? Simple y sencillo: al ejecutante el arco se le pone pequeñito y el guardameta lo ve más grande que el arco iris.
¿Es justa una definición así? Yo soy de los que creen que SI, simplemente para momentos como ese cada equipo debe haber trabajado con sus ejecutantes, dándoles confianza y corrigiendo cualquier error y su arquero muy bien entrenado, eso es con todos los jugadores, recordemos que si la tanda se alarga deben patear los 11 jugadores de cada equipo (en el caso del Caracas serian 10 por el expulsado) antes de repetir el listado.
Aquí Táchira demostró más preparación, más sangre fría y con un contundente 4 a 2 obtiene el campeonato.
Por todo lo anterior consideramos que TACHIRA ES UN JUSTO CAMPEON.
Ahora a esperar que en Libertadores las cosas se hagan lo mejor posible por parte de todos nuestros representantes, desde acá nuestra felicitación por ese gran esfuerzo, a esa hinchada tachirense que llego a la UCV para aupar a su equipo, a la fanaticada del Caracas que acompaño siempre a su plantel y que salió del estadio con nostalgia pero a la vez satisfechos por la entrega del plantel de los rojos del Ávila.
Entonces vamos con lo que decíamos al principio se jugó como “clásico” o como “final”, para nosotros fue como “final” ya que las partes técnicas jugaron con las debidas precauciones y respetos para su rival, no fue como en un “clásico” en pleno torneo, no, aquí no había mañana, Tolisano y Sanvicente lo sabían y estuvieron muy claros en todo momento, las finales no siempre son de elegancia de clase, son de jugar para ganar y punto.
Por eso felicitamos al Táchira como campeón y al Caracas, rivales a mas no poder en el encuentro.
Bueno amigos a todos les deseamos un diciembre lleno de paz y alegría, en unos días más estaremos con otra entrega de nuestra columna y como siempre, cuídense mucho la vida es maravillosa.







