Los regresos: Mourinho y Sanvicente

Fútbol Sin Pausa y la Liga FutVe

 

Néstor BeaumontEn el fútbol, como en otros aspectos de la vida, no hay fórmula mágica para espantar los fantasmas de una crisis; pero, si el bote hace agua, el sentido común indica llamar al capitán que mejor conoce la tormenta. Eso explica, pensamos, los sonados retornos al banquillo que marcan el panorama balompédico internacional y local: José Mourinho hizo su regreso al camerino del mítico Real Madrid y Noel «Chita» Sanvicente se puso los guayos nuevamente con los del Caracas FC. Dos decisiones de peso directivo que priorizan la jerarquía y el recorrido por encima de la novedad. Que el asunto resulte bien es otra cosa; pero, por lo menos tienen la confianza de los que manejan el billete y quieren verle pronto “el queso a la tostada” como decimos en buen criollo.

 

El peso de los títulos en LaLiga y la Liga FUTVE

 

Las realidades y presupuestos de cada competición distan ostensiblemente, pero el paralelismo conceptual resulta idéntico. Mou aterriza en la Casa Blanca exhibiendo una vitrina impresionante con 26 títulos continentales y nacionales, listo para impregnar esa garra distintiva en un camerino exigente. Por su parte, «Chita», el técnico más ganador en la historia del balompié venezolano con sus ocho copas absolutas e igualmente coronado en Copa Venezuela, se enfunda otra vez la indumentaria del Rojo del Ávila, la institución donde labró sus mayores gestas de gloria. En ambos escenarios, la junta directiva buscó una cara conocida, respetada y con espalda ancha para apagar el fuego.

 

Mouriño y Sanvicente

 

La vigencia de Mouriño y Sanvicente en el banquillo

 

Frente a la corriente moderna que promueve entrenadores bisoños con conceptos teóricos de vanguardia, Madrid y Caracas apuestan por la vieja escuela, la vieja guardia. Ninguno de los dos estrategas pertenece a la camada joven, pero en la alta competencia el pasaporte o la cédula pasan a segundo plano cuando la trayectoria respalda cada pizarra táctica. La eterna paradoja de la juventud contra la experiencia suele ser un debate sabroso para las tribunas, aunque la efectividad al gestionar grupos bajo alta presión termina inclinando la balanza en favor de la madurez.

 

El reto de apagar la crisis con receta conocida

 

Reincidir en un club donde ya se dejó una huella profunda representa una jugada de doble filo; no se trata simplemente de apelar al sentimentalismo o a la nostalgia de la fanaticada, sino de implantar disciplina, pragmatismo y carácter de inmediato para corregir el rumbo deportivo. Tanto el timonel portugués en el Bernabéu como el guayanés en el Olímpico asumen el compromiso de rearmar equipos golpeados, confiando en que el conocimiento previo de la casa les otorgue la ventaja necesaria para devolverlos a los primeros planos. ¡Veremos!