El estadio Olímpico no se llenó, pero sí le cumplió a la Vinotinto

 

 

Por Luis Vílchez / @lvilchez8.- Se habló de un llenazo, pero no se dio. Lógico ante la poca publicidad que se le hizo al encuentro, o mejor dicho, tardía. Desde que se anunció que Bolivia sería rival de la Vinotinto, en la transmisión televisiva del choque ante Colombia, en septiembre, la información no fue rápida. Sin embargo, el Olímpico recibió: 20.112 personas, que se hicieron sentir.

 

En el inicio se vio como se desplegaron dos trapos (como las barras le dicen a las pancartas) que decían: «Vinotinto», el primero, » Esta es tu casa», el segundo. Al anunciar los nombres de los jugadores, los ex Caracas FC fueron los más ovacionados. El supuesto divorcio entre Rafael Dudamel y la afición tampoco se visualizo, porque cuando anunciaron su nombre no hubo abucheos ni reproches.

 

 

El saque inicial lo dio Yulimar Rojas que ocasionó la primera gran ovación de la noche. El resto lo ocasionaron los cuatro goles de la selección nacional. Si bien en la principal no cabía un alfiler, en las gradas si se observaban butacas verdes sin público. Aunque los que asistieron se hicieron sentir y gritaron en reiteradas ocasiones el: «VE-NE-ZUE-LA» y el «vinotinto sooooy, vinotinto soy (bis)». La afición estuvo en sintonía al buen juego del combinado patrio.

 

Desde hace ocho años que el Olímpico no recibía a la Vinotinto y, capaz, no se vivía un ambiente así en el coso de los Chaguaramos desde el episodio del 93’10, en el clásico entre Caracas FC y Deportivo Táchira de 2015. El estadio no se llenó, pero se vivió como que sí.

 

Este lunes la capital podrá revivir esa atmósfera de fútbol y poner su candidatura para ser sede del Premundial, a pesar de sus falencias estructurales.