La admiración del joven Sebastián Ramírez por Erick «Chiki» Silva

Prensa Libertador FC. El fútbol genera conexiones poderosas de amistad y solidaridad entre los jugadores y aficionados que regalan momentos mágicos de absoluta comunión, como el que protagonizaron Erick “Chiki” Silva y Sebastián Ramírez, el más ferviente admirador del juego irreverente del volante creativo de Libertador FC.
La admiración de Sebastián por Chiqui Silva surgió el año pasado, cuando Libertador visitó a Atlético Furrial en al cuadrangular semifinal de la tercera división. “Le gustó la forma como yo jugaba, y al terminar el partido me pidió que nos tomáramos una foto”, recuerda el camiseta 10 del cuadro alado el origen de la amistad que nació en el choque en el que Libertador cayó 3-1 en el Comanche Bottini de Maturín.
Desde entonces, Sebastián comenzó a seguir a Chiki en sus redes sociales y le enviaba mensajes de apoyo. “Siempre ha estado pendiente de mis partidos, y si no me convocaban me preguntaba qué había pasado. Quería conocerme y me dijo que cuando Atlético Furrial viniera a Caracas, él vendría con su mamá para cumplir con ese sueño de conocerme”, abundó el pequeño y habilidoso mediocampista.
Pero cuando Furrial visitó a Libertador el domingo 8 de abril en la décima jornada del torneo Apertura el encuentro entre el futbolista y su fanático número uno no se dio. “No pudimos vernos y me escribió que estaba triste, porque no habíamos podido conversar. Me dijo que era un ejemplo para él y que quería ser como yo en la cancha, porque también juega fútbol”.

Así que el anhelado encuentro se postergó hasta el pasado domingo. Libertador devolvió la visita a Furrial en el estadio Monumental de Maturín, donde los alados ganaron 1-3 con tres tantos de Omar Perdomo.
“Cuando terminó el juego, Sebastián fue a buscarme al camerino y finalmente nos conocimos. Intercambiamos unas breves palabras y sentí la emoción de este chamo. Se puso a llorar de la alegría. Yo volví al camerino y le pedí que me esperara afuera, pero cuando lo fui a buscar ya no estaba”, rebobinó Silva lo ocurrido el domingo.
Entonces el jugador encontró a Sebastián y decidió entregarle el mejor y más útil de los recuerdos. “Me pregunté qué era lo mejor que podría darle a Sebastián para ayudarlo a ser una buena persona y un mejor jugador que yo. Eso me motivó a regalare mis tacos con una condición. Le hice prometer que los cuidara, que le diera buen uso para que llegue a un gran equipo”.
En agradecimiento por este regalo, Sebastián envió más tarde un mensaje de texto a Chiki que lo conmovió. “Hola mi crack, gracias por los tacos, en verdad te lo agradezco de corazón…gracias por cada palabra y cada gesto hacia mí, eres super humilde quiero llegar a ser como tú con ese gran corazón, Chiki eres el mejor”.
Para el camiseta 10, el respeto por su juego y la admiración que le ha mostrado Sebastián es uno de los mejores premios que le ha dado el fútbol. “Al final de todo uno se queda con los recuerdos y esos pequeños detalles le marcan la vida a uno”, recalcó el jugador que llevará tatuada para siempre en su memoria las lágrimas de un chico de 12 años que lo idolatra.







