Metropolitanos se despide de la Santa María recibiendo al Dvo Táchira

Por Miguel Santana @santanadeportes.- Metropolitanos se enfoca en escribir una nueva página en su transitar por el Torneo Clausura 2018, cuando este miércoles 19 de septiembre, a las 3:30 de la tarde y por la jornada 10, reciba al Deportivo Táchira en cancha de la Universidad Santa María, donde los caraqueños buscarán una victoria que les permita realizar dos cosas: acercarse a la Liguilla y alejarse del descenso.
Este será el último compromiso que los violetas llevarán a cabo en el recinto deportivo usemista, pues a partir del domingo 30, serán locales frente a Zamora en el Estadio Olímpico de la UCV, donde harán de locales por lo que resta de campeonato, así como también en próximas competiciones, tratando así de despedirse por lo más alto, doblegando al elenco atigrado, que viene de empatar 1-1 contra Zamora en su más reciente confrontación, con Johan Moreno expulsado.
A pesar de no tenerlas todas consigo en los últimos choques, la unión del grupo permanece intacta, sabiendo que, a partir de este juego, cada uno de los encuentros será visto como si se tratase de una final, manteniendo firme el propósito de ingresar entre los mejores ocho equipos del campeonato, para así optar por ser monarcas, siempre teniendo en consideración que para ello es importante ganar en su suelo.
Dos veces, Metropolitanos ha vencido al apodado “Carrusel Aurinegro”, el domingo 26 de octubre de 2014 con tanto de Jorge Rojas, y el miércoles 18 de noviembre de 2015, con tantos de David Centeno, Juan García Reyes y Guillermo Fernández, en un recordado careo que finalizó 2-3. La última visita andina a territorio capitalino fue fructífera para los fronterizos, quienes el 7 de mayo de 2017 triunfaron 0-1 con tanto de José Rafael Reyes, teniendo ahora la difícil tarea de exhibirse en zona avileña.
Luego de este partido, los de la metrópolis comenzarán rápidamente a prepararse para viajar en dirección a la ciudad de Maracaibo, para visitar al Zulia F,C. con la misión de regresar a casa sonriendo, no sin antes hacerlo en su pequeño fortín.







