José Parada: “Nuestra meta es estar entre los primeros 5 de la acumulada”

 

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- El cambio de mentalidad de Portuguesa vino de la mano de la llegada de José Parada, un entrenador que se entrenó en la élite en el Torneo Apertura. Luego de hacer todo el camino por las categorías de menores de los rojinegros, tomó las riendas del primer equipo. En este Torneo Clausura los resultados lo han acompañado y en una entrevista para Balonazos reveló las claves de esta metamorfosis. El descenso es un tema del pasado y la mirada está en la liguilla.

 

Llegó en el Apertura en una situación complicada y saca una serie de puntos. Después viene un fuerte correctivo con la derrota (6-0) ante Mineros. Ahora vemos un Portuguesa más sólido en defensa ¿Qué cambio del Apertura al Clausura?: Primero que nada esa goleada irregular, que hubo en la última jornada, considero que fue fuera de contexto. Opacó lo bueno que veníamos haciendo en el final del Torneo Apertura. En ese primer semestre en lo que mayor nos enfocamos fue en la parte ofensiva, porque era la gran carencia de la institución. Teníamos en las últimas siete fechas, previas a nuestra llegada, tres goles.

Nosotros en la últimas siete fechas hicimos 10 goles, lamentablemente la constante siempre fue recibir goles en el Apertura. En el Clausura nos hemos enfocado en ser lo más equilibrado posible. Gran parte de la pretemporada nos enfocamos en el bloque 4-2, en hacer muchos automatismos defensivos y simular muchas ocasiones reales que pasen en los partidos, para que los jugadores estén familiarizados y sepan resolver. Obviamente no descuidando la parte ofensiva. Nos hemos convertido en un equipo que sabe cuándo, cómo y dónde atacar. Sabemos hacerle daño al rival, con el previo análisis de video. Considero que vamos haciendo bien las cosas, pero como le decimos a los muchachos: con los pies en la tierra y los sueño volando. No hemos ganado nada, nos hemos logrado nada. Cada partido es una final.

 

Jorge Valdano dice que el fútbol es un estado de ánimo. Hablamos de un Portuguesa que los últimos años ha luchado más por salvarse del descenso que por entrar en liguilla. Desde su llegada se ha visto otra actitud. ¿Cómo ha sido ese cambio chip? Considero que la frase de Jorge Valdano es bastante real. El fútbol es mayormente de actitud. Por mucha edad que tengas, tenemos el caso de Franklin Lucena con 38 años, siempre el jugador de fútbol va a tener un niño interno. Mientras tú tengas a ese niño contento, feliz  y realizando labores que se sienta alegre, el futbolista siempre va a competir. Nos enfocamos mucho en que el jugador este alegre, que haga cosas que quiera y le cause placer. Un ejemplo: a los delanteros le da placer hacer goles, por ende nos enfocamos en que marquen; o que los defensas eviten recibir goles, mientras menos encaje van  a ser felices. Siempre hacemos muchos compartir con el grupo, para que los chicos intercambien. Pienso que el fútbol no solo es la pelota y el rectángulo de juego, eso un error que como exfutbolista tuve. Entrenadores que solo se preocupaban por la parte futbolística y no de la persona. Me encargo mucho de que el futbolista esté contento, saber de su familia y su entorno. Saber de su estado de ánimo y en qué le podemos ayudar. Si está en nuestras manos, siempre lo ayudaremos. Mientras el jugador esté en mejor estado ánimo tendrá mayor rendimiento.

 

Portuguesa no tendrá el músculo económico de otros equipos, pero ha logrado hacerse fuerte en bloque y no depender individualidades. ¿Cuánto ha ayudado estar pendiente de ese lado humano del futbolista? El grupo se ve unido y cohesionado, donde si uno se equivoca sale otro a contrarrestar el error del compañero. Estoy bastante orgulloso de este grupo que ha venido de menos a más, que ha ganado seguridad en sí mismo y que está empezando a creer que puede ser protagonista. Complementado la respuesta anterior, el fútbol es un estado de ánimo y el club en los últimos cuatro años ha luchado por el descenso. Considero que la primera charla del entrenador es la que determina el futuro del equipo y he estado en procesos anteriores, respetando mucho a los profesores que estaban atrás, la mayoría de los entrenadores llegaban a la charla diciendo que había que luchar por salir de puestos del descenso. Y eso no.

Lo primero que dijimos es que tenemos que estar entre los primeros cinco de la tabla acumulada, para así por lógica matemática ir al octogonal y una competición internacional. Considero que fue la clave para que cambiaran  el chip de luchar por el descenso. Fíjate que no sabemos ni a cuánto estamos del descenso, estamos pendiente de estar entre los primeros lugares de la tabla acumula.

 

¿Cómo manejar el caso Franklin Lucena en el cierre de su carrera? Un jugador importantísimo para el grupo por su experiencia, pero que vive la transición para retirarse… Para nadie es un secreto que Franklin (Lucena) es un líder por naturaleza, un ganador por experiencia vivida y un jugador que suma bastante al grupo con sus ganas.  La gente dirá que tiene 38 años y no tiene para jugar, pero lo ves entrenando y parece un niño. Se divierte y siempre quiere ganar. La clave para manejar bien el grupo y el caso Lucena es ser directo. Hablarle con la mayor franqueza del mundo. Decirle: “Mira Franklin por tu edad habrá partidos que salgas titular y otros que complementes los últimos minutos”. La sinceridad desde la llegada, para que el jugador se sienta aprovechado. Él lo ha tomado de muy buena manera.

 

 

Hablar del otro Lucena, Ángelo. Es el juvenil que viene utilizando. ¿Cómo va llevando su carrera para que siga creciendo? Angelo es un caso especial. Es un chico que tenemos desde el año pasado en la institución. Lo tuve en categorías menores, en la categoría sub-16 pero jugaba sub-18. Desde su llegada se le vieron sus cualidades técnicas. Hemos ido mejorando progresivamente con él. Es un chico que tiene muchísimas cualidades técnicas y de jugador élite. Hemos trabajado mucho la parte complementaria para pulir sus virtudes. Hay que manejarlo poco a poco por la parte de la ansiedad, porque considero que por sus ganas amarra mucho el balón. Pero ha entendido que el fútbol es más colectivo y en las últimas dos fechas ha dado dos asistencias de tres goles. Es un talento admirable y dará mucho de qué hablar.

 

Tiene jugadores en el sector medular que le permiten hacer ese equilibrio para que el equipo no se rompa  al momento de atacar y defender, como: Jackson Muñoz, Enmanuel Calzadilla o Jhon Marchan… Soy un entrenador que adecua los esquemas tácticos a las características de los jugadores. Fíjate que nuestros principales refuerzos fueron de mediana edad, ni tan tan ni tan jóvenes. Jugadores con cierta experiencia en fútbol venezolano, que habían tenido roce internacional. Nos enfocamos en esa parte del medio hacia delante de mezclar esa posesión de la pelota con verticalidad. Que me den ese equilibrio entre líneas. Siempre jugábamos con un volante “5” mixto como Enmanuel Calzadilla y al lado le ponemos un 10 como Jackson Muñoz o Williams Lugo, que tiene buen pie y pase vertical. Se complementan con dos volantes ofensivos como Jhon Marchan o Angelo Lucena, que juegan a pierna cambiada para que al momento de recibir, automáticamente tengan dos opciones: pase en diagonal o pegarle al arco. Complementando con los delanteros que hacen su trabajo táctico para que los volantes marquen.

 

En una tierra de porteros como Venezuela, Juan Reyes está dando la hora con su racha de imbatibilidad (345 minutos). Sorprendiendo a muchos… A Juancito lo conozco desde hace cinco años y medio. Lo tuve en las inferiores del Deportivo La Guaira y siempre supe que iba a ser futbolista profesional, por su dedicación. La gota de agua rompe la pierda no por su fuerza, sino por su constancia. No tuvo la oportunidad en el Caracas Fútbol Club, porque tenía por delante a Wuilker Faríñez, para mí el mejor portera de la historia del país, e iba a ser imposible que porteara. Es un líder atrás en el arco. Un excelente portero con buen juego con los pies. No soy de los entrenadores que piensa que la altura es determinante para que seas un buen portero, tenemos el caso más notorio de Wuilker o Jorge Campos. Mientras tenga la capacidad de achique en el 1 vs 1 y buen juego con los pies va a seguir tapando. Había muchas personas en el estado detractores de él por el tamaño, pero con su rendimiento ha callado muchas bocas.

 

Hablar de usted. Hizo todo el proceso en inferiores en Portuguesa y también vivió una experiencia en Colombia ¿Esperaba que fuese así su debut como profesional? Es una oportunidad que veía esperando desde hace mucho tiempo. Tuve la oportunidad de hacer todas las categorías menores en el club: desde sub-12 hasta sub-20. Puede trabajar en el Cúcuta deportivo de la mano del profe Flavio Robatto. Aquí en Venezuela trabajé con varios entrenadores en el plantel de primera división, absorbiendo las cosas buenas para ponerlas en práctica. Agradecido con el profe Lenin Bastidas por darme la oportunidad traerme acá (Portuguesa) y trabajar a su lado. También compartir al lado de un genio como el profe José Luís Campofiloni. Me he preparado de la mejor manera y soy muy obsesivo con el análisis del rival. Diariamente me veo dos o tres partidos a nivel mundial. Mientras más uno vea, más uno observa y copia. Eso es mentira que un entrenador va a tener una metodología propia, la mayoría somos  ladrones de ideas y la acoplamos a nuestro estilo de juego. Vamos a seguir trabajando para que progresivamente la institución avance y recupere la historia del club.

 

¿Cómo convivir con esa dicotomía de luchar por el descenso pero tener en la espalda el mote de “Pentacampeón”? ¿Qué hacer para que el equipo no se caiga y logre su primera liguilla? El primer paso que adoptamos acá para que ellos creyeran fue que sacaran el chip de llamar a la institución “Penta”. Fíjate que ese seudónimo que ha adquiero el club y no se le ha podido quitar ese nombre. Se les dijo a los jugadores que se sacaran de la cabeza que somos el pentacampeón del fútbol venezolano, somos un equipo de fútbol con una historia, que lastimosamente, tiene 40 años sin ser refundada. Entre ellos mismo no se llaman el “Penta”, sino “Portuguesa Fútbol Club”. Debemos manejar la ansiedad y  afrontar lo más difícil: las rotaciones, porque tenemos nueve partidos en 25 días. En especial de ofensiva, porque se nos lesionó Framber Villegas. La clave para mantener el ritmo será usar las rotaciones correctas y no se afecte el rendimiento del equipo.