Parámetros en la Comunicación Árbitros-Jugadores

 

 

La comunicación entre los Árbitros y los jugadores siempre ha sido un tema interesante de abordar, en especial para el fanático que asiste a los juegos o para aquel quien lo observa por televisión, son muchas las situaciones que se presentan a lo largo de un partido y no todas necesariamente deben ser explicadas por el conjunto arbitral.

 

En este sentido, la Comisión de Árbitros de la FIFA, ha dado lineamientos para que exista una comunicación más asertiva entre los protagonistas del espectáculo y entre quienes les toca impartir justicia y sin duda, la primera línea de trabajo es el respeto que debe existir entre las partes, como en toda relación humana, sino existe respeto, difícilmente se podrá tener una comunicación fluida y fructífera.

 

Siguiendo este orden de ideas, podemos indicar que existen parámetros los cuales forman parte de la comunicación y entre los que se destacan la ubicación en el campo, el tono de voz, la frecuencia con el cual se utiliza el pito y el lenguaje corporal interrelacionados entre sí.

 

La ubicación en el campo de juego es quizás el vector clave, para una buena comunicación no verbal, entre jueces y jugadores, mientras el Principal este más cerca de la jugada y los Asistentes, estén mejor ubicados siempre en línea con el penúltimo defensor, no hay manera de refutar las decisiones arbitrales, pues siempre tendrán un altísimo porcentaje de acierto.

 

Otro parámetro, éste vinculado a la comunicación verbal, es el tono de voz a la hora de comunicar y explicar una determinada infracción en el campo de juego, el Árbitro como buen Juez debe ser sosegado y firme, al momento de ser inquirido por la contraparte, y con una postura corporal correcta, es decir, mirar de frente al jugador, hablándole con firmeza y propiedad, no desviando la mirada hacia otro lugar, el jugador debe conocer la razón por la cual fue amonestado o expulsado y nada mejor que transmitir el mensaje de manera segura y confiada; el tono de voz juega también un papel importante al momento de transmitir el mensaje, no por ser firme se debe ser violento o altisonante, ni querer estar por encima en una relación de comunicación la cual “debería ser” igualitaria, aunque quienes hemos estado en un campo de juego, sabemos que las protestas con razón o sin ella, forman parte del fútbol.

 

La frecuencia con la cual se utiliza el pito en el desarrollo de encuentro es un elemento clave, entre otras razones porque los árbitros debemos pasar desapercibidos, y mientras el pito menos se oiga en el campo de juego, indica que el juego es más fluido y transparente a los ojos de quienes lo presencian; pero cuando un árbitro se vale del pito para comunicarse con los jugadores, existe una alta posibilidad de rechazo, ya que es el pito quien habla y eso exacerba los ánimos e indica que hay una alta aplicación del reglamento; sin aplicar los puentes comunicacionales necesarios en este tipo de relación.

 

Es importante destacar que existen las llamadas “máximas” en el Arbitraje y una de ellas está precisamente vinculada a la comunicación y la cual que los diez primeros minutos y los diez últimos del juego, son del Juez Principal, ya que en esos momentos es cuando debe demostrar, mando y ecuanimidad en la aplicación del reglamento, en el resto del tiempo según esta “máxima”, el juego y los jugadores fluirán por sentirse en la confianza de estar en presencia de un árbitro quien aplica el reglamento sin parcialidades, como indique esta es una recomendación, la cual no necesariamente aplica para todos los juegos, pues cada encuentro es una historia diferente.

 

El otro parámetro y no menos importante dentro de la comunicación en el campo de juego es el Lenguaje Corporal, el cual está compuesto de varios factores, entre ellos se destacan aquellos mensajes transmitidos por medio de señas y movimientos del cuerpo, los cuales transmiten un mensaje de credibilidad y justicia, logrando mantener un dominio del partido en la parte técnica y disciplinaria y por ende sus decisiones serán más acertadas, de igual manera, el Colegiado debe respetar los espacios físicos de los jugadores, al momento de hacer una indicación reglamentaria, al comunicarse y en especial al momento de mostrar las tarjetas; la proximidad en el espacio es esa distancia a la cual debe comunicarse y esta varía de acuerdo a la situación y al momento del juego, el Árbitro siempre deberá ser categórico cuando debe aplicar el reglamento, sin que esto signifique una agresión al espacio propio del jugador, por lo cual se recomienda que la distancia ideal tanto para dirigirse a los jugadores, bien sea por una indicación en particular o para mostrar una tarjeta debe ser de un metro aproximadamente, este respeto al espacio debe estar acompañado, por una forma correcta en su postura física, en el contacto visual, en el uso de la manos, en  la inflexión y el volumen de la voz.

 

Para finalizar, debemos destacar que debe existir una disposición a llevar el mensaje de manera clara y contundente, explicando no sólo al interlocutor, sino que sea gráficamente percibido por el público en general, con la intención de evitar que haya malos entendidos y ni segundas o terceras interpretaciones, al ser correcto y directo al aplicar el reglamento, y evitando de esta manera los diálogos y explicaciones innecesarias.

 

Los árbitros deben aprender y saber explotar esas habilidades para aumentar su credibilidad y lograr respeto; cuando no hay una buena comunicación con los deportistas estos lo detectan y se generan conflictos.

. ….Definitivamente no es fácil ser Árbitro….

lenindavidrodriguez@gmail.com y Twitter: @leninarbitro