Cuanto corren los Árbitros

 

 

En fecha reciente un amigo me abordó, para preguntarme cuanto era el promedio de kilómetros recorridos por un Árbitro en un juego de Primera Categoría, partiendo del principio que es el nivel del fútbol más exigentes, le respondí que el promedio según estudio se ubica entre los 12 y los 15 kilómetros, para los Árbitros y entre 5 y 7 Kilómetros para los Árbitros Asistentes, mejor conocidos en la jerga popular coloquial como los “Jueces de Línea”.

 

Ahora bien, si hacemos el paralelismo con los jugadores, algunos están en un promedio similar y en contados casos más altos, con exigencias completamente distintas, pues son movilizaciones en el campo de juego con objetivos diferentes, la comparación es para que tengamos un punto de referencia y veamos cuan exigente es para el grupo Arbitral, impartir justicia en un partido, pues la condición física está íntimamente vinculada al resultado de la acertada aplicación del reglamento.

 

Sin entrar en controversia sobre este tema; pero lo cierto es que para un árbitro el estado físico es fundamental para estar cerca de la jugada y de esta forma poder resolver técnica y disciplinariamente cualquier infracción en segundos. Para ello, los colegiados deben tener una capacidad física para desplazarse durante todo el encuentro y para eso cuentan con un programa de entrenamientos el cual está estructurado para hacer de 4 a 5 sesiones semanales, más el partido. Ahora bien, si a ese esfuerzo, le agregamos los sprints o piques, que alcanzan un promedio entre 45 y 50 veces por partido, más la cantidad de veces que tiene que correr de espalda o de manera lateral, entenderemos que el desgaste físico, es muy alto.

 

Antes, la FIFA consideraba que el árbitro de nivel internacional demostraba una buena capacidad física solo con superar el Test de Cooper; actualmente, las pruebas físicas establecidas son un filtro, el cual busca garantizar que los árbitros que las aprueben no tendrán ningún problema para dirigir encuentros acordes al nuevo ritmo exigido en las competencias, para ello en el año 2007, lanzó el Programa de Asistencia al Arbitraje, en el cual se indica que el entrenamiento del árbitro debe ser siempre supervisado por algún especialista, con la intención que este acondicionamiento físico se aplique en forma personalizada, evitando con ello alguna posible lesión. El programa también cubre la técnica, el reglamento y el aspecto. En este sentido, las Comisiones Arbitrales de las diferentes Federaciones hacen cumplir a sus afiliados, un estricto programa de preparación física, en el cual el nivel de exigencia no se detiene, pues se parte que cualquier Colegiado  debe estar preparado y mantener un nivel de condición física, el cual les permita dirigir encuentros de alto nivel competitivo como la Copa del Mundo y otros torneos internacionales.

 

Este principio es una constante, los cuales son revisados ya no sólo trimestralmente, sino que existen planes de trabajo, para alcanzar metas mensuales, producto de una programación semanal, evaluando las cargas y cualidades físicas, que se manifiestan en un partido tales como: capacidad de aceleración, velocidad, agilidad, resistencia, entre otras; para ir aumentando la intensidad progresivamente, con la intención de mantener durante toda una temporada una óptima condición física, razón por la cual, han llegado  a ser catalogados como Atletas de Alta Competencia.

 

Ahora bien, sólo hemos detallado muy esquemáticamente todo lo vinculado al desgaste físico que en su preparación tiene un Árbitro, pero si a lo anteriormente expuesto, se le agrega la responsabilidad de aplicar las reglas del juego, teniendo que tomar decisiones acertadas en un lapso promedio no mayor de dos segundos; controlando no sólo a los 22 jugadores, sino también a los jugadores en la banca, a los DT y sus ayudantes y por supuesto, un público vehemente, quien siempre responsabiliza de lo malo que le pasa a su equipo a los Árbitros; si a ese cóctel, le agregamos condiciones de traslado y logística en líneas generales deficientes e ingresos económicos pírricos por partidos, en comparación a lo que ganan los protagonistas del espectáculo.

 

Creo que si iniciamos esta columna con una interrogante, para finalizar en esa misma tónica, la pregunta que nos debemos hacer es: ¿Por qué un ser humano escoge ser Árbitro de Fútbol?, les respondo, esta es una carrera en la cual hay que tener Vocación, para dedicarse a ella, así como los maestros y los Religiosos, aunque en ésta sólo quedan satisfacciones personales y grupales, las cuales son compartidas con tus otros compañeros árbitros; sin esperar el reconocimiento público, pues nunca verán una entrega del Silbato de Oro, como si lo ven cuando al mejor jugador del mundo le entregan el Balón de Oro, aunque suene contradictorio pues destacan la individualidad en un juego en equipo… los árbitros siempre serán marginados, sólo por el hecho de haber tomado la decisión de querer aplicar justicia en un deporte, eso sí, no en cualquier deporte, sino en el más universal de los deportes y el cual espero hasta junio de 2018, en el desarrollo del Mundial Rusia 2018, más de 150 años después de la publicación de sus reglas, fue cuando se le permitió a esta especie única del género humano, el apoyo tecnológico a través del VAR, el cual ha traído consigo una aplicación y valga la redundancia, más justa de la justicia.

 

Para finalizar, quizás podamos encerrar toda esta explicación en una frase, que una vez dijo el periodista Martín Ainstein: “Los Árbitros son culpables de todo, Ídolos de nadie”.

 

. ….Definitivamente no es fácil ser Árbitro….

lenindavidrodriguez@gmail.com y Twitter:@leninarbitro