Falleció en Mérida Carlos Ancheta, otro grande del fútbol nacional
El fútbol venezolano sigue recibiendo tristes noticias por el fallecimiento de jugadores que marcaron épocas importantes en su transitar por las canchas nacionales. Este domingo otro uruguayo radicado desde hace muchos años en el país ha dejado de existir.
Carlos Ancheta, “Cabeza”, Tato” o “El Maestrico”, como simplemente lo apodó la fanaticada de Estudiantes de Mérida, ha fallecido en horas de la tarde noche, en la capital andina.
Ancheta de 73 años (nació en Montevideo el 4 de Julio de 1942), venía siendo aquejado de una enfermedad vascular degenerativa, razón por la que ya sus familiares no lo dejaban salir solo. Este domingo en el hospital del Seguro Social de Mérida donde estaba recluido lamentablemente dejo de existir.
Carlos llego al país para enrolarse al desaparecido equipo capitalino Unión Deportiva Canarias con el que fue campeón de Venezuela 1968 y jugó Copa libertadores en 1969 con los canarios, además de la Recopa Sudamericana. Se mantuvo el Unión Deportiva hasta que se trasladó a Mérida, en 1971 por recomendación del también uruguayo y ex arquero Manuel Arias, quien fungía como entrenador del equipo capitalino.
En 1971 se incorporó al naciente equipo Estudiantes de Mérida, junto a otros uruguayos como el arquero Crosta, los defensores Hugo Conde, Isabelino Martínez y José Prates, y el atacante José Chiazaro. Con el académico se mantiene hasta su retiro en 1978.

Se le consideró un exquisito en el mediocampo, donde jugó con José Trinidad Araque, Luís Mendoza, Richard Páez, Joel Da Oliveira “Cassiano” y Juan José Scarpeccio, entre otros. En 1972 se nacionalizó y radicó en Mérida donde vivió por 44 años.
Después de su retiro activo como jugador, siguió ligado a Estudiantes, como entrenador de Categorías Menores, Ayudante de Campo de varios entrenadores, hasta que la salud comenzó a aquejarlo.
Sus restos serán velados en la Funeraría La Patrona, Av 3 Independencia entre calles 28 y 29, en Mérida, a partir de este lunes en horas del mediodía.
Paz a sus Restos.







