Ruberth Quijada: “Este es un Caracas que sin la pelota no sabe jugar”

 

 

Por Luis Vílchez / @lvilchez8.- Una las piezas más importantes de la columna vertebral del Caracas FC es Rubert Quijada. El central está muy vinculado con el cuadro avileño y es una de las voces cantantes en el camerinos, por su experiencia. Luego del empate 1-1 del Rojo ante Deportivo Táchira, en la ida de la final del Torneo Clausura, el zaguero analizó el clásico y habló de la vuelta para Balonazos.

 

“En el primer tiempo fuimos bastante superiores a ellos. Pero para nadie es un secreto que la organización del torneo hace jugar los domingo-miércoles-viernes. Es inhumano y bastante difícil. En las instancias finales de los campeonato es cuando más descansados deben estar los protagonistas para brindarle un buen espectáculo a la gente”, expuso el monaguense.

 

El central agregó: “Nos está pegando un poco lo físico, pero estoy contento por el desempeño del primer tiempo. Para la vuelta vamos a estar más descansados y vamos a hacer un partido más correcto. Luego de la caída 3-1 contra Aragua, en Maracay, por la ida de los cuartos de final, el equipo cambió su cara y sale en los primeros tiempos como una tromba, pero no lo mantiene.

 

“Nos está costando sostenerlo (buen ritmo en la primera parte). Hicimos un gol, nos tiramos unos metros atrás, le cedimos la pelota al rival y este es un Caracas que sin la pelota no sabe jugar”, confesó Quijada. El defensor anexó: “Tenemos muy buenos jugadores y bastante técnicos en la mitad de la cancha, pero tenemos que tener el balón para crear ocasiones”.

 

En el cierre del calentamiento los jugadores avileños hicieron dos filas, se apretaron las manos y se dieron un abrazo sentido. Luego de ese acto, hicieron el rezo para después todos juntos ir a los camerinos. “Para nadie es un secreto que al comienzo del torneo nosotros teníamos todo en contra, nuestra gente estaba reclamando con o sin razón. Pero nosotros intentamos hacernos fuertes internamente”, reveló Quijada sobre la unión del grupo.

 

El espigado central redondeó: “En el camerino somos una familia y desde que comenzamos esta fase final estamos pensando como tal. Nos matamos por los hijos de nuestro compañeros y es la solidaridad que existe”. Con esa cohesión y una semana de descanso afrontarán la vuelta en Pueblo Nuevo, San Cristóbal (Táchira).

 

“Todavía no está cerrada para nada la serie, está bastante bastante abierta. Eso nos deja tranquilos. Caracas siempre hace buenos  partidos de visita, por ahí deben estar preocupados ellos”, advirtió el zaguero. Quijada concluyó: “Hoy (domingo) se van contentos ellos, pero nosotros vamos con cierta tranquilidad, porque nos quedan 90 minutos en Pueblo Nuevo, donde el equipo va a llegar bastante descansado y nos dará mucha mucha ventaja”.