José María Morr para Balonazos: “Debemos aspirar a más y a crecer paulatinamente”

Luis Vílchez @lvilchez8.- Metropolitanos pasó de ser un equipo que luchaba por no descender a un elenco que pelea por entrar en competiciones internacionales. Sin un presupuesto robusto que trajera fichajes rimbombantes logró ese cambio radical en menos de un lustro. El nombre propio que explica mucho de esta transformación es José María Morr, parte del cuerpo técnico de la Vinotinto subcampeona del Mundo sub-20 y con un breve paso en Estudiantes de Caracas. El oriundo de Acarigua se prepara para su cuarto año al frente de los violetas y habló con Balonazos de los nuevos desafíos para este 2022.
¿Cuál es el balance del año 2021, con una segunda clasificación a Copa Sudamericana, luego de que hubo un momento donde su vínculo con el club estuvo por finalizar? ¿Cómo valorar ese crecimiento no solo en lo deportivo, sino en lo institucional? El balance cuando hay un logro es positivo. Con el logro y lo hecho en el año, para nosotros ha sido muy positivo. Nos lleva a seguir trabajando con tranquilidad, con mucha paciencia y con la humildad necesaria para seguir creciendo. Entender que no se ha logrado nada, que falta mucho por hacer. Es un club con muy poco tiempo en el fútbol nacional. Durante el año pasado vivimos muchas etapas buenas, no muy buenas y otras que nos pusieron muy al límite de no continuar. Te hace reflexionar mucho más y mirar las cosas de otro lado.
Si lo analizas, tuvimos una primera parte eliminando a Puerto Cabello de la Copa Sudamericana, para pasar a la fase de grupos, luego una buena fase de grupos para nosotros en lo planificado. Un primer partido muy duro que ganabas 2-0 (ante Melgar) y te lo voltean 2-3 en casa, pero eso nos dio a entender que todavía nos falta mucho para estar a ese nivel, pero estamos contentos con lo que hizo, esos cuatro puntos. Tres en casa contra Aucas y un punto de visitante contra Melgar. Se jugó contra el campeón (Athletico Paranaense) y se perdió 1-0 en ambos, para mí en Brasil era un empate o como mucho perderlo 2-1, mientras que en casa me parece que era un partido más para empatarlo.
Cuando soltamos la Copa Sudamericana nos relajamos y nos desenfocamos, nos pasó factura en nuestro objetivo que era el hexagonal A, más un Monagas que demostró de inicio a fin lo constante que fue y nos sacaron mucha ventaja. Luego vino ese momento de poner la renuncia en la mesa del presidente, pero nos dio el respaldo y gracias a Dios se pudo continuar. Trajo los refuerzos de Facundo (Moreira) y Jefre Vargas, nos dieron una buena mano. Terminamos con una cuarta vuelta muy buena, que perdimos solo ante Monagas en casa, en un partido para empatarlo. Tuvimos ese envión anímico y deportivo, que ese hexagonal B lo sacamos en cinco fechas.
Después de la clasificación es normal que no dimos lo que queríamos, que era terminar invictos. Son cosas normales en este tipo de equipos. Debemos seguir avanzando. Hay otro crecimiento que no se ve, como la estructura del club, la estabilidad de la institución, lo que se va creciendo en cantidad de personas que pone a ver los partidos de Metropolitanos, porque es un equipo vistoso. Es lo que queríamos plantear desde mi llegada, vamos al cuarto año y mientras sienta esa ilusión del primer día y esa fuerza… No es fácil mantenerse en una institución en Venezuela y Sudamérica, pero eso nos lo ha dado la constancia, los hábitos, los cuerpos técnicos, desde utileros hasta los dueños. Esto nos da la ilusión de luchar por otra copa internacional.
Cuando Jefre Vargas llegó al equipo comentó que no se lo pensó dos veces en firmar por Metropolitanos por las referencias que tenía del club. ¿Qué le genera en lo personal y cuánto le facilita el trabajo cambiar la percepción del cuadro violeta de un elenco que luchaba por salvarse a uno que ingresa en copas internacionales? En lo personal mucha satisfacción, alegría, compromiso, mucha responsabilidad y, sobre todo, mucha humildad para seguir creciendo. Es un club joven y cualquier cosa que tú hagas es historia, pero queremos escribir una historia acorde a la institución y al presupuesto. Lo que se ha planificado lo hemos logrado directa o indirectamente. No todo es entrar en una copa, pero por supuesto eso te va a llevar a que el club crezca en lo económico y vean mejoras los jugadores. También las ventas, como pasó con Daniel Pérez. Hoy en día (Abraham) Bahachille y (Christian) Larotonda crecieron, un Jefre (Vargas) fue convocado a la selección después mucho tiempo o el primer llamado de (Giancarlo) Schiavone. Robison Flores siempre ha sido un jugador talentoso, pero le faltaba constancia, le hemos desarrollado eso. Hoy en día es más estable de lo que era. Son muchas cosas que te llenan de orgullo.
Hoy en día nos quedamos con que tenemos una columna vertebral, que renovamos muchos jugadores, que estamos creciendo institucionalmente para que el jugador se quede satisfecho. Encontrar el equilibrio entre lo deportivo y administrativo, para que ambos sean beneficiados. Entender los nuevos presupuestos de los equipos, en especial Metropolitanos, para lidiar con el día a día. Ahora estamos pensando en 2022, esta primera parte de la Copa Sudamericana contra Estudiantes de Mérida.
Luego la Liga FutVe, que sabemos que son 16 equipos y es una buena noticia, porque el fútbol será más parejo y constante. Mientras sigamos creciendo en lo económico, no con sueldos altos, sino con la mensualidad al día y acorde al presupuesto vamos a crecer, tendremos más responsabilidad los técnicos y los jugadores no tendrán la excusa de que le deben. Eso apunta a una mejoría, cuando hay buenas cosas hay una mejor formación y constancia. Queda darle gracias a Dios por 2021.
Hay 16 equipos que van a luchar y se están armando. En la primera fase de Sudamericana nos tocó con un grande de Venezuela que está armando un buen equipo. Nosotros con nuestras maneras, como pasó contra Puerto Cabello la vamos a luchar. Tendremos poca historia, pero muchas ganas de hacerlo. La primera fecha del torneo creo que será primero que la Sudamericana, que es el 8 de marzo, así que buscaremos llegar de la mejor manera a la Liga FutVe, para luego entender lo que nos jugamos en 180 minutos.

El periodismo muchas veces se enfoca en lo táctico, en los esquemas de tres o cuatro en el fondo, pero los entrenadores siempre hablan de la gestión humana. En Venezuela no es común procesos largos como el suyo, que va para el cuarto año ¿Cómo gestionar el camerino de Metropolitanos, con una columna vertebral definida, luego de cuatro años viéndose las caras? Eso no te lo dan en los cursos, es lo más complejo. Uno de esta parte busca tener conversaciones con coach y psicólogos para ver cómo refrescar, cómo buscar nuevos mensajes y metas. Por eso es muy importante los refuerzos, que son jugadores que estuvieron con nosotros anteriormente para que la inclusión sea positiva y vengan a exigir a otros que pueda estar en la zona confort. Queremos más competencia en el día a día. Dentro del cuerpo técnico manejamos siempre una disposición a la buena preparación, profesionalismo, a entender que el día a día es lo que nos va a dar el resultado final. Estar en los detalles, desde el utilero, gerentes, asistentes y fisioterapeutas.
No todos los jugadores pueden continuar, no por mal desarrollo o rendimiento deportivo, ni por mala gente, sino porque llegaron a su tope de lo que nos pueden ayudar para evolucionar a futuro. Eso fue la mayor parte de las bajas. El cuerpo técnico está agradecido con ellos, la mayoría nos dieron la clasificación a las dos copas internacionales. De verdad, la gestión humana es el punto más duro para uno como técnico. Entender las dificultades sociales, económicas, de educación por momentos. Por eso esta profesión es tan linda y se hace de todo un poco. Comprender un sentimiento de por qué lloras o por qué ríes.
Disfrutas ganando y a veces hasta perdiendo, que no es fácil, pero sucede cuando haces un buen partido. Hoy lo más importante es entender la nueva etapa que vivimos. Soy uno de los entrenadores con más tiempo en la liga. Eso te lleva a que estás haciendo las cosas bien en todas las facetas. Me caracterizo por la exigencia dentro de la cancha al jugador y una amistad fuera del entreno. Dentro del terreno una exigencia profesional, acorde al crecimiento como técnico, ya que tengo mis errores y son muchos. Apenas voy para cuatro años y dos meses, sumando el tiempo que estuve en Estudiantes de Caracas.
Hoy no he quedado campeón, pero para mí han sido estrella y todo. Salvar a Estudiantes de Caracas más lo que se ha crecido en conjunto con el club y mi persona en Metropolitanos, para mí es un trofeo al igual que quedar campeón. Debemos aspirar a más y seguir creciendo paulatinamente. Pasos cortos y firmes, vamos bien y satisfechos, pero no conformes. No me gusta la zona de confort, buscó siempre más y prepararme. Por tiempo no pude salir este año a ver entrenamientos afuera, pero hago muchos cursos vía web. Hoy el fútbol es como un doctor o un abogado, lo que te lleva a prepararte, porque la ciencia está dentro del deporte.
Venimos de dos años con pretemporadas atípicas por la pandemia. En esta ocasión hay más certezas. ¿Cuáles son sus objetivos en lo físico, técnico y táctico de un equipo que tiene su idea clara? En lo físico lograr esa energía para todo el año. Luego sostener lo que venimos haciendo, con la evolución de otro sistema que es 3-4-3 o 5-3-2, con el 4-4-2 y 4-3-3, conseguir mejorar esos sistemas. El fútbol siempre te da nuevos errores que debes ir canalizando. Que el jugador interprete el funcionamiento, allí está el secreto. No que lo automatice, para qué así sepa cuándo dar el pase y cuándo no, en qué zona agarrarla y no. Cuando vas al cuarto año con más de 60% de los jugadores que vienen con tu proceso, inventar o cambiar hoy en día es como empezar de cero. Lo que se va a hacer es modificar este nuevo sistema de tres o cinco en el fondo, que lo veníamos haciendo.
Desde 2019 se hacía cuando vas ganando un partido y en los últimos 15 minutos metes un central, no lo hago solo yo, lo hacen muchos técnicos en el fútbol venezolano. En Europa meten un delantero, nosotros un central. Luego evolucionamos, si analizas con Caracas empezamos con 4-4-2 y terminamos con cinco. Con Mineros y Lala empezamos con cinco y terminamos en 4-4-2. Cuando ponemos a (Abraham) Bahachille o Facundo (Moreira) de libero y utilizamos a Johan (Moreno) o Luis González, podía poner a “Güigüi” González de mediapunta y sacando a Fancundo o Bahachille a ser un tapón, lo convertía en 4-4-2. Por momentos jugamos con dos tapones altos como Bahachille y Facundo. Esa variabilidad que tenemos, que no la vamos a perder, sino a perfeccionar con la inclusión de este nuevo sistema que nos dio resultados en la última fase del torneo y en el hexagonal.







