México le dio un fuerte llamado de atención a la Vinotinto

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El segundo amistoso de la selección de Venezuela en su preparación para la Copa América de Brasil servirá de correctivo. La actuación no fue positiva y es un toque de atención que sirve para afinar detalles de cara a un torneo que presentará retos similares.
La selección de Gerardo «Tata» Martino logró que la cancha fuese muy amplia, lo que hizo que Ronald Hernández sufriera mucho en el costado derecho y que se les vieran las costuras de Roberto Rosales en la banda izquierda, donde juega a pie cambiado. La nota más alta de la zaga fue Mikel Villanueva, que parece que le gana la carrera a Jhon Chancellor por ser titular.

El otro titular en la zaga y llamado a ser una columna del equipo, Yordan Osorio, no tuvo una buena noche. Las dudas del ex Zamora terminaron en balones dentro del arco de Wuilker Faríñez. El meta recibió hasta tres tantos y en ninguno tuvo responsabilidad. La defensa no ayudo al guardavallas de Millonarios y fue la gran nota negativa del cotejo.
Otro punto a corregir es la presión, puesto que el meta mexicano le desactivó muy bien con su juego con los pies. Un factor que se deben cuidar ante equipos como Brasil que cuentan con porteros como Alisson Becker, de buena salida con los pies. Entre las salidas rápidas y la cancha bien amplia, la Vinotinto vio como le llovieron centros al área que no supo controlar.

No todo fue negativo, ya que Jhon Murillo demostró que sigue en buena sintonía con la selección nacional. Su gol no fue un centro, sino un remate fuerte para que Salomón Rondón buscará la segunda acción. En resumen fue un golazo y se atornilla como titular. Otro fijo que se vio bien fue Yangel Herrera, totalmente acoplado a la posición de interior, donde colabora en ataque y defensa.
Del buen presente europeo se vio a un Rondón que siempre descargó rápido y fue a buscar, muy al estilo «9» de Premier League. En el caso de Tomás Rincón se vio su versión del Torino de Walter Mazzari, donde se soltó a jugar, trasladar y filtrar pases.

El 4-3-3 que le «encanta» a Rafael Dudamel, como dijo después del choque ante Ecuador, se le vio su variante al 4-2-3-1 con Josef Martínez y Juan Pablo Añor. La apuesta fue interesante, ambos dejaron buenas sensaciones.
El lunar fue el doble pívot Rincón-Junior Moreno que en ese esquema dejaron muchos espacios. La última prueba será ante Estados Unidos, no quedará más tiempo de ensayos como el de Adalberto Peñaranda, que el físico le ha jugado en contra y la poca actividad en su club le está dando la razón a los que pensaron que no era conveniente su inclusión dentro de los 23.







