El DT Ceferino Bencomo nos habla del Catia FC: “un proyecto con raíces firmes”

 

Luis Vílchez  @lvilchez8.- En el fútbol venezolano muchos proyectos han empezado desde la punta de la pirámide y no desde las bases. Así sucedió con el “Boom Vinotinto”, de la categoría absoluta al resto.  Esto se replica en los clubes que hacen gastos onerosos en sus primeras plantillas y se olvidan de la cantera. “No hacíamos nada al invertir de arriba hacia abajo, porque no íbamos a durar”, le explicó Ceferino Bencomo a Carlos Costa cuando le presentó el proyecto de Catia FC, que el año pasado ganó el torneo de tercera división de la Asociación de Distrito Capital. Un equipo que se acerca a una década de vida y que también se ha consagrado en el paso en categorías sub-19, sub-17 y sub-13 distrital.

 

Con su sede en El Junko Country Club y bajo la tutela del Ceferino Bencomo, que en su etapa de jugador vistió la camisa de la Vinotinto y del Caracas, mientras que en los banquillos cumplió con todos los procesos desde compoticas hasta ganar una estrella con el Rojo. Oriundo de Catia y conocedor de todo el talento que hace vida en el oeste de la capital de la República. En Catia FC cuenta con categorías desde la sub-9 hasta la tercera división en masculino, mientras que en femenino tienen sub-16 y libre. En sus instalaciones residen más de 20 jugadores de diferentes partes del país, donde tiene sus comidas, gimnasio y la parte académica con tres profesoras. Aparte cuentan con un transporte que parte de Propatria y recoge a los jugadores por distintas localidades.

 

En el horizonte tienen la construcción de una cancha profesional (105×75 m), otra de playa y una piscina. En el futuro tener la figura de socios que paguen una cuota y puedan disfrutar de las instalaciones, para también generar ingresos. Aunque todo se ha ralentizado un poco por los efectos de la pandemia. Su labor no ha pasado por debajo de la mesa. “Tenemos equipos profesionales pendientes de nuestros jugadores. Dentro de pronto anunciaremos una alianza importante con un equipo de primera división”, reveló Bencomo.

 

 

Pero la lupa no se pone solo en jugadores, sino también en los formadores. “En Venezuela lo que más necesitamos es formación. Si no tienes un buen formador el talento no se va a proyectar como debe ser. Velamos porque los entrenadores participen en talleres, congresillos y cursos (…) Haber jugado te da camerino, pero no te garantiza nada. Hay que formarse”, soltó el ex seleccionador nacional sub-15. La idea no es solo producir jugadores, la meta es educar ciudadanos. “No es solo proyectar a un jugador a un equipo profesional. Se busca que cuando tenga la posibilidad de ir a otro país hable bien, que cuando se siente en un comedor sepa usar los cubiertos, que tenga principios”, confesó.

 

Mucho de esta hoja de ruta la aprendió en el Caracas FC. “Tomé todas las cosas positivas, el camino me lo dio ese pasaje por el Caracas, en el que formé una gran cantidad de jugadores que llegaron al profesional, al extranjero y/o la selección. Hay que arriesgarse a proyectar jugadores jóvenes, que en el futuro es lo que te va a dar frutos”, afirmó el estratega. Entre las características que buscan son chamos que “tengan ganas”, porque solo con talento no basta. Centrales de buena talla, laterales rápidos y fuertes, o delanteros que sepan descargar. “Queremos que tengan condiciones físicas, no siempre llegan como uno quiere, pero los va formando poco a poco, que tengan actitud positiva y la mentalidad para combinar la parte deportiva con los estudios”, dijo.

 

¿Cuáles son los planes para el corto y mediano plano? “Fortalecernos como una base de formación de jugadores a nivel nacional, mantenernos y proyectarnos con un equipo en la segunda división (Liga Futve 2). Ser un ejemplo para los demás clubes. Pedí una cita con el presidente de la Federación Venezolana de Fútbol, estamos pronto a conversar para que nos apoye en este proyecto y en la promoción de talentos jóvenes, no solo el Catia se va a beneficiar sino los equipos profesiones y la selección de Venezuela”, concluyó Bencomo.