Perú 2-2 Venezuela, Dos tiempos distintos y un resultado lógico

Decir que no se jugó bien en la primera parte, sería injusto para con los jugadores. Después del sofocón inicial -era de esperarse la presión peruana- que incluyó dos fallas defensivas y aciertos de Baroja, los dirigidos por Sanvicente se cogieron el balón para ellos y con paredes, triangulaciones, destellos técnicos y mucho coraje inclinaron el partido para el lado suyo.
En ese primer tiempo hubo un gol de Otero -penal cobrado de manera impecable- una atrapada del meta peruano, tres tiros de esquina y dos o tres disparos más, eran reflejo del dominio vinotinto del primer tiempo y del marcador. En las filas peruanas reinaba el desconcierto. Gran primer tiempo de todos los nuestros.
La segunda parte no pudo comenzar mejor. Un córner, un descuido en la marca por parte de los incas y un nuevo gol vinotinto, esta vez de Villanueva. Venezuela 2 Perú 0. El cuerpo técnico rival mueve sus piezas e ingresa al veterano Lobatón, quien empieza a manejar el medio campo peruano.
Venezuela no consigue el balón. El técnico argentino Gareca, se la juega sacando a Pizarro y Farfán -borrados por los venezolanos en el primer tiempo y muertos físicamente en el segundo- e ingresan Ruidiaz y a Flores, quienes frescos y habilidosos empiezan un trabajo técnico-táctico de mover constantemente el balón, lo que desconcierta y mina físicamente a los nuestros.
La vinotinto no consigue la pelota y cuando la consigue, la pierde rápidamente ya que Perú apretó y no dejaba salir a los venezolanos. Desaparecimos. Los cambios no surtieron el efecto deseado. Guerra no consiguió el diálogo necesario, no se tuvo la pelota y Peñaranda no dio una buena. A los laterales Farías y Villanueva les hacían superioridad numérica y eran rebasados con facilidad por los toques de primera y la individualidad. Lamentablemente Baroja trastabilló y no pudo controlar un balón relativamente fácil de Guerrero. 2 x 1.
La presión peruana creció. Los nuestros corrían -como jugando la gallinita- detrás de la pelota viéndola pasar. No la conseguían. Llegó el minuto 90. Cuando pensábamos que Sanvicente ordenaría meter a los 10 en el área para montar una muralla ante el arco de Baroja, no lo hizo, la defensa despejaba el balón hacia adelante, sin destino fijo y rápidamente la recuperaban los locales y metían una nueva presión.
El lateral Faría y el defensa Ángel -habían sido sometido a un gran desgaste físico y mental- son superados por los volantes y atacantes peruanos y al minuto 90+3’ llega el empate local 2 x 2. Ante la inoperancia vinotinto en el segundo tiempo y la crecida peruana, el resultado del segundo tiempo resultaba lógico.







