El Equipo de la década

 

 

Para empezar, debo reconocer que escribir con imparcialidad sobre el Zamora FC me cuesta. Quienes me conocen y/o me leen, saben que soy un gran seguidor del ‘blanquinegro’, equipo de mi ciudad natal y al cual pertenecí alguna vez. Sin embargo, exaltar las virtudes de la institución es más un reconocimiento que un ejercicio de autosatisfacción.

 

Una docena de años en Primera División. 13 finales, 10 victorias, incluidos 4 campeonatos absolutos entre 2013 y 2018. Una sede deportiva construida gracias a la frecuente participación en Copas Internacionales y a la venta de jugadores al exterior. Futbolistas que, por cierto, han formado parte de una cantera también exitosa en cuanto a triunfos.

 

La apuesta a la juventud (aunque suene a cliché) ha llevado a que la gerencia zamorana no se ‘engolosine’ por grandes nombres y el resultado ha sido plantillas renovadas cada temporada pero con una filosofía sólida y clara, producto de un proyecto institucional que bien podría ser imitado por cualquier equipo del fútbol nacional.

 

Zamora se elevó a la cúspide de los multicampeones venezolanos esta semana. La cuarta estrella tuvo como víctima al Deportivo Lara, un equipo también constante en la lucha de títulos, pero que pagó caro su falta de atrevimiento durante ambos encuentros. Eso y que de esa cantera prodigiosa siempre salen figuras (Gallardo, Ramírez) y otros llegan para recibir oportunidades y triunfan (Uribe, Rojas, Romero).

 

 

La verticalidad, el pase preciso y una defensa bien organizada por el capitán, Nacho González, le dan esa cuota de experiencia, balance necesario en todo plantel. Lo de González es otro episodio exitoso en los centrales que asiduamente el Zamora ha importado desde Uruguay. Casos como Rodrigo Gómez o Nelson Semperena son bien recordados en Barinas.

 

Hablando de historia, la semilla triunfadora viene desde tiempos de Darío Martínez, quien subió al equipo desde Segunda División para llevarlo a Copa Suramericana. Luego apareció ‘Chuy’ Vera para conseguir el primer torneo corto y el posterior debut en Libertadores.

 

Más tarde apareció el laureado Noel Sanvicente, quien prolongó su racha y no solo le dio las primeras dos estrellas al equipos, sino tambien sembró las bases de esa estructura que hoy rinde frutos. El tercer campeonato llegó de la mano de Francesco Stifano y el mas reciente, a través del humilde y muy trabajador Alí Cañas.

 

El buen trabajo rinde sus frutos y en Zamora lo tienen claro, por tanto los éxitos deben seguir, y prolongarse en Copa Libertadores, la gran deuda en lo deportivo. Mientras tanto, el ‘blanquinegro’ seguirá dando de qué hablar y el Fútbol Venezolano definirá su protagonismo en Barinas, como ya es costumbre.

 

Hasta la próxima. Comentarios a @mbellog