AMorr violeta

“La llegada de Jose Maria Morr nos fortaleció demasiado a todo el grupo, sentíamos que nos repotenciábamos (…) El técnico tiene que ver mucho en esta hazaña, desde que llegó siempre fue muy positivo”, soltó luego de la salvación de Estudiantes de Caracas Freddy Vásquez a Balonazos, por allá en 2018. El delantero también dijo: “De mantenerse en el equipo (Morr como DT) aseguró que buscaremos grandes objetivos (liguilla y cupos internacionales), lograr que al equipo no lo subestimen o lo traten de cenicienta”. El conjunto blanco no apostó por el portugueseño y este se fue a Metropolitano, que quedó en la casilla 17 de acumulada y debió descender ese año, pero por los avatares de nuestra liga el torneo subió a 20 participantes. Hoy en día los académicos son un recuerdo y el elenco violeta ha jugado liguillas y dos Copas Sudamericana de la mano Morr.
En 2019 jugó la primera liguilla de Metropolitanos, en 2020 los clasificó a Sudamericana en la burbuja de Barinas, en 2021 repitió la dosis con una actuación sensacional en hexagonal (al final pentagonal) por los cupos a Sudamericana. En 2022 es parte del G4 y apunta a su primera Libertadores. Un club que apenas está a punto de cumplir una década de existencia y que tenía una fama de equipo ascensor, más que de competidor. “Metropolitanos ha sido un equipo que viene creciendo desde que llegó el profesor José María (Morr), a lo largo de su ciclo, este equipo se ha mantenido bastante unido”, explicó Andrés Ferro a la página de la Liga Futve. El central es uno de los talentos violetas que han entrado en el radar de la selección nacional junto a: Christian Larotonda, Jefre Vargas o Robison Flores.
El oriundo de Nuevo Horizonte es una de sus mejores obras. “Es un jugador que lo venimos trabajando desde mi llegada, en 2019, desde que lo vi me pareció muy interesante, él ha crecido mucho en el día a día, que es lo que lo ha alejado un poquito de estar en su mejor forma. Tras llevar tantos partidos y entrenamientos, ha mejorado esa parte que hace falta para estar en la parte Top. Es un jugador que debe tener un año más de avance y protagonismo como lo lleva, en lo colectivo, para que le dé en lo individual”, explicó Morr sobre el capitalino para la Liga Futve.
El estratega aclaró: “Le falta mucho por desarrollar, mejorar, crecer y madurar que es lo que en estas edades o cuando tienes esos momentos buenos, te pasa factura la forma inmadura de tomar decisiones y está mostrando esa madurez que tiene. A Robinson lo queremos proyectar a nivel internacional, no es mentira que él de los proyectos de venta del club, con (Christian) Larotonda, (Andrés) Ferro, Marco Bustillo, jugadores que hoy en día tiene un proceso con nosotros mínimo dos años, Cova también entran en el nuevo proceso de jugadores que queremos sacar al extranjero en ventas”. Flores suma seis goles y es una de las figuras del campeonato, por lo que puede ser la próxima venta de Metropolitanos como en el pasado Daniel Pérez, otro que está en la órbita de la selección nacional como Abraham Bahachille.
La temporada anterior eliminó a una Academia Puerto Cabello en la fase previa de grupos de la Copa Sudamericana que era favorita. La situación se repitió este año contra el trabuco andino de Estudiantes de Mérida. En ambos pasó con claridad. “Era un partido que tú quieres ver a tus jugadores disfrutar, competir con uno de los más grandes del país, de nuestro fútbol y nosotros siempre estamos presentes por supuesto vamos creciendo, no por esto somos más que todos, creo que un resultado que refleja el proceso de tres años que lleva el club, desde mi llegada, de hacer el avance en todos los sentidos”, aseveró al colega Pablo Alejandro Rondón, sobre esa llave ante los rojiblancos y su proceso en el club.
En la actual campaña ha sido clave el manejo de los recursos y la gestión de un grupo joven de la mano de los veteranos. “Tiene que haber rotación por los dos torneos (Liga Futve y Copa Sudamericana. Junto con Tito (Rojas), Lemínger (Bolívar), el mismo (Irwin) Antón, los más grandes, hemos sabido llevar eso, hay buenísima relación con el cuerpo técnico, hay cosas que nosotros se las expresamos a ellos e igual a nosotros, hay un buen feed-back. Eso es lo bueno, hay buena comunicación, es un grupo muy sano, que le están saliendo las cosas, muchos jugadores jóvenes”, confesó el defensor Renier Rodríguez.
Pero todo lo hecho toma valor cuando se ve cómo han crecido de la mano Morr y Metropolitanos, un DT joven (aunque fue pieza clave del subcampeonato del mundo sub-20 como parte del cuerpo técnico de Rafael Dudamel) y un club bisoño. Sin fichajes de relumbrón, que con el pasar del tiempo se ha hecho un nombre para traer fichajes como Jefre Vargas (desde el primer momento que me nombraron a Metropolitanos no dudé en tomarla como la primera opción), Carlos Cermeño o Charlis Ortiz que en 2019 hubiese sido difícil verlos entrenar en la Universidad Santa María. Un equipo versátil que se ha paseado por el 3-4-3 o 5-3-2, 4-4-2 y 4-3-3 como esquemas tácticos. Pero sin perder los papeles. “Debemos aspirar a más y a crecer paulatinamente”, dijo el estratega a Balonazos, a principios de año.
Probablemente pasarán décadas para que Metropolitanos tenga una masa social de aficionados que se haga sentir en el estadio Olímpico. En la capital es misión imposible quitarle hinchas a un Caracas Fútbol Club repleto de estrellas, con noches mágicas de Libertadores y jugadores con trascendencia en la Vinotinto. Sin embargo, por el juego desplegado por los violetas y el buen trabajo de su departamento de prensa al hablarle a un público joven, puede ser tranquilamente el segundo equipo de todos. Un club carismático con pocos haters, en una época en la que se reparten improperios e insultos a mansalva.
Es que hasta por la tecnología apuestan con el: Rondo 2.0. ¿Cómo no tenerles estima? Aunque todo no ha sido color de rosa y a mediados de 2021 casi se rompe el vínculo, pero Juan Carlos Ferro, presidente de la institución, convenció a Morr de continuar. Un buen mercado de mitad de año corrigió y cambió el rumbo para que llegaran al puerto de la Copa Sudamericana. Todo con una cantera que no tendrá la vitrina llena de Serie Oro, Serie Élite o Liga Futve Junior, que tampoco tendrá el poder de convencimiento de Deportivo La Guaira para captar los mejores talentos jóvenes del país ni tampoco el nombre de Caracas para seducir a las nuevas joyas. Pero aun así mantiene y promueve un bloque joven, que con trabajo se abren paso en la liga y, más importante, en la selección.
Parafraseando a Cher y su “Do you believe in life after love?”, es válido preguntarse en clave Metropolitanos: “Do you believe in life after Morr?”. Un proyecto que ha crecido de la mano del portugueseño que tiene madera para dirigir un Caracas, Táchira, una Vinotinto sub-20 o en el extranjero desde ya. Pero por lo momentos es mejor no pecar de ansioso y como espectador neutral disfrutar de uno de los pocos procesos en la Liga Futve, que en 2022 ha tenido en particular poca paciencia con los DTs. Que dure lo que tenga que durar este “AMorr violeta”, porque el triunfo de un trabajo tan bien hecho repercute en el campeonato local y en la selección nacional.







