Vuelve la Vinotinto a España

Vuelven los partidos internacionales de selecciones y la Vinotinto jugará de nuevo en España. El inicio del calendario lo enfrenta ante una Argentina en reconstrucción, pero a la que vuelve el super astro Lionel Messi. Un gran reto sin duda para los de Dudamel, quien también intenta darle forma a un equipo regular.
La convocatoria, como siempre, genera polémicas, como el regreso inesperado de Luis Manuel Seijas y la no llamada de Rómulo Otero. Del otro lado aparecen nombres interesantes como Jhonder Cádiz y Fernando Aristeguieta, ambos con buen momento en sus equipos.
Entre los fijos, Rondón -actualmente goleando con frecuencia en Inglaterra- y Josef Martínez haciendo lo propio en la MSL, son las armas de ataque de un equipo que, precisamente carece de gol. Esperemos que Dudamel lo haya entendido y empiece a probar esquemas a modo de plan B o C.
Luego de Argentina, la selección regional de Cataluña será el rival y, aunque no sea un partido oficial, de mas está decir el plantel que puede ofrecer esta Comunidad autónoma de España para enfrentar a Venezuela. El calendario previo a la Copa América es interesante y hasta se vislumbra un partido en suelo patrio, donde no se juega desde 2017
LA DIGNIDAD POR ENCIMA
Aunque ya pasaron varios días, bien vale la pena recordar el gesto hecho entre los jugadores de Zulia FC y Caracas FC en Maracaibo. Un reclamo justo y necesario ante un fútbol castigado, pero sobre todo ante un país vilipendiado por una situación socioeconómica inédita y crítica.
La lección de ambos planteles fue digna de aplausos y sirvió para entender que la dignidad no se negocia. Si la Liga FutVe, la Asociación de Jugadores y la propia FVF hicieron caso omiso de las consecuencias arrojadas por el mega apagón, los futbolistas sí les recordaron con claridad que ellos también son ciudadanos y que sufren los embates del país.
El reclamo debería mantenerse en vigor, pues la situación que atraviesan otros equipos y por ende sus plantillas no es nada fácil; un eterno bucle del FutVe que, pese a la particular danza de millones de algunos, no termina de cimentar las bases del campeonato.
LA DEUDA BLANQUINEGRA
La Copa Libertadores sigue siendo para el Zamora un fracaso en los resultados, mas allá de la experiencia y la vitrina que esta representa para algunas piezas del club. Sus continuas participaciones le han permitido crear una infraestructura, vender jugadores al exterior y un fogueo internacional que luego se refleja en el campeonato local.
Sin embargo, a los zamoranos y a los futboleros en general nos queda esa puntillita que el equipo no debe ir solo a participar, que esa actitud conformista bastaba al inicio, y que el campeón de Venezuela requiere armarse para, al menos no ser “el punto que regala la Liga”. Hasta la próxima.







