El fogueó internacional, la mejor preparación de la Vinotinto Sub 20

 

 

Por Luis Vílchez @lvilchez8.- Los subcampeones del mundo sub-20 lograron una gesta histórica en Corea del Sur, el año pasado. Pero ese éxito no surgió por obra del azar, la combinación de un talento excepcional o la sapiencia de Rafael Dudamel. Todos esos factores influyeron en mayor o menor medida. Pero el trabajo previo fue la base de ese hito.

 

Más de 20 módulos conformó la preparación, pero no solo los entrenamientos bastan. El roce internacional es lo que da el plus a la selecciones de cara a un Sudamericano y un Mundial. Esa generación ganó el cuadrangular en Perú y llegó a las semifinales del Cotif, en España.

 

El actual proceso que tiene como meta clasificar al Mundial de Polinia 2019 sigue la misma ruta. Con Rafael Dudamel al frente, ya tuvieron par de encuentros contra Colombia. Esta fecha FIFA sirvió para ir a un cuadrangular en Asunción con tres selecciones que participaron en el pasado Mundial sub-17 de la India y ahora son sub-20: Chile (fase de grupos), Paraguay (octavos) y Japón (octavos). Allí la Vinotinto empató 1 a 1 contra Paraguay, ganó en penales; igualó 3 a 3 ante Japón, cayó en penales; y resbaló 1 a 0 versus Chile.

 

 

El torneo tuvo el plus de ser sub-21, por lo cual sirvió para arropar de minutos a Ronaldo Lucena, Nahuel Ferraresi y Ronaldo Chacón, quien incluso marcó ante los nipones, ambos subcampeones del Mundo, sin mucha regularidad en sus clubes: Atlético Nacional (Colombia), Torque (Uruguay) y Senica (Eslovaquia). También fue útil para que Dudamel viera a Fernando Macías (Rayo Vallecano, España), quien marcó el penal decisivo ante Paraguay, y Santiago Herrera (UCLA, Estados Unidos).

 

Miguel Silva aprovechó para sembrar la duda entre él y Carlos Olses, incluso detuvo dos penales en la tanda contra los guaraníes. Samuel Sosa tomó la batuta y, a pesar de no tener minutos en el primer equipo de Talleres, marcó un tanto ante Paraguay e incluso en la tanda ante Japón picó el suyo, demostrando su calidad y confianza.

 

También marcaron Ignacio Anzola y Brayan Palmezano. Mientras que, Christian Makoun fue el único (sacando al portero Silva) que fue titular todos los cotejos y lo hizo de central, por más que su posición natural es de «5».

 

Este es apenas el inicio de una serie de microciclos con bastante rodaje internacional. La gasolina de un sueño mundialista, que fundamentado en el trabajo puede reeditarse.