La compatibilidad de Soltedo y Machís fue la mejor noticia de la Vinotinto

 

 

Luis Vílchez / @lvilchez8.- La primera duda del amistoso ante Japón era cuál esquema iba a usar Rafael Dudamel, si su predilecto 4-3-3 (4-1-4-1) o repetir el 4-4-2. La siguiente interrogante era saber si Yerfeson Soteldo sería titular o aún mantenía la etiqueta de revulsivo. Al final el yaracuyano utilizó su dibujo táctico de confianza y le dio cabida al portugueseño en el equipo de entrada. El tema era si iba a dejar a «Manzanita» por la banda izquierda de Darwin Machís o correrlo a la derecha. El que se mudó de carril fue el de Tucupita y todo funcionó.
 
 
El «10» del Santos es uno de los mejores regateadores del Brasileirao y cada fin de semana le saca canas a los defensores con sus dribles. Es el criollo con mejor presente. El detalle es que el año de  de Darwin Machís también es muy bueno tanto en Cádiz como Granada, además de ser una apuesta de Dudamel y uno de los más rendidores de su ciclo con el combinado nacional. La jugada característica del ex Mineros es enganchar de izquierda hacia adentro, para sacar un potente remate con su pierna derecha. Por ende ser veía complicado ver que los dos compartieran cancha y si lo hacían que rindieran a buen nivel ambos. 
 
 
La apuesta le salió a Dudamel y dejó una grata noticia de cara al inicio del Premundial, en marzo. El primer gol fue una jugada que Soltedo se ha cansado de hacer en Santos, al dejar plantado su marca, ir a línea de fondo y lanzar el centro. A lo largo del encuentro desbordó cuando quiso y tumbó la creencia de que no colaboraba a la hora de defender, puesto que ese rigor lo ha adoptado de la mano de Jorge Sampaoli, en Brasil. Incluso marcó su primer gol con la selección adulta, con un pase de Machís. Un partido consagratorio en el que trasladó su buen presente a la selección e ilusona de cara a las Eliminatorias Conmebol.
 
 
En el caso de Machís fue de menos a más. Al principio se veía incomodo e incluso intentó su jugada de enganchar hacia adentro, pero con su pierna zurda la magia no es la misma. Luego despilfarró un contragolpe, en que la jugada pedía pase a Soteldo y se lo negó. Luego se soltó y buscó desbordar con más frecuencia. ¿Resultado? Una asistencia a Rondón y la ya mencionada a «Manzanita». De esta forma, el ex Zamora marcó y dio una asistencia y el de Tucupita otorgó dos asistencias. 
 
 
¿La deuda? La interacción con los laterales. Si bien la figura de Soteldo yendo a línea de fondo le permitía interiorizar su posición a Roberto Rosales, que juega a pierna cambiada, no se mezclaron de forma natural. Tomando en cuenta que participaron en el tercer gol de la selección, en el resto del partido no hubo mucha química. Donde no hubo armonía fue en la derecha, donde Ronald Hernández apareció poco y nada en las tomas televisivas. El barinés es un buen centrador y ese talento se debe aprovechar, más con Rondón dentro del área. Los dos contra uno deben ser naturales en la selección como es en el fútbol moderno. 
 
 
Si se saca ese detalle, no menor, Dudamel probó una variante -muy solicitada por prensa y aficionados- que le dio resultados, como la de Rómulo Otero en Caracas. Al equilibrio defensivo se le han sumado opciones ofensivas. Tras estos ensayos hay más claridad en un combinado nacional que parecía tener certezas en defensa, pero pocas ideas en ataque. Los habilidosos funcionaron juntos y no hay mejor noticia que esa.