Copa America 2022: Construir desde atrás por decreto en la Vinotinto femenina

Luis Vílchez / @lvilchez8.- Una de las señas de identidad de la Vinotinto de Pamela Conti es la intención de salir desde abajo. A priori, no se rifa la pelota en la reposición de arco y la labor de Nayluisa Cáceres es conectar con las centrales, si la presión del rival es mucha abre con las laterales. Desde ahí nace el juego de una selección que no se caracteriza por posesiones largas, sino más por transiciones rápidas.
Sin perder el foco, el trabajo de Yenifer Giménez y Verónica Herrara fue notable. La dupla a lo largo del ciclo había sido “Calci” con Sonia O’neill, pero una lesión de la nacida en Canadá ha hecho que la usen más como volante, su posición natural. La bimundialista sub-17 volvió a la órbita de la selección con su llegada al fútbol profesional con el UDG Tenerife. La jugadora de Villarreal ganó un duelo individual y perdió otros dos, según Opta y Conmebol; no tuvo desafíos en el segundo piso de la cancha y tuvo tres despejes. En el caso de la ex Caracas ganó seis duelos individuales y solo perdió dos, mientras que en el apartado de los aéreos venció en dos y solo abdicó en uno; aparte tuvo tres quites, un despeje y una intercepción.
Lo primero de un defensor es defender, aunque sea una perogrullada tiene vigencia en el fútbol moderno. Ambas cumplieron en ese apartado y también en salida, donde más que jugar con botines pareció que lo hicieron con guantes por su precisión. Giménez tuvo 54 toques, dio 46 pases (71,7%), 38 cortos y ocho en largos; además de una chance creada. En el caso de Vero fueron 54 toques, un total de 43 pases (72,1%), 32 en corto y 11 en largo. El rival también juega y en muchas ocasiones aprovecharon para saltar líneas con pases directos y dejar mano a mano en par de ocasiones a las atacantes, en una Deyna Castellanos y en otra Ysaura Viso.
El lunar fue la amarilla de Giménez que se tiene que cuidar para decir presente en esa final que será el choque ante Argentina. El partido contra Perú será un choque interesante, porque las de la franja no son de presionar con muchas efectivas la salida de las centrales, pero sí les gusta amasar la pelota, parte de su ADN futbolístico como país. ¿Veremos a las centrales rompiendo líneas en conducción? ¿Habrá un juego más elaborado con más presencia del mediocampo? Interrogante que se despejarán el viernes. La buena noticia es que de una selección donde los reflectores se los roba el ataque, a excepción de Herrera que es mediática, en la última línea hay solidez y buen pie.







