El VAR lo inventó un merideño!

¡No!…… ¡No fueron ustedes los que inventaron el VAR! Realmente fue el Herenio con un chiflio (como le decimos en mi pueblo al sonido del pito). ¡Digan la verdad! paguen los derechos si es posible…… pero no me vengan con el cuentico señores de FIFA que fueron ustedes. ……
Ustedes, no son dueños ni de la invención del VAR, ni de ese momento de agüita fría que recorre el cuerpo mientras se confirma o rechaza una decisión, ni tampoco dueños de los rezos de las viejitas, ni las cadenas de oración de los ateos previo a las decisiones de los árbitros.
Tampoco fueron los de la NFL, quienes desde hace años usan el video para apoyar el arbitraje en el fútbol americano, a ellos no les digo nada, ¡No me interesan! Pero a ustedes ¡Sí! Señores de la FIFA. Ya se le han discutido muchas patentes, pero la del VAR, ni esa sensación extraña…… ¡Sí se las discuto! porque no es justo que no le den ningún tipo de crédito al pana Herenio.
Uno cree en el buen juicio de los árbitros, pero en realidad el VAR está diseñado para que el tipo que está parado con el audífono dentro de la sala técnica, se comunique con las casas de apuesta y le pregunten que hace mas caja para ellos…. Sí un gol de Irán al minuto 90 contra Portugal o dejar la vaina como está.
Los portugueses por su lado, saben que ese gol los minimiza, sin embargo avanzan a octavos. Y aunque yo no sea ni iraní ni portugues, esa sensación de la amarga espera por la decisión del árbitro, yo… ya la viví. Que no me digan que no los entiendo. Que no me digan que no lo entendería jamás hasta que mi Venezuela querida no asista a un evento mundialistas de esta clase. Que ni se les ocurra decir yo no conozco esa terrible sensación del VAR.
Porque fue aquel día, no era un juego cualquiera, era el juego mío en el equipo infantil de La Placita, el primer equipo que amé, el mejor equipo de Pueblo Llano, el único tricampeón de manera consecutiva, el único del pueblo que no se defecó ante DISLOVAR (una semi selección de Barinas de Futsal) un 31 de diciembre de 1989 con aquel memorable 5 – 5 . Pero no me refiero a ese juego memorable, sino a otro, el día en que fui testigo y perjudicado por la invención del VAR a inicios de los años 90.
No puedo olvidar ese primer uniforme. El memorable “franela blanca con short azul”. Yo…… tenía el número 2, hecho con marcador en la espalda. Un 2 maltrecho pero sudado y al frente el escudo en forma de balón en el lado izquierdo del pecho.
Tampoco puedo olvidar la instancia. Era un juego amistoso …..pero como Riquelme…… para mí no había juego amistoso, quería ganar todo. Tampoco puedo olvidar el escenario, que era la calle norte de la Plaza Bolívar del pueblo. No había cancha que soportara tanta pasión, ni gobierno que nos entendiera. Tampoco puedo olvidar al inventor del VAR, un chamo de unos dos años mas que nosotros pero con el compromiso de pitar bien esa vaina ante un gentío que siempre se reunía los domingos en la tarde en la Plaza Bolívar.
No recuerdo el resultado del momento, ni tampoco el final. Pero yo, como defensa ¡Era un duro!!!!!! es decir echaba mas pata que el portugués Pepe cuando está arrecho. ……Pero esa jugada, ya no era el quiebra rodillas de Pepe, !No! Me transformé en el exquisito Roberto Carlos. Me sobraba ¡Calidad! ¡Buena Pegada! ¡Subía! ¡Bajaba! y en una de esas, – ustedes no me lo van a creer – Recupero un balón,….. avanzo a mitad de cancha, lanzo la pelota a espacio vacío y aparece uno de los delanteros y aunque no recuerde quien era el 9, éste se lanza en busca de la pelota para encarar al arco. ¡Era una asistencia fenomenal!.. Colocada casi que con las manos para que el delantero se acomodara para una selfie, se luciera con bailecito incluido porque se la dejé ¡En bandeja de plata!…… y detengo mi carrera para mirar el espectáculo….
Justo antes de pegar el puntillazo para el gol, el puntillazo para la gloria y mientras pensaba como le iba a contar a su mamá que había hecho un golazo, aparece Herenio, el referee de aquella tarde, y con el sonido del pito detiene el juego.
Nosotros nos quedamos atónitos, mirando al referee… ¿Por qué pitó? ¿Qué hicimos mal? Entonces aparece esa sensación que tuvieron los iraníes y portugueses 25 años después. Esa sensación que comenzaba cuando el árbitro caminaba a un costado de la cancha a ver las pantallas de televisión y esperar la decisión. A nosotros no nos sacaba de un mundial, pero estaba en contra de la justicia divina, de la justicia en la cancha, del gol de la tarde, de mi jugada memorable, del cuento a la mamá del 9.
Herenio, entonces creador del VAR en el año 1990 en medio de una montaña merideña, se quita el pito de la boca, mira a alguien que estaba fuera del campo, se acerca a él y se empieza a reír.
El no tuvo que mirar pantallas, ni sondear las casas de apuesta, tampoco hablar con un árbitro por audífono, si no que se dirige a nosotros y nos dice……… “Se me salió un chiflio”….
Comenatrios a @jesusalfredosp







