Venezuela saldrá a ratificar su rendimiento ante Trinidad y Tobago

Luis Vílchez / @lvilchez8.- “Ganamos dentro y fuera de la cancha”, soltó Rafael Dudamel, en una atención a los medios en el estadio Olímpico, el fin de semana. Más allá del triunfo 4-1 sobre Bolivia, el paso de la Vinotinto por Caracas ha servido para apagar los incendios. Lo que parecía un escenario idóneo para que las flamas chamuscaran todo a su paso, le han salido a su paso la constante aparición en los medios, como media day incluido, que ha rociado sosiego el ambiente. El siguiente paso a la calma lo deben dar ante Trinidad y Tobago.
Fuera del terreno se le puso mute al ruido y todo se centró a la cancha, sitio donde siempre debería gravitar el debate. La inclusión de Rómulo Otero como “10”, un juego más ordenado y una goleada ante el equipo de César Farías, sirvió para enamorar al fanático en general. Seguramente el hincha responderá con una buena asistencia, a pesar de que la publicidad del evento no fue óptima. Más bien en la última semana remontaron la partida para vencer al anonimato.
Por los momentos la casa se salvó del incendió y la única baja –para nada definitiva– es Josef Martínez. Ahora le toca al DT yaracuyano reconstruirla y darle forma definitiva, tras tres años de ciclo y con un Premundial que está más cerca de lo que parece, como rezan algunos vidrios retrovisores. El tiempo de ensayo y error es casi inexistente.

Una Bolivia sin legionarios no puede ser termómetro, como tampoco una Trinidad y Tobago que suma 12 cotejos sin ganar. Sin embargo, sí sirven para ensayar una propuesta más ofensiva. Un estilo de juego que deberá aplicar la Vinotinto cuando juegue de local o el rival le ceda la pelota, como pasó ante Argentina, en los cuartos de final de la Copa América 2019. Del trivote a la presencia del enganche es el primer paso.
Si ese “10” es Otero, ya dará un alivio para los de vinotinto y un susto a los contrarios a la hora de las pelotas quietas. Pero Dudamel fue claro, no pone un jugador para cobrar córners o faltas porque esto no es football americano. El siguiente paso es la proyección de los laterales y que el doble “5” (Tomás Rincón-Yangel Herrera) cubran esos espacios. Ahí el tema se empieza a truncar un poco. Incluso el gol de Bolivia llega por error de esa índole.
Los Verdes nos presionaron mucho arriba, como sí harán otros rivales en el Premundial. El seleccionador nacional adelantó que ante los caribeños saldrán en la zaga: Mikel Villanueva y Yordan Osorio. El defensor del Zenit será clave al momento de la salida, tanto en largo como en corto, porque es el central con mejor pie de la Vinotinto. El barinés tuvo un pasado como enganche en Zamora. El buen cúmulo de centrales ha llevado a Dudamel a asomar el uso de una línea de tres, pero tiene pinta que ese experimento no se dará en Caracas.

Otras dos grandes deudas son: la presión tras perdida y acompañar mejor a Salomón Rondón. Si bien Wuilker Faríñez es uno de los mejores porteros del mundo, de nada le servirán sus reflejos si cuando se pierde la pelota la selección queda desnuda o se defiende por amontonamiento de efectivos. Si bien el “Gladiador” es el mejor delantero de la historia de Venezuela, de nada servirá su talento si tiene que disfrazarse de “El Llanero Solitario” en cada ofensiva.
Fuera del terreno ya pasó la tempestad. Ese partido lo ganó Dudamel con solvencia y la imagen que exhibe la selección es de unión. Ahora toca dejar de lado los micrófonos y grabadoras, para darle paso a la pizarra. Una goleada ante Trinidad y Tobago solo será una linda anécdota para los capitalinos, si no se avanza en el funcionamiento; en especial, en esa faceta del juego llamada: transición ataque-defensa. Si hay un avance en ese apartado, se puede hablar de evolución dentro y fuera de la cancha.
Posibles alineaciones:
Venezuela: Faríñez; Hernández, Osorio, Villanueva, Feltscher; Moreno, Rincón; Murillo, Otero, Machís; Rondón.
Trinidad y Tobago: Philip; Jones, Baleau, Cyrus, Williams; Telfer, Paul, Hyland, García; Molina y Carr.
Hora: 6:00 pm
Estadio: Olímpico de la UCV, Caracas.







