La Selección Vinotinto Femenina no pudo contra el Thanos de la Copa América y cayó por 4-0

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La selección de Brasil puede robarle la frase al villano de Los Vengadores y decir “soy inevitable”. La Canarinha cuando disputa la Copa América es igual a Thanos con las seis gemas del infinito, tarde o temprano te vence. En el único multiverso donde claudicó fue en Mar de Plata 2006 contra las locales, Argentina. Por ende una derrota contra la Verdeamarela está en el presupuesto de todas las selecciones sudamericanas. Venezuela no es la excepción. Al igual que Uruguay y Argentina plantó cara por minutos, pero como si de un río desbordado, la corriente del partido se llevó por delante a la Vinotinto con un 4-0, a pesar de que al final del cotejo dejó detalles para no ensimismarse en el pesimismo.

 

El planteamiento de Pamela Conti fueron dos líneas de cuatro bien marcadas. Nayluisa Cáceres en el arco. En defensa: Nairelis Gutiérrez, Verónica Herrera, María Peraza y Michelle Romero. Un doble cinco inédito con Sonia O’neill y Maikerlin Astudillo. Por la izquierda Raiderlin Carrasco y por la derecha Ysaura Viso. Deyna Castellano como media punta y Oriana Altuve de ariete. Mucho orden y repliegue para cerrarle los espacios a Brasil. Las susceptibles a amonestaciones en el banco para no arriesgarlas en el verdadero partido clave: Argentina, el próximo jueves. La única que ingresó con posibilidad de ser suspendida fue Paola Villamizar.

 

La genialidad de Brasil no se hizo esperar con un taco, dentro del área, de Debinha que remató Adriana y salvó de forma magistral María Peraza. El escenario no intimidó a una joven Carrasco que bregó y encaró los primeros. Ninguna dejó de repetir esfuerzos. Como dijo Verónica Herrera en la rueda de prensa posterior, dieron el “150%”, una hipérbole que ha repetido Conti en varias ocasiones y la ha asimilado el grupo.

 

Los encuentros contra Brasil son como el castigo de Sísifo, no importa que tan cerca esté la piedra de llegar a la cima, siempre se regresa al punto cero. A los 21 minutos el plan de aguantar el cero se vino abajo y el arco de Nayluisa, que estuvo inmaculado ante Uruguay y Perú, fue vulnerado por un cabezazo de Bia Zaneratto, luego de un genial centro de Tamires. “El primer gol fue un error nuestro, de parte de Viso, cuando ellas aún no habían ni tirado a la portería”, explicó Conti, en la rueda de prensa.

 

 

En muchas ocasiones Deyna jugó en campo propio o en banda derecha, como demuestra su mapa de calor. Incluso, al 27’, hace un gesto con la mano para que sus compañeras salgan y la acompañen en una presión. Cuando pudieron adelantar líneas, sacaron faltas interesantes. Una de esas infracciones la consiguió Maikerlin Astudillo, que no desentona cuando tiene la oportunidad de jugar. Castellanos probó al arco y se fue por arriba. A tres minutos del final de la primera parte, otra falta la jugadora de la futbolista del Manchester City, provoca un puñetazo de Lorena Silva. La pelota le cayó a Michelle Romero, que la prendió de volea, pero no tuvo dirección. Una posición difícil de remate, pero ante Brasil se debe convertir el bronce en oro, para tener premio.

 

En la segunda parte movió el tablero: Paola Villamizar por Viso y Mariana Speckmaier por Altuve. Ficha por ficha en el campo. Pero un error en campo rival le permitió una contra a Brasil, que se trabajó entre semana y por eso en declaraciones posteriores Conti expresó su molestia. En esa corrida, Bia Zaneratto asistió a Ary Borges, que la mandó a guardar. Las amazónicas son un verdugo sin clemencia. Al primer desliz, lo hacen pagar caro. La respuesta pudo llegar en una jugada que maneja bien esta selección, pase largo a las espaldas de las centrales, al 51’, así “PV7” pudo pisar el área rival pero su chute se fue extremadamente desviado. Las criollas perdonaban más que un cura en Semana Santa y las vecinas no daban indultos.

 

Cáceres pudo aguantar un poco, al 53’, tras un tapadón contra Debinha, pero el gol de la delantera de North Carolina Courage no se hizo esperar más de seis minutos, con un centro de Antonia que desdobló por la banda. La misma Debinha puso cifras definitivas con una de esas genialidades de la Canarinha, un túnel a Peraza y luego un zapatazo. En Venezuela las modificaciones no desentonaban, pero tampoco podían aguantar la cascada que era rival.

 

Un descubrimiento de Nace un Sueño Más Allá de las Fronteras se hizo presente por Sonia O’neill, ambas debutantes en la competición, al igual que Carrasco. Luego Gabriela Angulo hizo lo propio por Nairelis Gutiérrez y Bárbara Olivieri por Deyna. En un tiro libre pasado, al 79’, Angulo estuvo cerca de empujar la pelota. Un minuto después, una pared entre las “gringas” Speckamier y Olivieri, dejó a la nacida en Texas dentro del área, no sin antes tener que luchar una pelota en el piso, con opción de pase optó por remate y la defensa repelió. Brasil sacó el pie del acelerador, pero igual recordó que estaba en partido con un travesaño, al 86’, de Angelina.

 

 

“Estoy orgullosa del gran partido (…) Entré al camerino aplaudiendo y asumo la responsabilidad de este partido”, aseveró Conti, quien resaltó que la Vinotinto terminó el partido con cuatro sub-20. “Tienen un gran futuro, esté o no esté yo, pero lo importante es que Venezuela siempre estará en alto”, soltó. Hizo hincapié en que el trámite se escapa en el complemento por el aspecto físico y dio una frase constante en ella: “Que no sean solo jugadoras sino atletas”.

 

Entre otras conclusiones aclaró: “Me quedo con el planteamiento táctico de la primera parte, donde hemos sufrido poco, hasta que las aguantamos a nivel físico. También con la actitud de buscar el gol hasta el final”. Por su parte, su colega sueca y DT de la Canarinha, Pia Sundhage, aseveró: “Fue difícil hacer el gol, Venezuela fue muy dura”, cuando le consultaron por el partido en rueda de prensa. ¿Cuánto puede afectar con respecto a la final ante la Albiceleste? “Son jugadoras profesionales, que saben que no se habla más de Brasil, esta noche pensamos en Argentina”, cerró la italiana.

 

A lo largo del torneo Brasil da la sensación de que puede caer como Goliat, pero con el pasar de los minutos chasquea los dedos como Thanos y no hay nada que hacer. Una derrota en el presupuesto, como estaban en la agenda las victorias ante Perú y Uruguay. Un calco de 2018. Ahora con mejor preparación –los rivales también tuvieron más amistosos– toca la revancha ante Argentina. ¿Romperá el techo de cristal este grupo? La respuesta se sabrá el jueves, en el peor de los casos tiene amarrado la lucha por el quinto puesto (otorga el último cupo al repechaje al Mundial), donde probablemente se plante Chile.

 

Ficha técnica:

Venezuela (0): Nayluisa Cáceres, Michelle Romero, Verónica Herrera, María Peraza, Nairelis Gutiérrez (Bárbara Olivieri 67’), Maykerlin Astudillo, Sonia O’Neill (Sabrina Araujo-Elorza 57’), Ysaura Viso (Paola Villamizar 46’), Raiderlin Carrasco, Deyna Castellanos (Gabriela Angulo 67’) y Oriana Altuve (Mariana Speckmaier 46′). DT:Pamela Conti.

Brasil (4): Lorena Da Silva, Kathellen Sousa, Rafaelle Leone (Fernanda Palermo 67’), Tamires Días, Angelina Alonso, Débora De Oliveira, Adriana Leal (Gabrielle Jordao 45’), Antonia Da Costa, Beatriz Zaneratto (Geyse Da Silva 60’), Ariadina Alves (Luana Bertolucci 60’) y Kerolin Israel (María Francelino 46’). DT: Pia Sundhage.

Goles: Beatriz Zaneratto 22’ Ariadna Borges 51’ y Debinha 58’ y 65’ (BRA)

Amonestadas: Tamires Dias 31’ y Rafaelle Leone 42’ (BRA)

Árbitra: Zulma Quiñonez (PAR)

Asistente 1: Laura Miranda (PAR)

Asistente 2: Nadia Weiler (PAR)

4ta árbitra: María Victoria Daza (COL)

Estadio: Centenario en Armenia.