Cáceres y Martell vivieron una pesadilla atacados por grupo de «desadaptados»

El Fútbol es claro sinónimo y reflejo de valores como disciplina, respeto, esfuerzo, ambición, trabajo en equipo, humildad y pasión; esa misma que llevó a un grupo de «seguidores» y supuestos miembros de la barra Lanceros Rojinegros a atacar al lateral derecho del Portuguesa FC Joel Cáceres, a quien casi le acaban su carrera como futbolista profesional.
«Estoy consternado por todo lo vivido (…) Estaba en la parada junto a Luis Martell y Edgar Carrillo, esperando para irme a mi casa, cuando fuimos sorprendidos por unos 30 fanáticos. Uno de ellos picó una botella y se la lanzó a Martell, quien milagrosamente salió ileso de la agresión. Yo salí corriendo pero una botella me alcanzó en la pierna, teniendo como consecuencia 16 puntos de sutura», relató Cáceres.
«La doctora ha dicho que por poco no me lesionan un tendón (…) Quiero irme a Barquisimeto, estar con mi familia, alejarme de todo peligro, no quiero seguir arriesgando mi vida (…) Las cosas se fueron al extremo, por poco me dejan sin jugar al fútbol, sin mi profesión, pero Dios es más grande que todo y me recuperaré», afirmó el joven lateral, quien dejó entrever un posible cambio de aires al final del Torneo Apertura; «ya veré si me quedo o me voy».
Ante la justicia
Tras la repudiable acción, funcionarios de la Policía del estado Portuguesa (PEP), lograron aprehender a once de los presuntos agresores. Trascendió que los detenidos responden a los nombres de José Arévalo Rodríguez (21), Eliécer David García (18), Antonio Prado Ruiz (28), Darwin Miguel Colmenárez (18), Franklin Javier Muñoz (19), Alirio Chirinos Rodríguez (19), Peter Hebert Turipe Rojas (25), Domingo Heredia Garrido (37), y tres adolescentes identificados como Iván N.H. (16), César F. (16) y Daniel R.A. (15).
Todos estos individuos, a los que además les incautaron piedras y otros objetos, se encuentran a la orden del Ministerio Público.
Antecedentes
Lo ocurrido con Cáceres y Martell es un hecho que no escapa a la actual situación deportiva que vive el Portuguesa FC, equipo que lucha por salir de los últimos puestos de clasificación, pese a que, según testimonios de periodistas en formación y vinculados al club, el rojinegro practica el «juego del tiki-taka» (en alusión al fútbol que llevó a España a coronarse campeona del mundo en 2010).
Dichos resultados, sumados a denuncias realizadas por fanáticos en redes sociales, fustigando el comportamiento extradeportivo de algunos jugadores del club, derivaron en una «guerra» entre miembros de la Barra Lanceros y miembros de la plantilla del pentacampeón nacional.
Una vez más los ojos del fútbol nacional se centran sobre el Portuguesa FC para hablar de hechos violentos. El pasado 17 de abril contra Ureña SC, un grupo de la barra Lanceros Rojinegros invadió el gramado del estadio General José Antonio Páez, para exigirles a los jugadores mayor compromiso por los colores que representan.
Incluso, tras finalizar el duelo, miembros de la barra agredieron verbalmente a algunos jugadores del Penta, una situación que presagiaba lo vivido por Cáceres, Carrillo y Martell. «Nos comenzaron a insultar, pero por suerte no pasó de allí», comentó un jugador del Penta, quien pidió confidencialidad por temor a algún tipo de represalias.

Las dos caras de la moneda
Pero toda moneda tiene dos caras, y fue así como días después del partido contra Ureña SC, la cuenta twitter oficial de la Barra Lanceros Rojinegros, comunicó que «En vez de retar a la hinchada y envalentonarse, deberían respetar a la institución que tiene 44 años y mucho por decir. Si quieren respeto… Ganenlo con sudor, con garras, con profesionalismo. Ustedes se van nosotros quedamos, por siempre y para siempre…», mensaje que dejaba en claro que algo no andaba bien.
Los malos resultados del Torneo Apertura continuarían, y fue entonces cuando nuevamente de local y tras el empatar (0-0) ante Monagas SC (24 de abril), un grupo de fanáticos se increpó con el delantero Edgar Carrillo, a tal punto de que fue necesaria la intervención de jugadores del equipo visitante para que no se formara una gresca.
Pero ante dicha situación nadie tomó la sartén por el mango. La directiva no emitió comunicado alguno, ni hizo algún llamamiento público para calmar las aguas de una situación que lamentablemente hizo erupción el pasado domingo.
«La solución no es la violencia, si los resultados no se dan, deben estar para apoyarnos (…) No guardo rencor ni tengo rabia a mis agresores, solo puedo decirles que deben recapacitar. Gracias a Dios la cosa fue peor», concluyó Cáceres.
Comunicado oficial
Pese a que la mayoría de los medios de comunicación esperaban una rueda de prensa, la junta directiva del Portuguesa FC, encabezada por el presidente Generoso Mazzocca, emitió este lunes un comunicado donde se unieron al repudio y rechazo colectivo por «las agresiones físicas de las que fueron víctimas los futbolistas Joel Cáceres, Luis Martell y Edgar Carrillo (…) Con mucha tristeza e indignación, pero con contundencia queremos rechazar de forma categórica las agresiones cobardes y miserables de algunos supuestos integrantes de la Barra», rezaba parte del texto.
De la misma manera, la institución rojinegra señaló que «está estudiando la posibilidad, en consulta con la Asociación de Clubes y la Federación Venezolana de Fútbol; de negarle el acceso a la Barra Lanceros Rojinegros por el Torneo Clausura 2016. También se tomarán medidas en contra de todas las personas que generan violencia en el estadio JAP», sostiene el comunicado.
Para finalizar, dejaron en claro que «a partir de la presente fecha, el Portuguesa FC de manera institucional desconoce, cualquier tipo de relación con los integrantes de la Barra Lanceros Rojinegros».







