¿Está el Trujillanos FC listo para luchar por el ascenso?

Desde su más que lamentable descenso, Los Guerreros de la Montaña solo han tenido en la mente un objetivo: regresar a la FUTVE con los chicos grandes y demostrar que La Tierra de Santos y Sabios también es lugar para el fútbol. No obstante, el camino no ha sido nada fácil. Diversos blogs de apuestas deportivas recuentan los altibajos que el equipo ha sufrido y lo tortuoso que ha sido el sendero de vuelta a la cumbre. Y aunque los resultados del año pasado fueron cuestionables, este año Los Aurimarrón le aseguran a sus fans que finalmente van a lograr el tan anhelado asenso. Para ello, dos medidas tomadas serán clave, y por eso hoy las analizaremos.
Una pretemporada como Dios manda
Todos los aficionados al fútbol sabemos que las campañas comienzan meses antes del primer silbatazo inicial. Los equipos, sin importar a qué división pertenezcan, deben prepararse física y mentalmente desde mucho antes de los partidos oficiales, lo que por lo general involucra cosas como convocatorias, entrenamientos y por supuesto amistosos. Estos últimos sirven como una especie de termómetro que indica la condición del equipo y no solo de los individuos, además de que ofrece la oportunidad de darles a los fans una pequeña muestra de lo que está por venir y en general elevar la moral del club y sus hinchas.
En esta ocasión, el Trujillanos no escatimó en esfuerzos y fue con todo desde el principio de la pretemporada. Hasta la fecha han sido dos los partidos amistosos disputados, uno de carácter internacional y otro local, que tuvieron resultados diferentes pero igual de alentadores. El primero fue el disputado contra el equipo Sub 20 del Unión Magdalena de Colombia el pasado 15 de Enero en el José Antonio Pérez de Valera. Aunque el partido terminó en un empate 1-1, la buena cantidad de asistentes y la manera en que los dirigidos por Miguel Molina se desempeñaron contra un conjunto de talla internacional, llenan de esperanzas a Los Guerreros de la Montaña y su Tribu de hinchas.
El segundo amistoso fue contra el conjunto Somos Escuque, un equipo de la localidad trujillana del mismo nombre. La victoria 2-0 fue sin duda alguna definitiva y contundente, pero lo importante a rescatar no es solo eso, sino el compromiso que el club tiene con todo el estado y sus tradiciones, pues el partido se jugó en el marco de las festividades del Niño Jesús de Escuque, las cuales tienen una enorme importancia cultural y religiosa en todo el territorio. Abonar el terreno para revivir las barras que otrora acompañaban al equipo a todas partes es, a opinión de muchos expertos, una excelente decisión estratégica por parte de la mesa directiva y el DT.
Un buen hijo vuelve a casa
Ya mencionamos la primera medida tomada que llena a Los Guerreros de esperanza. Ahora es momento de pasar a la segunda: el regreso de Mayker González. Este defensa valerano inició su carrera profesional vistiendo la camiseta aurimarrón antes de su paso por múltiples equipos en la FUTVE. Ahora, a sus 34 años y después de su éxito moderado en el Zamora, regresa con el equipo que lo vio nacer como futbolista profesional. Según sus propias declaraciones, agradece por la oportunidad de poder volver, pero a fin de cuentas atribuye la decisión a Dios, pues considera que este es el momento propicio.
La reacción por parte de la afición fue en su mayoría positiva, sobretodo de los fanáticos de larga data. El propio González admite haberse sentido bien recibido, como en casa. Y en cuanto a sus planes profesionales, aseveró que en el futuro cercano se ve jugando de nuevo en la primera división, pero esta vez con el Trujillanos FC, por lo que trabajará en conjunto con sus compañeros para lograr tan noble anhelo.
La temporada 2023 de la FUTVE 2 está programada para iniciar a finales de febrero, sin embargo, los Guerreros de la montaña continúan su preparación sin descanso. Toda la afición venezolana también se prepara para vivir esa emoción, pero los verdaderos fanáticos del Trujillanos FC están también al pendiente de los pronósticos futbolísticos acertados, pues saben cuan fructífero apostarle al aurimarrón puede llegar a ser. No resta sino esperar a ver qué les depara el futuro.







