Noel Sanvicente: «No hago nada en ganar la Copa América y no clasificar al Mundial”

Muchas cosas de seguro deben haber cambiado en la vida de Noel “Chita” Sanvicente desde que fue designado director técnico de la Vinotinto. Pero hay algo que se mantiene intacto en el moreno nacido en San Félix: su humildad, su don de gente, su trato amable cada vez que es requerido. Así es “Chita”, y de seguro así seguirá siendo.
Pero una cosa es ser “Chita” y otra, el entrenador. Verlo trabajar de cerca lo confirma: se integra por completo al trabajo, como un equipo. No le tiembla el pulso a la hora de reprender un jugador, sea quien sea, sin importar su rango. Para él todos son importantes e iguales entre sí.
Luego de un largo tiempo de espera, Sanvicente tomó las riendas del equipo nacional, y por esas cosas de la vida, hoy puede trabajar plácidamente con todas las comodidades del caso, como las que ofrece el Centro Nacional de Alto Rendimiento de la Federación Venezolana de Fútbol.
Sus gritos logran escucharse en la parte baja del sector Los Robles. Su piel morena, cada día más oscura, producto del fuerte sol margariteño, se esconde tras la indumentaria de entrenamiento mientras trabaja en el proyecto más ambicioso de su carrera.
Esa entrega a su trabajo, esa sed de mostrar los avances de su cuerpo técnico en la venidera edición de la Copa América Chile 2015, no le quita el sueño al entrenador nacional. Para él su objetivo otro. Uno más grande, más alto, y también, el más anhelado por el país: llevar a Venezuela al próximo Mundial. Ese es su sueño.
“Chita” creció en las polvorientas canchas de Las Américas, San Félix, donde gran parte de sus sueños era jugar algún día un Mundial de Fútbol. Ese sueño, por más que integró varias veces el seleccionado nacional, siempre recibió el “siga intentándolo”. Ahora, años luego, con la experiencia de los años y la sed de títulos como impulso, tiene la oportunidad de hacerlo como entrenador. Por eso mantiene y repite con mucha frecuencia: “no hago nada en ganar la Copa América y no clasificar al Mundial”.
“Está en nuestras manos. Es el sueño no sólo mío, sino de todo el cuerpo técnico y quisiera ser yo quien le regale ese premio a todo el pueblo de Venezuela. Nos faltó un poquitico. Debemos de exigirnos todos para lograrlo”, apuntó el entrenador guayanés.
Sanvicente toma la selección nacional en un momento especial, donde algunos de sus jugadores están por cerrar el ciclo, pero a su vez viene detrás una “manada” de chamos pidiendo a gritos su espacio en el equipo mayor. “Estoy muy tranquilo con esa situación, todavía contamos con un buen grupo de ‘veteranos’ que no sólo pueden rendir, sino que les voy a exigir y los jóvenes que poco a poco se irán sumando son los que van a sacar beneficios”, avizoró.
Un tema puntual para el entrenador es la calidad del jugador que participa en el extranjero y pide que estos no sólo se conformen con las luces foráneas, sino que marquen la diferencia en la cancha criolla.
A lo que apuesta Sanvicente es al protagonismo de los venezolanos en sus equipos. En sus ligas. «Nos conformamos con muy poquito. Apenas marcan un gol y los convertimos en grandes jugadores, pero yo no quiero eso”, confesó el director técnico, quien no vacila en afirmar que quiere jugadores de la mejor estampa latinoamericana: “como los argentinos, los brasileños, los colombianos”, especificó. Lo que quiere son jugadores élite. “Moléstese quien se moleste”.
A quienes tuvimos la suerte de verlo jugar, “Chita” fue siempre un jugador ofensivo, de rápidos desplazamientos buscando el gol y de gran despliegue físico. Algunos estiman que muchos entrenadores trasladan su estilo de juego del pasado a la forma de dirigir. “Mi estilo de juego fue uno y quizás mi forma de dirigir es otra. Yo no conozco otra fórmula que no sea trabajo, trabajo y más trabajo. Soy un formador, no un entrenador, me gusta sacarle lo máximo a los jugadores, corregirlos, para que puedan dar lo mejor de cada uno de ellos”.
Pero una cosa es entrenar a un equipo por un largo periodo, que estar en una selección y competir contra los mejores del mundo en tan corto tiempo. “Cierto, a nivel de selecciones es otra cosa, aquí juegas contra los mejores, tienes poco tiempo de preparación y no puedes cometer errores, te cuesta mucho”, mantuvo Sanvicente.
El 24 de abril Correo del Caroní informó responsablemente que la Vinotinto jugaría gran parte de sus partidos eliminatorios en Ciudad Guayana, en parte, por expreso pedido del entrenador guayanés Noel Sanvicente.
“La selección claro que jugará en Guayana, es una de nuestras sedes principales, es más, queríamos tener un partido amistoso ante de irnos a Copa América para hacer varias evaluaciones en cuanto a la logística, para ver cómo estaba el equipo, pero lamentablemente pese a los esfuerzos que se hicieron no se pudo dar y decidimos entonces irnos a Mendoza, en Argentina, para terminar este trabajo”, sostuvo el estratega.







