Mi Tribuna Vinotinto

 

 

MORAL Y LUCES

La probidad y la inteligencia, a eso se refería nuestro Libertador, Simón Bolívar, en sus sabias palabras: “moral y luces son nuestras primeras necesidades”. Un concepto tan etéreo como literal para nuestro país y por supuesto, para nuestro fútbol, pues en medio de semanas tan controversiales para Venezuela, parece que la FVF requería añadir gasolina al incendio que sufre la nación.

 

La moral se demuestra con buenas obras, confiando en el prójimo y haciendo para él lo mejor posible, algo que ha quedado en entredicho al exponer a jugadores y cuerpo técnico de todas las categorías del balompié nacional a disputar competiciones en medio de una crisis eléctrica.

 

No hay moral y tampoco luces (en los bombillos), pero ¿cuál fue la solución planteada? Jugar de día, algo que no resuelve el calor y la oscuridad de los camerinos, la falta de hielo, hoteles precarios, traslados arriesgados y quizás emergencias médicas sin poder atenderse. Definitivamente no hay moral para imponer semejante castigo.

 

Pero al parecer tampoco hay luces (de entendimiento, de razón) por parte de los equipos o de la Asociación de Jugadores, cuyo papel ha quedado sometido a la voluntad de directivas infames que le hacen el juego a quienes han hecho del país mucho circo y poco pan.

 

¿SELECCIÓN POLITIZADA?

 

Tras el categórico triunfo en Madrid sobre Argentina los aficionados y los medios debíamos hablar sobre el partido, el buen funcionamiento técnico y la superioridad Vinotinto. Sin embargo, fue el propio DT, Rafael Dudamel, el que se encargó de elevar la polémica alegando politización en la selección nacional, tras la visita de un representante diplomático del nuevo Gobierno.

 

Si Dudamel es oficialista o no, da igual, la ironía es que hable de politización cuando en los últimos 15 años no hemos escuchado en el deporte nacional otra consigna que la utilización de los atletas para exaltar la ideología y el proceso político del gobernante de turno.

 

No vimos a Dudamel quejarse cuando despidieron al entrenador de la Vinotinto Femenina por sus palabras para defender a las atletas y, aunque una vez refutó la visita al Palacio Presidencial, sus palabras cayeron en polémica por lo hipócritas y desubicadas que fueron.

 

En medio de todo lo malo, el DT y la FVF arreglaron continuar el vínculo y así la Vinotinto mantendrá un proceso que hace ilusión, pero que no deja ni dejará de ser politizado.

 

IRRESPETO DE MODA

 

Lo hecho por la marca de equipamiento GIVOVA merecía no solo el repudio de todos los involucrados, sino una respuesta cierre contractual. No es posible que a una selección nacional en pleno Siglo 21 le pasen cosas como lo sucedido esta semana. Parece que estamos volviendo a esos malos incidentes de los 60 y 70, cuando nuestros equipos y seleccionados eran amateurs y nadie daba un céntimo por ellos. Sin embargo, ¿la FVF decidió mantener el vínculo, quien sabe con qué intereses? De nuevo la moral quedando a deber. Hasta la próxima.