La final de la Champions League en Madrid tuvo un toque venezolano

 

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La última final de la UEFA Champions League que se disputó en el estadio Wanda Metropolitano, Madrid, tuvo presencia venezolana. En un partido que Liverpool alzó su sexta “Orejona”, tras vencer 2-0 a Tottenham, un criollo corrió más que Mohamed Salah por las entrañas de la casa del Atlético de Madrid. Rafael Cabrera es su nombre y esta es su historia de superación para ser parte de uno de los eventos deportivos más importantes del fútbol –y de otras disciplinas.

 

“Una de mis grandes metas al mudarme a Madrid era formar parte de la final de la Champions”, comentó Cabrera, que se encuentra en la capital española realizando un Master de Sport Management, en la Escuela Universitaria del Real Madrid. El objetivo no fue fácil y luego de tocar varias puertas, un compañero de estudios, que había sido voluntario en las justas de Kiev y Cardiff, le facilitó un link para postularse como colaborador.

 

A partir de ahí la historia cogió rumbo y fue entrevistado por Jorge Martínez, encargado de la empresa que le consigue todos los voluntarios en la UEFA. Su experiencia con el Orlando City y en la Copa América Centenario cambió el matiz de la entrevista. Por su trayectoria el cargo que le ofrecieron fue ser coordinador de voluntarios.

 

 

“Los coordinadores fuimos responsables del reclutamiento, preparación y manejo de los voluntarios. Fui una de las dos personas encargadas de los voluntarios de medios”, expresó Cabrera, que por la dinámica del evento también colaboró en otras áreas. En esa posición le abrió la puerta dos amigos venezolanos (Diego Paredes y Sergio Alaimo) y a otros compañeros del Master.

 

“Ver la transformación del estadio con todos los logos fue espectacular”, reveló el carabobeño, que fue parte de varios ensayos como: levantar la copa, alzar la lona del Champions en las pruebas del grupo Imagine Dragons, incluso de violinistas.  También tuvo que ayudar en ubicar a los fotógrafos y delimitar sus posiciones, por lo que en un momento estuvo cerca del banquillo de Liverpool y prácticamente al lado de Jürgen Klopp. Asimismo, ingresó al vestuario de los reds (donde es local Atlético de Madrid) y vio su transformación.

 

En el evento vio figuras de la talla de Jose Mourinho, Javier Zanetti, Carles Puyol, Hernan Crespo, Esteban Cambiasso y Jamie Carragher. En total fueron más de 350 voluntarios que trabajaron en el evento. “Son logísticas que se manejan con muchos pormenores y para eso son claves los voluntarios (…) se trabaja hasta el detalle más sencillo como la calcomanía de la Champions en la luz de un cuarto”, indicó Cabrera.

 

El venezolano en su labor de medios tuvo que colocar toda la información del partido en la sala de prensa, participar en la distribución del micrófono de la rueda de prensa previa al encuentro de Mauricio Pochettino, imprimir y distribuir las alineaciones (más de 1500, pero le permitió ser uno de los primeros en verlas), entre otras cosas. Su trabajo recibió las felicitaciones Greivis Vásquez, a quien conoció en Orlando, en un tuit.

 

 

Todo comenzó en Orlando

La trayectoria que impresionó a Martínez en aquella entrevista inició hace más de un lustro, el sur de los Estados Unidos, donde estaba radicado Cabrera. Ahí su pasión por “meterse en la industria del deporte”, lo llevó a compaginar sus estudios universitarios con labores en la ligas menores de los Bravos de Atlanta. “Lavaba bates y zapatos, además de ordenar los casilleros hasta las 8 de la noche”, dijo Cabrera.

 

Los coach le preguntaban que hacía ahí si estaba en una universidad, pero él sabía que el trabajo paga. Más adelante descubrió a Orlando City y se hizo fanático del elenco morado, con el que también fue voluntario. Primero en una semifinal de USL (una especie de tercera división en Estados Unidos), en donde estuvo encargado de llevar la camilla por si algún jugador se lesionaba. Luego en la final recogió las serpentinas y papelitos que los fanáticos (más de 20 mil, un récord para el torneo en su momento) lanzaran al campo celebrando.

 

En el torneo siguiente fue pasante de operaciones de logística, en lo que fue el último año en la USL antes de saltar a la MLS. Asimismo fue parte del equipo que recibió al astro brasileño Kaka en el aeropuerto. Su segundo peldaño fue colaborar en el departamento de comunicaciones para atacar el mercado latino. ¿Su primer día de trabajo? Una entrevista con el franco venezolano Aurélien Collin. “Collin es más venezolano que la arepa y es de los Cardenales de Lara”, comentó Cabrera del jugador con quien comparte una gran amistad.

 

 

También compartió con Yoshimar Yotún, selección de Perú, y con un Balón de Oro, quien bromeaba. “Kaká y mis jefe, todos brasileño, me echaba broma y me decían ‘tú seguro tenían una camisa de Brasil cuando eras chamo, pero yo lo negaba a muerte”, confesó el carabobeño. Al final se fue como Manager, luego de empezar como voluntario en las camillas. Antes fue asistente del jefe de prensa del estadio de Orlando en la Copa América Centenario. “Fueron dos semanas de llegar a las 6 de la mañana e irnos a la de la madrugada, pero todo quedó muy top”, soltó.

 

Colaboró en un juego de la selección de los Estados Unidos y fue a dos finales del Juego de la Estrellas de la MLS, pero sintió que era momento de un cambio. “Quería aprender cómo se maneja el fútbol en Europa, en el Master me enseñan cómo gestionar una propiedad deportiva desde: el marketing, área digital, comunicaciones, tecnología, patrocinios y operaciones de finanzas”, explicó Cabrera, que realiza el curso en inglés por networking.

 

En el Master ha visto cómo se maneja el Real Madrid, pero también el Levante, Deportivo Alavés, Valencia y Betis. Actualmente hace pasantías en la empresa de Alfonso Roberes, director de patrocinios por 15 años en el Real Madrid. En Arowana Sports le llevan el marketing a Luka Modric, Lucas Vásquez y Sergio Reguilón. También busca anunciantes para el club merengue, Juventus y LaLiga. El camino comenzó con bates y camillas, para pasar por la MLS, el Real Madrid y la final de la Champions. El viaje no termina y Cabrera en cada escala deja en alto la bandera de Venezuela.