Estudiantes de Mérida llega a otra final en primera división 17 años después

Luis “El Teacher” Cárdenas.- Mérida está de fiesta y no es para menos, luego de la clasificación de Estudiantes a la gran final del torneo apertura 2019 de la primera división, un hecho importante para un estado futbolero que sin embargo tenía 17 años sin que su equipo viviera una definición por título, desde que en la temporada 2001-2002 el académico -como campeón del apertura 2001- perdiera ante Nacional de Táchira la finalísima absoluta.
El rojiblanco, consiguió el anhelado objetivo de montarse en la última instancia de la liguilla al dejar en el camino al favorito Carabobo FC. Es la primera vez en toda la historia desde que se lleva a cabo este tipo de formato que el cuadro merideño llega a la final, y todo en un torneo corto donde la definición de cara al arco contrario estuvo en su contra, pero con un medio campo de lujo logró solventar y resolver los partidos, para instalarse merecidamente en esta instancia. Dejó atrás tres semestres consecutivos quedándose en los cuartos.
Sumergido en una crisis de resultados que lo llevaron a pasar una temporada por la segunda división, y luego coqueteando con un posible retorno a la categoría de plata a principios de esta década; con la llegada de dos de sus íconos como Jesús “La Pulga” Gómez y Jesús “Chiki” Meza, aunado al retorno de otro referente como el argentino Martin Brignani -ahora en plan de director técnico- el académico fue cambiando ese cielo oscuro a un celeste hermoso y se ha convertido nuevamente en protagonista.
Para llegar a esta instancia, Estudiantes de Mérida pasó un semestre muy bueno, finalizando el apertura en la tercera posición con 30 puntos, producto de siete victorias, nueve empates y solo tres derrotas, marcando 24 goles (el sexto equipo en más goles entre los ocho que avanzaron a la liguilla) y encajando solo 12 (fue el equipo menos batido entre los 20 participantes), con un registro invicto en condición de local que le avalaba para aspirar en grande.
En los cuartos de final sorteó con cierto riesgo al Aragua FC, derrotándolo 2-1 a domicilio y empatando a un gol en su “bunker”. En la primera parte de la semifinal ante el mejor equipo del Apertura, el “Granate”, los rojiblancos perderían el invicto en casa 0-1 y se les complicaban las cosas para la vuelta en la carretera, más cuando su rival también conservaba su casillero de derrotas de manera inmaculado. Sin ser sorpresa, Estudiantes volvía a ganar 2-1 fuera de casa, donde a lo largo de la eliminatoria solo había ganado un partido, para así lograr el objetivo trazado.
Ahora, todo un estado y una ciudad fría de clima, pero caliente en intensidad en las tribunas, de caballeros amantes del buen fútbol y de hermosas mujeres que también vibran con las emociones que brindan los jugadores sobre el césped, tendrá la oportunidad de vivir un momento único e irrepetible, una fiesta que la pueden disfrutar posiblemente unas 40 mil personas directamente en el estadio y centenares de miles de almas desde sus casa a través de la pantalla chica, para como dijo el comentarista merideño “le pongan color a una estrella cuya última conquista fue en blanco y negro”.







