Ni con un Lamborghini en la puerta

El nuevo jerarca de la FIFA, Gianni Infantino, va camino a convertirse en la versión global del novísimo Cristóbal Colón. Después de haber visto el inaugural 5 x 0 de Rusia sobre Arabia Saudita, con un nivel tan paupérrimo de fútbol, nos imaginamos lo que será en el futuro un Mundial con 48 equipos y 80 partidos a partir de 2026.
Será como la celebración del Día de La Raza, con una gran feria de comida en la puerta de los estadios, con muchos bailes típicos y cervezas, en el que habrá que advertirles a los fanáticos que se apuren porque ya va a comenzar el partido.
Algo hay que hacer para que a una cita de esta magnitud acudan los mejores del mundo. La medida es buena para Conmebol, porque con 6 equipos directos, apenas se quedarán cuatro eliminados en Suramérica, que estoy seguro son mejores que todos los equipos de Asia u Oceanía.
Ni con un Lamborghini de premio, estos jugadores árabes podrán ganar un partido, aunque increíblemente tuvieron mayor posesión que los rusos, un equipo rudimentario que cogió mango bajito y con ese apabullante marcador dio un paso grande para la segunda fase, para contentura del duro Putín.
No sé si por cuestiones religiosas y sus ayunos, estos árabes se degradaron futbolísticamente. Pero alguna vez, cuando llevaban a los brasileños para que los asesoraran y pulieran en las tabelinhas y la folha seca, como también lo hicieron los africanos, jugaban un poquito mejor.
Ahora llevan a Maradona para que les meta el dedo en el ojo y le rompa las pelotas con sus caprichos. Están enganchando igualmente a los grandes jugadores que están de retirada para que vayan a quemar sus últimos cartuchos y terminar forrados de billetes en el final de su ciclo. Esto no es malo.
En tanto, los jeques se mantienen pervirtiendo el mercado futbolístico comprando equipos en todas partes, mientras en sus países asisten con una venda en los ojos para no ver el horror del fútbol que practican.
Creo sospechar que los sauditas compraron el boleto de la clasificación a Rusia.
Grande, Infantino, que Cristóbal Colón ni que Marco Polo…, el ilustre mercader y viajero veneciano, a quien el mundo occidental le atribuye el descubrimiento de Asia Oriental y China…







